Esposos confesaron que secuestraron a sus familiares: irán presos por 14 años

Los sindicados se declararon culpables y llegaron a un preacuerdo con la Fiscalía para cumplir la pena

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La vida de Montse se derrumbó cuando su padre, integrante de una organización criminal, fue detenido; tras ello, ella se dedicó al secuestro y la trata de personas.
Imagen de referencia. Crédito: PublicDomainPictures / Pixabay

Los esposos María Fernanda Mora Mejía, de 23 años, y Duván Andrés Jaramillo Restrepo, de 26, fueron condenados en la mañana de hoy a 14 años y seis meses de prisión por el Juez primero penal del circuito especializado de Pereira. La pareja reconoció el secuestro de una mujer y su hijo de dos años, hermana y sobrino de Jaramillo Restrepo.

Los hechos se remontan hasta noviembre del 2018 cuando los esposos llegaron encapuchados hasta una finca en zona rural del municipio de Santuario, en Risaralda, con armas blancas amenazaron a las personas que se encontraban en el lugar y secuestraron a sus familiares.

La pareja retuvo a la mujer y su hijo durante tres días en una zona boscosa del sector y mediante llamadas extorsivas exigían una cifra de 20 millones de pesos a la madre de la víctima y de uno de los secuestradores para liberar a sus seres queridos.

Finalmente, los hoy condenados dejaron en libertad a la madre del menor para que recogiera el dinero del secuestro y lo llevara hasta su ubicación; sin embargo, la madre no volvió según lo acordado y ante la presencia de la Policía, Jaramillo y Mora decidieron dejar al niño abandonado y emprender la huida. Tras años de investigación los secuestradores fueron capturados; en julio del 2021 el CTI puso bajo custodia a María Fernanda Mora en Bolívar y a Duván Andrés Jaramillo en Trujllo, ambos municipios del Valle del Cauca.

La pareja de secuestradores confesó el crimen, llegó a un preacuerdo con la Fiscalía y deberá cumplir la condena en un centro penitenciario de la región.

Risaralda teme por su seguridad

Quema de buses por el ELN
Los vehículos quedaron atravesados en la vía. (Crédito: RCN Radio)

Los habitantes de este departamento viven en constante zozobra por la presencia de disidencias de las Farc y el ELN, grupos armados que cometen delitos como la extorsión y el secuestro en todo el departamento. La crisis de orden público en el departamento es tan grave que los conductores se niegan a cubrir la rutas que de Risaralda conducen al chocó, donde se han presentado quemas de buses por parte del ELN.

Ayer, el gerente de la terminal de Risaralda, Héctor Fabio Artunduaga, indicó que por falta de garantías de seguridad se mantendrán suspendidas 11 rutas entre los dos departamentos puesto que los grupos armados extorsionan a los conductores y si no pagan ‘vacunas’, atentan contra los vehículos.

“Tuvimos reunión la semana pasada con el comandante del Batallón, con el comandante de la Policía a nivel departamental, con el secretario de gobierno departamental, y estamos a la espera de que se realice otra reunión, la idea es incluir también al comandante del Batallón del Chocó, para que se gestionen las garantías para los conductores, transportadores y lógicamente los usuarios. Lamentamos profundamente la situación, ya que más de 450 usuarios diarios y lógicamente los transportadores, son los más afectados”, dijo Artunduaga.

Por otra parte, en el departamento se presentó un hecho de violencia política contra algunos precandidatos a la Alcaldía de Dosquebradas. El abogado Juan Pablo Cano indicó que en las últimas dos semanas ha sido víctima de seguimientos, amenazas y un hurto a su sede de campaña.

El político risaraldense informó que pese a las constantes denuncias que viene haciendo desde diciembre del 2022, aún no recibe respuesta de la Unidad Nacional de Protección y más teniendo en cuenta que la Defensoría del Pueblo incluyó al departamento entre los que tienen alerta máxima ante el riesgo por el actuar de bandas y grupos armados que se disputan el microtráfico.