El Ministerio de Educación implementó medidas para asegurar la continuidad de las clases durante emergencias climáticas

Respuestas estatales buscan mantener la enseñanza sin interrupciones frente a emergencias climáticas persistentes que afectan planteles en zonas de alto riesgo

Guardar
Las instituciones educativas realizan monitoreo
Las instituciones educativas realizan monitoreo constante del Ideam y la Ungrd para identificar alertas y garantizar la seguridad escolar - crédito Colprensa

El Ministerio de Educación implementó una serie de acciones prioritarias para asegurar la continuidad de las clases en los institutos de educación básica y superior, a pesar de la primera temporada de lluvias de 2026 que afecta a buena parte del país.

Las medidas buscan responder de manera efectiva ante emergencias derivadas de lluvias intensas, vientos y oleaje, especialmente en las regiones del Caribe y el Pacífico colombiano, donde el riesgo de inundaciones, deslizamientos y mar de leva amenaza la infraestructura educativa y el acceso a las instituciones.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

El objetivo central es proteger la vida y la integridad de la comunidad educativa, así como garantizar, bajo condiciones seguras, el derecho a la educación. Las Secretarías de Educación, los establecimientos educativos y las instituciones de educación superior han sido instadas a activar las acciones previstas en la Resolución 06519 de 2025, a través de Comités Territoriales y Mesas Territoriales de Gestión Integral del Riesgo Escolar.

Comités Territoriales de Gestión del
Comités Territoriales de Gestión del Riesgo Escolar evalúan vulnerabilidades y coordinan estrategias para responder a emergencias climáticas - crédito Alcaldía de Bogotá

Todo esto se desarrolla respetando la autonomía institucional de las Entidades Territoriales Certificadas (ETC) y de cada centro educativo, según lo dispuesto por la normatividad vigente.

A continuación, se detallan las principales medidas adoptadas para enfrentar la emergencia y mantener la prestación del servicio educativo:

  • Verificar de manera permanente los boletines y comunicados del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y autoridades locales.
  • Articularse con los Consejos Municipales y Departamentales de Gestión de Riesgo de Desastres para obtener información actualizada sobre alertas y riesgos en cada región, y comunicar las afectaciones a las instancias pertinentes.
  • Identificar infraestructuras educativas y dotaciones con mayor vulnerabilidad, así como amenazas existentes o potenciales que puedan poner en riesgo la seguridad de estudiantes, docentes y demás miembros de la comunidad educativa.
  • Evaluar los posibles impactos de la emergencia en la infraestructura, vías de acceso, suministro de agua, techos y materiales, y definir estrategias para asegurar la continuidad del servicio educativo.
  • Coordinar capacitaciones periódicas para docentes, estudiantes y padres de familia sobre gestión integral del riesgo escolar, incluidas medidas y estrategias de evacuación, respuesta y primeros auxilios.
El programa de Educación en
El programa de Educación en Emergencias incluye flexibilidad curricular, acceso garantizado, ambientes seguros y acompañamiento psicosocial - crédito Colprensa

En cuanto a la reducción del riesgo, las instituciones deben:

  • Implementar las acciones recomendadas por Ideam, UNGRD y los consejos territoriales de gestión del riesgo.
  • Fomentar el monitoreo del caudal de los ríos y de las condiciones climáticas, especialmente en las inmediaciones de los centros educativos.
  • Consolidar un inventario de recursos físicos, técnicos y humanos disponibles para garantizar la prestación del servicio educativo, incluso en situaciones de emergencia, e implementar actividades de mantenimiento preventivo.
  • Promover la participación de la comunidad educativa en simulacros y ejercicios prácticos para fortalecer la respuesta ante emergencias.
  • Ajustar las estrategias de permanencia escolar, en coordinación con las autoridades, para asegurar la continuidad del servicio educativo.

Para el manejo de desastres y emergencias, el ministerio dispuso la Estrategia de Educación en Emergencias, estructurada en cinco componentes principales:

  • Acceso: garantizar que todos los niños, adolescentes y jóvenes puedan ingresar o permanecer en el sistema educativo una vez superada la fase inicial de la emergencia. Esto incluye adaptar infraestructuras, flexibilizar trámites administrativos, identificar y reintegrar a estudiantes en riesgo de deserción, y ajustar el Programa de Alimentación Escolar (PAE) para mitigar la inseguridad alimentaria.
  • Ambientes de aprendizaje: crear espacios seguros y propicios mediante la habilitación de infraestructuras temporales, distribución de material didáctico y tecnológico, desarrollo de estrategias de acompañamiento psicoemocional y capacitación en gestión del riesgo.
  • Flexibilización curricular: adaptar ajustes al currículo en contenidos, metodologías y evaluaciones para resignificar los procesos de enseñanza y aprendizaje, incluyendo metodologías como el aprendizaje basado en proyectos y mecanismos flexibles de valoración.
  • Recursos humanos: garantizar la presencia y capacitación de personal docente y de apoyo en contextos de emergencia, redistribuyendo recursos humanos según la demanda y sumando profesionales en acompañamiento psicosocial.
  • Componente político-administrativo: establecer lineamientos normativos y administrativos para una respuesta eficiente y ágil, incluyendo la elaboración de normativas y planes territoriales para la gestión del riesgo escolar.
Las universidades coordinan uso de
Las universidades coordinan uso de TIC y reprogramación académica para asegurar la continuidad educativa durante eventos de emergencia - crédito Icetex

En el caso de las instituciones de educación superior, se ha dispuesto que, en el escenario de su autonomía, adopten medidas para asegurar los servicios de bienestar y apoyo institucional, así como la continuidad de las actividades académicas. Cuando sea posible, se recomienda el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) para mantener los procesos de formación, investigación y extensión. Aquellas actividades que requieran presencialidad y no puedan realizarse temporalmente podrán ser reprogramadas dentro del calendario académico.

No es necesario contar con autorización previa del ministerio para implementar medidas temporales orientadas a mantener la continuidad académica, aunque sí deben ser informadas a la Dirección de Calidad para la Educación Superior para su seguimiento.

Finalmente, las instituciones que cuenten con Planes de Gestión del Riesgo de Desastres pueden coordinar con los consejos departamentales y municipales para recibir apoyo técnico en la planificación y verificación de cada acción.