“Hace 15 días que vengo a juntar mugre”, turista argentina criticó a los samarios por la falta de cuidado de sus playas

La mujer describió las aguas como: el mar más calmo y caliente, que ha conocido, pero crítico la constante presencia de basuras

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La mujer destacó la belleza del lugar, pero lamentó la falta de cuidado y la recolección de basuras - crédito Facebook

La voz de una turista argentina ha encendido un debate en Santa Marta sobre el cuidado ambiental en las playas, un tema que suele despertar posiciones encontradas entre habitantes y visitantes.

El punto de partida fue un video grabado y difundido desde Pozos Colorados, donde la mujer compartió su experiencia tras más de dos semanas disfrutando del litoral samario.

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Durante su relato, la visitante no ahorró elogios para la ciudad y su entorno natural. Describió las aguas como “el mar más calmo y caliente” que ha conocido y situó a las playas de Santa Marta entre las más hermosas del Caribe y de otros destinos internacionales.

Sin embargo, la admiración dio paso a una crítica directa: “Esta playa es hermosa, pero hay un solo defecto. Y el defecto es el poco amor que tienen los propios colombianos, los costeños, el poco amor que le tienen al mar.” La turista explicó que, desde el primer día de su estadía, se ha visto obligada a recoger residuos por su cuenta.

La mujer mostró cómo recolectó
La mujer mostró cómo recolectó una envoltura del mar - crédito Facebook

Botellas plásticas, bolsas, icopor y restos de alimentos son parte del panorama que, a su juicio, “desmerece el paraíso” que representa la ciudad. “Hace 15 días que vengo a la playa con una bolsita a juntar mugre”, afirmó en el video, señalando que la problemática es constante y visible en la arena y el agua.

La reflexión de la extranjera también abordó la perspectiva del visitante: muchos turistas, afirmó, hacen grandes esfuerzos económicos para disfrutar de un entorno que en sus países no existe.

Por eso, cuestionó la indiferencia de quienes tienen el privilegio de vivir cerca del mar: “Ustedes, los colombianos, no se dan cuenta que tienen un paraíso, a un paraíso que deben cuidar, un paraíso que muchos de nosotros pagamos una fortuna de dinero para venir a disfrutar porque no lo tenemos en nuestros países.”

El llamado de atención fue directo: aprovechar, cuidar y valorar el entorno natural, asumiendo la responsabilidad colectiva de no arrojar basura y de promover una cultura de respeto ambiental.

Se ha denunciado que la
Se ha denunciado que la ciudad está llena de basura en la actual temporada turística - crédito Facebook

“Aprovechen lo que tienen, cuiden lo que tienen, valoren lo que tienen, cuiden el mar, cuiden la playa, cuiden la naturaleza, valoren las cosas, cuídenlo. Pongan cestos de basura, dejen de tirar basura en la playa, valoren lo que tienen, valórenlo porque es hermoso. No sean tan corronchos”, expresó la visitante, utilizando un término coloquial para subrayar la falta de conciencia.

El video circuló rápidamente en redes sociales, generando una ola de reacciones. Algunos usuarios respaldaron el mensaje, reconociendo la necesidad de fortalecer la conciencia ambiental y la corresponsabilidad ciudadana en la gestión de residuos.

Otros, en cambio, consideraron que la crítica era excesiva y no reconocía los esfuerzos de residentes, comerciantes y autoridades que trabajan para mantener limpias las playas.

En paralelo, voces locales recordaron que la gestión de los residuos es un desafío compartido. Si bien la responsabilidad individual es clave, también señalaron la importancia de políticas públicas, infraestructura adecuada y vigilancia para frenar el daño ambiental.

Las basuras en las playas
Las basuras en las playas de Santa Marta se han convertido en un problema constante - crédito Armada Nacional

El episodio sirvió de recordatorio sobre el impacto que la imagen de las playas tiene en la reputación turística de la ciudad.

El testimonio de la turista argentina: “Miren que conocí muchas playas del, del Caribe y del no Caribe”, no solo llamó la atención sobre la belleza de Santa Marta, sino que dejó en evidencia la urgencia de cambiar hábitos y actitudes para conservar ese patrimonio natural.

La discusión sigue abierta, pero el mensaje quedó claro para muchos: valorar el mar y las playas no es solo una cuestión de orgullo local, sino una necesidad para garantizar que sigan siendo un destino admirado por visitantes de todo el mundo.