Violencia en el Catatumbo dejó una mujer gravemente herida tras pisar una mina antipersonal

El aumento de ataques en la zona rural de Tibú expone la vulnerabilidad de los habitantes, que enfrentan detonaciones de minas antipersonal y ataques con drones, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para contener la situación

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Mina antipersonal del ELN hiere
Mina antipersonal del ELN hiere a una mujer en la vereda Caño Indio, cerca de caminos y viviendas campesinas - crédito Ejército Nacional

El Catatumbo enfrenta un incremento alarmante de la violencia contra la población civil, hecho evidenciado por dos ataques recientes que dejaron a mujeres gravemente heridas en menos de doce horas.

En el corregimiento de La Gabarra, zona rural del municipio de Tibú en Norte de Santander, una mujer pisó una mina antipersonal en la vereda Caño Indio, cerca de viviendas y caminos utilizados a diario por campesinos.

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Las autoridades atribuyeron la colocación del explosivo al Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuya práctica de instalar minas en entornos civiles ha encendido las alertas por el riesgo constante que enfrentan los habitantes, en un contexto de persistente conflicto armado y recurrentes anuncios de cese al fuego que no logran traducirse en seguridad real para la región.

El caso de la mina antipersonal activó un rápido despliegue de la Fuerza de Tarea Vulcano y la Policía Nacional, que enviaron tropas para asegurar la zona.

Imagen de referencia. El Ejército
Imagen de referencia. El Ejército Nacional rechaza el uso de minas antipersonal, denunciando la violación de derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario en Catatumbo - crédito Colprensa

Personal del Ejército Nacional asistió a la mujer herida, proporcionándole los primeros auxilios para estabilizarla y evacuándola posteriormente a un centro médico en Cúcuta donde recibe atención especializada. Desde el Ejército Nacional reiteraron su rechazo absoluto a la utilización de minas antipersonal, señalando que se trata de actos que violan los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario, y afirmaron su determinación de mantener operaciones para proteger a las comunidades del Catatumbo.

Las autoridades locales responsabilizan al ELN de ubicar estos artefactos explosivos cerca de infraestructuras esenciales, como escuelas y caminos rurales, exponiendo a los residentes a constantes peligros.

La presencia de estos dispositivos y la ejecución de ataques con drones han recrudecido el temor entre los pobladores, quienes ven frustrados los esfuerzos de paz proclamados por el Gobierno nacional ante la persistencia de hechos violentos.

Imagen de referencia. Autoridades atribuyen
Imagen de referencia. Autoridades atribuyen al ELN la colocación de explosivos en infraestructuras esenciales como escuelas y caminos rurales de Catatumbo - crédito Colprensa

Voceros de las víctimas expresaron su preocupación ante el continuo asedio a la población civil, recordando que, a pesar de las iniciativas de paz y los acuerdos de cese al fuego, los ataques no han disminuido, ni siquiera en fechas simbólicas.

El Ejército Nacional subrayó: “Rechazamos categóricamente el empleo de minas antipersonal, práctica que vulnera los derechos humanos y el derecho internacional humanitario”.

La rápida intervención militar y policial ha permitido brindar atención a las víctimas y activar los protocolos ante la amenaza de minas antipersonal; sin embargo, la inestabilidad persiste en el Catatumbo, donde los residentes, especialmente en zonas como Caño Indio y los corredores rurales de Tibú, continúan expuestos a la violencia armada y a la amenaza constante de explosivos instalados en su entorno cotidiano.

Imagen de referencia. Ataque con
Imagen de referencia. Ataque con dron cargado de explosivos deja otra mujer herida en el corredor rural entre Tibú y El Tarra - crédito Ministerio de Defensa

Horas antes de este incidente, se registró otro ataque en la misma área: una mujer resultó gravemente herida tras el lanzamiento de un dron cargado con explosivos, evento que ocurrió el 24 de diciembre en un corredor rural entre Tibú y El Tarra, según informó Olguín Mayorga, representante de las víctimas, a La FM.

Mayorga advirtió sobre la continuidad de las agresiones: “Con mucho dolor tenemos que denunciar que no paran las acciones violentas contra la población civil. Mientras muchas familias celebran la Navidad, hoy 24 de diciembre una mujer que se encontraba en su propia vivienda fue víctima del lanzamiento de un dron”.

Este hecho de violencia en el Norte de Santander profundiza aún más la crisis humanitaria en la zona, en la que los grupos armados ilegales mantienen bajo confinamiento a la población civil desde el 15 de diciembre.

La utilización de drones con explosivos en la región ha incrementado la alarma, al tiempo que las autoridades trabajan para precisar los detalles y responsables del incidente.

“Estos hechos evidencian la grave situación de seguridad en la zona y el impacto directo del conflicto sobre la población civil, incluso en fechas tradicionalmente asociadas a la paz y la reconciliación”, declaró Mayorga.

En medio de la persistencia de la violencia, los habitantes de estos corregimientos siguen bajo riesgo, mientras las fuerzas de seguridad recopilan información para esclarecer lo sucedido