El euro volvió a caer en Colombia, así cerró la divisa europea en la jornada del 3 de septiembre

Mientras la eurozona enfrenta su propio enfriamiento, la economía colombiana muestra vulnerabilidades que amplifican la apreciación del euro. La confianza internacional se pone a prueba

Guardar
El euro cerró en Colombia
El euro cerró en Colombia a $4.668,74 el 3 de septiembre de 2025, con una caída diaria de 0,35% - crédito Freepik

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 3 de septiembre de 2025 en un promedio de $4.668,74, lo que representó una caída de $16,22 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,35%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.679,43 y un mínimo de $4.652,17, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, la caída en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook

La divisa europea mostró volatilidad
La divisa europea mostró volatilidad moderada, con máximos de $4.679,43 y mínimos de $4.652,17 en la jornada - crédito Freepik

Si consideramos los datos de la última semana, el euro marca una subida 0,43%, por ello en el último año aún conserva un incremento del 3,67%.

En relación a los cambios de este día respecto de días pasados, sumó dos fechas seguidas de números positivos. En la última semana la volatilidad fue notoriamente inferior a la acumulada en el último año, lo que manifiesta que en esta última fase está tendiendo menos cambios de lo previsible.

Narrativa del mercado cambiario

El panorama económico global atraviesa un momento de tensiones cruzadas que impactan de forma diferenciada a las divisas emergentes, incluido el peso colombiano. En Estados Unidos, la ligera caída de las tasas hipotecarias a 30 años al 6,64% —su nivel más bajo en casi cinco meses— no logró dinamizar la demanda, lo que refleja un consumo más prudente en la mayor economía del mundo. A ello se suma la incertidumbre política tras la apelación del presidente Trump a un fallo judicial sobre aranceles, un factor que suele fortalecer al dólar por su condición de activo refugio. Para Colombia, este sesgo de fortaleza del billete verde tiende a presionar a la baja al peso frente a todas las monedas, incluido el euro.

Factores internacionales y locales influyeron
Factores internacionales y locales influyeron en la baja del euro, incluyendo la política monetaria de EE.UU. y la incertidumbre en Colombia - crédito Dado Ruvic/REUTERS

En la eurozona, los datos recientes ofrecen una señal mixta. El aumento de 0,4% en los precios de producción industrial por mayores costos energéticos muestra que la inflación sigue latente, mientras que el PMI de servicios se desaceleró a 50,5 y el compuesto se ubicó apenas en 51, lo que sugiere un crecimiento muy modesto. Aunque Europa mantiene tasas de interés restrictivas, el margen para endurecer aún más su política monetaria es limitado debido al enfriamiento económico. Esto significa que el euro podría enfrentar presiones bajistas en el mediano plazo frente a monedas duras, pero en el caso del peso colombiano la dinámica es distinta, la fragilidad macro local amplifica la apreciación relativa del euro.

El contexto doméstico colombiano es el principal catalizador. El déficit en cuenta corriente, que alcanzó USD2.500 millones en el segundo trimestre de 2025, se combina con un elevado déficit fiscal y la incertidumbre generada por la propuesta de reforma tributaria. Estos desequilibrios elevan la percepción de riesgo país y dificultan la atracción de inversión extranjera, reduciendo la oferta de divisas. El resultado es una presión sostenida a la depreciación del peso. Frente al euro, esta situación se amplifica, ya que los inversionistas europeos, aun en un entorno de bajo crecimiento, privilegian la estabilidad institucional de la Eurozona sobre el riesgo de emergentes como Colombia.

El déficit en cuenta corriente
El déficit en cuenta corriente y fiscal, junto a la reforma tributaria, elevan el riesgo país y presionan al peso colombiano - crédito Europa Press

Mientras otros mercados emergentes también enfrentan fragilidades, el caso colombiano se percibe más vulnerable que el promedio. Brasil, por ejemplo, registra un PIB en desaceleración y deuda creciente, pero mantiene un aparato productivo diversificado y reservas internacionales más robustas. En contraste, la economía colombiana depende en exceso de flujos externos y de la confianza de inversionistas para financiar sus déficits.

En este escenario, la relación peso-euro tiene un sesgo depreciativo en el corto plazo. La combinación de déficits gemelos, riesgo político y mayores primas de riesgo locales hacen que el peso pierda atractivo relativo frente a una moneda que, aunque respaldada por un bloque con bajo dinamismo, sigue representando estabilidad. Para el mercado, el mensaje es claro, sin un ajuste fiscal y medidas creíbles de sostenibilidad, el peso colombiano seguirá cediendo terreno frente al euro, reforzando el encarecimiento de importaciones y viajes hacia Europa.