Policía se refirió al caso de la patrullera que fue capturada por estar “malpeinada” y utilizar su celular en estación de Quibdó, Chocó

El procedimiento, realizado tras un altercado con un superior por incumplimiento de normas y uso del teléfono, desencadenó diversas opiniones sobre la autoridad policial y el trato a los agentes

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El altercado entre la patrullera y el uniformado de rango superior se habría originado por la conducta y presentación inapropiada de la mujer - crédito Composición Infobae (Noticias del Caribe-Huila al instante/Facebook)

Un video grabado durante una revista interna en la madrugada del 4 de marzo de 2026 muestra el momento en que Winy Saray Córdoba Murillo, patrullera adscrita a la estación de Policía de Quibdó (Chocó), fue esposada tras un altercado con un oficial superior.

La grabación, hecha por el propio uniformado, muestra el instante en que la discusión escala y rápidamente se convierte en un caso que involucra acusaciones de insubordinación y agresión, así como señalamientos sobre el trato recibido por la uniformada.

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La discusión en la estación de Policía de Quibdó terminó con la patrullera Winy Saray Córdoba Murillo capturada por insubordinación - crédito Fotocomposición Infobae (Noticias del Caribe-Huila al instante/Facebook)
La discusión en la estación de Policía de Quibdó terminó con la patrullera Winy Saray Córdoba Murillo capturada por insubordinación - crédito Fotocomposición Infobae (Noticias del Caribe-Huila al instante/Facebook)

Detalles del caso

El hecho se registró hacia las 5:10 a. m., cuando el mayor Jeison Dulce pasaba revista de las instalaciones y los servicios de la Estación de Policía cuando, dijo, “ingresé a la parte interna para usar los baños del primer piso”.

Según el reporte, fue en ese momento cuando el superior observó a la patrullera “en una actitud displicente recostada sobre la mesa manipulando su celular” y, tras llamarle la atención por “no estar peinada”, recibió una respuesta considerada desafiante.

Fue en ese momento cuando el oficial inició la grabación del encuentro, donde se escucha la orden: “Le estoy dando una orden, voltéese (...) No está peinada (...) cállese”. Córdoba Murillo replicó: “Yo estoy peinada, llegué al primer turno. No me venga a callar, me hace el favor y me respeta”.

El altercado escaló rápidamente. El reporte policial describe que la patrullera “me encara de forma desafiante y arremete contra mi integridad tirándome golpes y bajando el celular, por lo cual no fue posible grabar más”.

La Fuerza Aeroespacial Colombiana refuerza la seguridad electoral con un operativo aéreo de gran escala en el Plan Democracia 2026 - crédito prensa FAC
El caso ocurrió durante una revista interna, cuando un superior cuestionó la presentación personal y el uso del celular de la patrullera - crédito prensa FAC

Ante la situación, otros agentes intervinieron para reducirla y evitar una confrontación peor: “me vi en la obligación de hacer uso de la fuerza y para no maltratarla me ayudaron a esposarla el señor subintendente Jaime Mayoral y patrullero Kevin Zabaleta, tratando de realizar el mínimo daño posible, pero la patrullera seguía intentando agredir con cabezazos”.

Tras su captura, se le notificaron los derechos y fue trasladada al comando departamental. El reporte añadió que la patrullera fue llevada a un hospital para garantizar su estado de salud y que, aunque se le ofreció el acompañamiento de infancia y adolescencia porque tiene una hija menor, Córdoba Murillo no proporcionó su dirección.

Por estos hechos, la patrullera enfrenta cargos de insubordinación y agresión a superior, delitos que, bajo el régimen disciplinario policial, pueden acarrear su destitución definitiva.

El material audiovisual y la reseña del caso han provocado reacciones encontradas: mientras algunos defienden la necesidad de disciplina y jerarquía en la Policía Nacional, otros alegan abuso de autoridad y discriminación en el trato recibido por la uniformada.

Nuevo uniforme de la Policía Nacional de Colombia
El reporte policial describe que la patrullera respondió de forma desafiante y hubo un forcejeo que llevó a su reducción por parte de otros agentes - crédito Policía Nacional de Colombia

“A lo mejor se le salió el cabello del moño, suele suceder y lo digo porque me ha pasado!!!” ; “A ése cuento le hace falta un pedazo...” ; “Pero la situación se subió de tono cuando el superior gritó ‘cállese’”; “Ella está peinada es k su pelo es afro y esa no es la manera de hablar y mucho menos mandar a callar si él ve que está mal presentada pues pásale un llamado de atención pero esa no era la manera está roto k lo jodió y eso debe ser que se la está montando hace rato acoso laboral (sic)”, fueron algunos comentarios al respecto.

De acuerdo con el Estatuto Disciplinario Policial, las faltas de insubordinación y agresión a un superior dentro de la Policía Nacional están clasificadas como gravísimas según la Ley 2196 de 2022.

Cuando estas conductas se cometen con dolo, la sanción contemplaría la destitución e inhabilidad para ocupar cargos públicos entre 10 y 20 años.

Si la falta se produce por culpa gravísima, la sanción es la suspensión y la inhabilidad especial de seis a 12 meses, sin remuneración. Además, estos actos constituyen delitos bajo la jurisdicción penal militar, lo que podría acarrear penas de prisión de cuatro a ocho años según el Código Penal Militar.