Salario mínimo de 2026: aumento generará problema para conseguir empleo en casi todos los sectores de la economía colombiana

Una decisión histórica sobre la remuneración deja a la mayoría de las actividades económicas expuestas a nuevos riesgos para el empleo y el costo de vida

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Son 2,4 millones de trabajadores
Son 2,4 millones de trabajadores en Colombia los que ganan un salario mínimo al mes - crédito Carlos García Rawlins/Reuters

El aumento del salario mínimo decretado para 2026 en Colombia marcó un hito en la historia económica del país, lo que generó intensos debates entre expertos, empresarios y trabajadores. De acuerdo con el informe semanal de Corficolombiana “Golpea a todos, no por igual: vulnerabilidad sectorial al aumento del salario mínimo”, el aumento del 23% –lo que equivale a un alza real cercana al 17%– rompió con la tradición de incrementos moderados orientados por la fórmula de inflación más productividad.

Además, la entidad puntualizó que esta alteró de manera drástica las perspectivas macroeconómicas para el año en temas como inflación y tasas de interés, por lo que agregó que los efectos más notorios recaen sobre los costos laborales de las empresas, lo que amenaza la inversión y la generación de empleo formal.

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Según el documento, el impacto del aumento recae, sobre todo, en el sector formal de la economía, aunque seis de cada diez trabajadores todavía pertenecen al sector informal –donde el 70,6% percibe ingresos inferiores al mínimo–.

El salario mínimo para 2026
El salario mínimo para 2026 es de $2.000.000, basado en el concepto de "salario vital" - crédito Luisa González/Reuters

Las micro y pequeñas empresas son las más expuestas, ya que cerca del 40% de los empleados formales ganan el mínimo, comparado con el 27% en las grandes empresas. Adicionalmente, el 60,4% de los que devengan el salario mínimo están empleados por empresas medianas, pequeñas y micro, así como entre trabajadores independientes, lo que significa que los mayores aumentos del salario mínimo experimentados en 2026 “no solo afectan a las grandes firmas sino que se extienden de manera amplia al resto del tejido productivo”.

Vulnerabilidad sectorial: 19 de 20 actividades bajo presión

Uno de los hallazgos centrales del informe es contundente: 19 de los 20 sectores económicos analizados presentan niveles de vulnerabilidad alta o media alta frente al alza del salario mínimo. Solo el sector de minas y canteras se ubica fuera del rango.

La clasificación de la vulnerabilidad sectorial se basa en dos variables principales: el porcentaje de trabajadores formales dentro del sector y la proporción de empleados que reciben entre 1 y 1,5 salarios mínimos.

Según Corficolombiana, un sector se considera de alta vulnerabilidad si más del 50% de los empleados son formales y la mayoría de estos recibe entre 1 y 1,5 salarios mínimos (entre $2.000.000 y $2.626.357). Sectores que cumplen solo una de estas condiciones son catalogados como de vulnerabilidad media alta, y solo los que no cumplen ninguna presentan una vulnerabilidad media baja.

Sectores de alta vulnerabilidad

Bajo este análisis, el documento sostiene de manera clara que los sectores con alta vulnerabilidad frente al aumento del salario mínimo son:

  • Actividades inmobiliarias.
  • Industria.
  • Salud.
  • Agua y gestión de desechos.

Dichos sectores se caracterizan por registrar tasas de formalidad elevadas y porque la mayoría de sus trabajadores formales percibe ingresos cercanos al salario mínimo. A pesar de que sectores como el servicio doméstico, la construcción y el agro exhiben bajas tasas de formalidad, esto apenas suaviza el impacto del alza, ya que concentran cerca del 80% de los trabajadores formales con ingresos alrededor del salario mínimo, lo que los ubica también en la zona de vulnerabilidad media alta.

La construcción de vivienda es
La construcción de vivienda es clave para la generación de empleo en Colombia - crédito Colprensa

Por el contrario, solo “el sector de minas y canteras es el único de los 20 analizados que registra una vulnerabilidad media baja, dado que combina una tasa de formalidad relativamente baja con una estructura salarial mayoritariamente por fuera del rango entre 1 y 1,5 salarios mínimos”.

El tamaño empresarial como factor multiplicador del riesgo

Además, Corficolombiana incluyó el análisis del tamaño empresarial. En sectores donde más del 50% de los empleados formales trabaja en micro o pequeñas empresas –que, por definición, cuentan con menos músculo financiero para absorber aumentos en costos laborales– la vulnerabilidad se dispara. Así, actividades inmobiliarias se mantienen como el sector más vulnerable, mientras comercio y alojamiento y restaurantes pasan de vulnerabilidad media alta (según el primer criterio) a alta vulnerabilidad cuando se evalúa la preponderancia de micro y pequeñas empresas.

“El impacto del salario mínimo no solo es generalizado, sino profundamente desigual”, resaltó el informe. Esto revela un riesgo sistémico para los sectores donde el empleo formal depende de estructuras empresariales más pequeñas, lo que hace más factible el tránsito hacia la informalidad o incluso el cierre de empresas incapaces de asumir la nueva estructura de costos.

La decisión del Gobierno nacional le apuesta a un salario mínimo familiar vital, con el propósito de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores colombianos y dinamizar la economía popular - crédito Presidencia

Las cifras detrás del golpe: costo para las empresas y proyecciones macro

El inédito aumento del salario mínimo ya afecta las variables macroeconómicas clave para 2026. Corficolombiana estima que el salto del 23% tendrá un impacto de al menos 1,6 puntos porcentuales (pp) sobre la inflación total, por lo que proyecta un aumento inflacionario que elevaría la expectativa al 6,5% en 2026, cifra muy superior al 4,9% contemplado antes de la decisión gubernamental.

Al respecto, advierte que el Banco de la República estaría forzado a subir con aún mayor rigor la tasa de política monetaria (9,25% actual) para controlar estas presiones.

El escenario eleva el riesgo de que los efectos negativos sobre la inversión y el empleo formal sean inmediatos, en especial, donde la estructura salarial está más comprimida alrededor del mínimo y la formalidad es amplia. La vulnerabilidad reportada implica que ante “cualquier incremento elevado se traduce de inmediato en mayores costos laborales”.