
El municipio de Totoró, en el oriente del departamento del Cauca, atraviesa momentos de luto tras el asesinato del líder social y abogado Willer Gallego Mazabuel y de su hijo, Daniel Felipe Gallego Jaramillo, un adolescente.
Ellos fueron atacados por hombres armados en la vereda El Diviso, jurisdicción del resguardo indígena de Paniquitá.
PUBLICIDAD

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
De acuerdo con las primeras informaciones, el hecho ocurrió hacia el mediodía de este 9 de octubre, cuando las víctimas se dirigían hacia su vivienda. En el camino fueron interceptadas por varios sujetos que, según testigos, los rodearon e intimidaron antes de dispararles en repetidas ocasiones. Las autoridades locales confirmaron que ambos murieron en el lugar.
El alcalde de Totoró, Jorge Luis Pizo, expresó su consternación y aseguró que el municipio pierde a uno de sus ciudadanos más reconocidos por su compromiso con la comunidad. “Como comunidad estamos muy golpeados por este hecho, más cuando la víctima era ampliamente conocida por su aporte al municipio. De hecho, buscó llegar al Concejo en las pasadas elecciones, además fue gerente de la empresa de transporte local Coototrans y ahora estaba dedicado al litigio, porque era abogado de profesión”, manifestó el mandatario.
PUBLICIDAD
El doble homicidio se produjo en una jornada marcada por enfrentamientos entre estructuras ilegales que operan en la zona y la Fuerza Pública. En la mañana del mismo día se reportaron combates entre integrantes del ELN y disidencias de las Farc, así como enfrentamientos posteriores con unidades del Ejército Nacional. La situación generó pánico entre los habitantes, muchos de los cuales permanecieron confinados ante el riesgo de quedar en medio del fuego cruzado.

Las autoridades indígenas del resguardo de Paniquitá habían advertido desde tempranas horas sobre la presencia de grupos armados en el sector de Santa Bárbara y en veredas cercanas. En un comunicado, las comunidades alertaron sobre el “inminente riesgo para la vida e integridad física, cultural y espiritual del territorio” debido a la intensificación de las hostilidades.
PUBLICIDAD
De acuerdo con los reportes comunitarios, durante los combates se escucharon detonaciones y ráfagas de fusil a corta distancia, además de observarse “la circulación de aeronaves” y el desplazamiento de hombres fuertemente armados por las montañas del oriente caucano. Estas acciones provocaron el confinamiento de varias familias y la suspensión de las actividades escolares y productivas.
La Alcaldía de Totoró confirmó que los hechos se registraron en medio de ese contexto de violencia, lo que incrementó la preocupación por la seguridad de los habitantes. “Desde horas de la mañana, alrededor de las 6:00 a.m., se presentaron enfrentamientos entre grupos armados al margen de la ley y la fuerza pública en las veredas de El Diviso y La Primavera, dejando en peligro la vida e integridad de la comunidad paniquiteña”, señaló la administración municipal en un comunicado público.
PUBLICIDAD
Las organizaciones indígenas y campesinas del oriente del Cauca se preparan para realizar actos simbólicos y movilizaciones en rechazo a la violencia. Estas manifestaciones también servirán para acompañar a los familiares de las víctimas, quienes han solicitado protección y la presencia permanente de organismos de derechos humanos en el territorio.

El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) condenó el asesinato y exigió al Gobierno nacional y a las instituciones competentes adoptar medidas urgentes de prevención. “La comunidad no puede seguir siendo blanco de la guerra entre grupos armados que desconocen la autonomía y el derecho a la vida en los territorios ancestrales”, expresó la organización en su pronunciamiento.
PUBLICIDAD
Durante los últimos dos años, las comunidades del resguardo de Paniquitá han denunciado una escalada de violencia que ha dejado varias víctimas y constantes enfrentamientos. Según sus líderes, el control territorial de las disidencias y del ELN en los corredores que comunican Totoró con Inzá y Silvia ha convertido la región en escenario de una disputa armada que amenaza la seguridad de la población civil.
Willer Gallego Mazabuel era reconocido en Totoró por su liderazgo social y por haber impulsado iniciativas de transporte comunitario y participación ciudadana. En las elecciones municipales anteriores aspiró al Concejo local, sin embargo, tras retirarse de la política activa, continuó ejerciendo su profesión de abogado y ofreciendo acompañamiento jurídico a las comunidades indígenas y campesinas de la región.
PUBLICIDAD
Más Noticias
Ministerio de Salud aclaró que el giro directo a clínicas y hospitales no se suspenderá tras aplazamiento del nuevo mecanismo de reporte
La cartera explicó que la modificación del calendario responde a la necesidad de realizar adecuaciones tecnológicas en los sistemas de información de las EPS y la Adres

Entrenador de arqueros con pasado en la selección Colombia explicó el error de Jesús Owono que derivó en la muerte de Jesús de Miguel en pleno partido
Nelson Ramos aseguró a Infobae Colombia que el arquero de Guinea Ecuatorial afrontó un partido complejo entre FC Andorra y CD Tenerife

Bogotá tendrá movilizaciones y plantones entre el 3 y el 7 de noviembre: estos son los horarios y puntos de encuentro
El Distrito anunció concentraciones en localidades como Santa Fe, Bosa, Teusaquillo, Usme y La Candelaria, por lo que recomendó a la ciudadanía planear con anticipación sus desplazamientos

El Senado de la República aprobó la ley de sometimiento y hay ultimátum para los criminales: “No se va a devolver dinero”
La iniciativa del gobierno de Abelardo de la Espriella regula la entrega de armas y bienes de estructuras criminales, pero aún requiere otro trámite legislativo

Congresista radicó proposición para la ley de sometimiento contra el reclutamiento de menores, pero luego se habría ‘arrepentido’: qué pasó
La representante Nelly Mosquera radicó una proposición para reducir los beneficios penales a responsables de reclutar menores, pero su texto mantenía descuentos de hasta el 10% y 15%, según el rango dentro de la organización criminal



