La razón por la que la producción de bocadillo está en peligro

Más de 500 trabajadores ven amenazados sus empleos y la economía de un municipio de Santander también se enfrentaría a grandes pérdidas

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Fábricas de bocadillo en Vélez
Fábricas de bocadillo en Vélez han dejado de funcionar, mientras que otras han disminuido su producción - crédito Bucaramanga Inédita/página web

Una de las graves consecuencias del fenómeno de El Niño es el desabastecimiento de agua. La falta de este recurso no solo tiene serias implicaciones en la salud de las personas, sino también en su economía. Esta situación ya se está evidenciando en el municipio de Vélez (Santander), donde la producción de bocadillo está amenazada por la escasez de agua potable.

El alcalde Orlando Ariza Ariza explicó al medio local El Frente que varias fábricas de este dulce han suspendido labores, mientras que otras han evidenciado una disminución en su producción. La situación tiene en vilo a cientos de trabajadores que temen perder sus empleos por la falta agua.

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“En este momento, tenemos en riesgo más de 500 empleos directos, formales y permanentes, generados por las fábricas de bocadillo. Esto resulta en grandes pérdidas económicas no solo para los empresarios, sino también para la economía del municipio”, precisó el alcalde Ariza en conversación con el medio citado.

Una riqueza gastronómica en riesgo

El bocadillo es considerado una riqueza gastronómica en el departamento, tanto así, que, según la gobernación, el producto ha representado a Santander en diferentes congresos regionales, festivales y concursos. Incluso, en 2019, más de 50 empleados de fábricas de la región elaboraron el bocadillo más grande del país; tenía 1,40 metros de largo y 72 centímetros de alto, además de que pesaba más de una tonelada.

Ahora, el emblemático dulce está en riesgo, no solo por las constantes sequías que se han presentado, sino también porque, en medio de la problemática, se debe priorizar a quienes requieren el recurso hídrico con mayor urgencia y de manera permanente. En el caso de Vélez, el hospital, la cárcel, el asilo San José y la escuela de carabineros han sido categorizados como prioridad, por lo que se ha buscado garantizar que tengan agua.

El fenómeno de El Niño
El fenómeno de El Niño ha causado una reducción del recurso hídrico en Santander - crédito EFE

Así las cosas, el alcalde trabaja en una solución a mediano plazo a la escasez del recurso. La iniciativa, según informó en la entrevista, ya cuenta con el visto bueno del gobernador Juvenal Díaz Mateus. Esto, teniendo en cuenta que el suministro de agua potable para los hogares se lleva a cabo cada 10 días y se busca alcanzar la sostenibilidad.

Por ahora, el municipio procura garantizar el abastecimiento de agua potable por medio de carrotanques de los bomberos municipales y departamentales. Asimismo, ya se empezaron a implementar medidas de racionamiento, como la prohibición de lavar carros y andenes. De igual manera, se ha buscado sensibilizar a la comunidad para que no caigan en prácticas de riesgo que desencadenen incendios.

Los incendios no paran en Santander

En la noche del miércoles
En la noche del miércoles 24 de enero se reactivó el incendio del páramo de Berlín, en Santander - crédito X

Entre el 3 de noviembre de 2023 y el 23 de enero de 2024 se registraron 30 incendios forestales en Santander, según informó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). Estas emergencias han terminado afectando a 11 municipios del departamento.

Una de las zonas más complejas es el páramo de Berlín, ubicado en la vereda Ucatá, del municipio de Tona, donde los organismos de socorro ya habían logrado controlar las llamas en un 98%, pero en la noche del 24 de enero, se reactivó. “Habitantes señalan que el viento volvió a prender las llamas en varios sectores y piden apoyo aéreo para controlar la emergencia”, informó Blu Radio.

La situación ha generado grandes pérdidas en materia de vegetación: centenares de frailejones quedaron completamente calcinados. “Se quemó todo, todo. La destrucción es muy, muy, pero muy grande. El incendio sigue supervivo. A pesar de los esfuerzos, el clima no ayuda, la vegetación se prende con nada, ha sido duro”, informó Nicolás Mantilla, gerente del Refugio Piedra Parada, un hotel de la zona.