El encanto de “sumercé”, la expresión colombiana que trasciende generaciones y clases sociales fue resaltado por el New York Times

El diario neoyorquino cuenta que la expresión se empezó a utilizar en el centro del país en la época colonial y que, dos siglos después, sigue haciendo parte del léxico de los habitantes de Boyacá y Cundinamarca

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El artículo hizo un recorrido histórico por el término sumercé - crédito usme.com y captura de pantalla.
El artículo hizo un recorrido histórico por el término sumercé - crédito usme.com y captura de pantalla.

El prestigioso diario The New York Times dedicó un artículo a la tradicional forma de dirigirse con respeto de los habitantes de la zona cundiboyacense, su merced.

“En la mayor parte del mundo hispanohablante, las principales maneras de decir you son el informal y el formal usted. Pero en Colombia hay otro su merced–, que significa su gracia o incluso su señoría, y que ahora se ha contraído a la forma más económica sumercé”, comienza diciendo el artículo del diario estadounidense.

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Destaca el artículo que particularmente en Bogotá, el término sumercé es utilizado por todo el mundo para dirigirse a todo el mundo. “Utilizado no solo por taxistas y comerciantes para atender a los clientes (¿en qué puedo ayudar a su sumercé?), sino también por niños para referirse a sus padres, padres a sus hijos y (a veces con tierna ironía) incluso por esposos, esposas y amantes para referirse entre ellos (“¿me pasaría la sal su sumercé?” o “sumercé, ¿qué cree, debería ponerme estos pantalones hoy?”)”, se lee en la publicación.

Inclusive, menciona la vez que la exalcaldesa Claudia López le gritó a una vendedora ambulante “trabaje juiciosa, sumercé” y también indicaron que la cantante Andrea Echeverri, de Aterciopelados, lo usa con frecuencia.

El artículo dice que la cantante Andrea Echeverri ha popularizado el término sumercé - crédito EFE.
El artículo dice que la cantante Andrea Echeverri ha popularizado el término sumercé - crédito EFE.

El artículo indica que, originalmente, en la época colonial, sumercé era utilizado como un signo de cortesía y para relaciones institucionales, así como un signo de respeto entre familias y también como una forma de reverencia. No obstante, en la actualidad es utilizado simplemente en forma de respeto o afecto, no necesariamente para expresar reverencia o distinción social.

“Después de que Colombia obtuviera su independencia de los españoles a principios del siglo XIX, sumercé se mantuvo en el departamento de Boyacá, una exuberante región agrícola en el centro de Colombia, justo al norte de Bogotá”, explica el artículo.

Dice también que el cantautor Jorge Velosa, que una vez se presentó en el Madison Square Garden, mencionó que en su niñez él y sus hermanas llamaban sumercé a su madre, y ella también se dirigía así a ellos.

Sumercé era una especie de término medio entre el rígido usted — utilizado en su casa solo como preámbulo de una regañina — y el casi excesivamente casual tú”, citó The New York Times a Velosa.

Eventualmente, continúa el artículo, el sumercé se fue trasladando hacia el sur de Boyacá hasta llegar a Bogotá, donde esa palabra se volvió común entre el léxico de la gente, así como “bacano, chévere, parce, paila, qué pena y dar papaya”, recoge el artículo.

De igual forma, la publicación reconoce que la expresión es común en la zona central del país, pero que es muy raro escucharla en otras partes, como en Cali, Medellín o en la costa, donde se dirigen a las personas de modos distintos.

“Pero en la capital y sus alrededores, sumercé está estampado en sombreros, pines y camisetas e incorporado en los nombres de restaurantes y mercados. Es el título de un nuevo documental sobre activistas ambientales colombianos”, agrega el artículo, que incluso resalta que la expresión “es celebrada en canciones, podcasts y lecciones de español colombiano a través de Spotify y YouTube”.

De todas formas, para algunos el término sumercé podría interpretarse como una manera de celebrar la división de clases en Colombia, uno de los países más desiguales del mundo. Así lo ve, por ejemplo, la escritora Carolina Sanín, que critica a quienes sostienen que el sumercé debería adoptarse como una norma cultural.

La escritora Carolina Sanín ha criticado a quienes defienden el término sumercé como una norma cultural de los colombianos - crédito @carolinasaninp/Instagram.
La escritora Carolina Sanín ha criticado a quienes defienden el término sumercé como una norma cultural de los colombianos - crédito @carolinasaninp/Instagram.

Pero se cuenta que un lingüista en Bogotá realizó una encuesta a estudiantes de 40 universidades del país y encontró que 85% respondió no sentirse molestos con el término y no se sienten irrespetados cuando se dirigen de esa forma hacia ellos. Solo un 5% dijo que esa expresión los hace sentir incómodos.