
La Paz Total es uno de los proyectos más ambiciosos en el Gobierno del presidente Gustavo Petro, que pretende que cinco estructuras terroristas y delincuenciales, entre las que se encuentran grupos paramilitares y guerrilleros, se sometan a la justicia y al Estado. Dicha iniciativa ha generado diversas reacciones tanto en quienes apoyan la causa como entre quienes señalan que sería el método para dejar en la impunidad a los criminales.
El senador Ariel Ávila ha sido uno de los políticos que ha estado más atento al respecto de la iniciativa y el integrante de la bancada de la Alianza Verde realizó una serie de aclaraciones, especificando que serán distintos los métodos de sometimiento que utilizarán las organizaciones delincuenciales como las paramilitares a las estructuras terroristas que operan bajo una ideología, como es el caso del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El politólogo y senador señaló respecto a los procesos de sometimiento a la justicia cuatro claridades que se deben tener en cuenta. Ávila recalcó que no es un proceso de paz, por lo cual no se harán exigencias como es el caso del proceso llevado a cabo con las extintas Farc en 2016: “no hay estatus de beligerancia, no hay reconocimiento político. Es una conversación socio jurídica, jurídica por las penas y social por la reincorporación”.
El integrante de la bancada de la Alianza Verde mencionó que este tipo de procedimientos ya se dan a nivel individual en el panorama judicial.
De igual forma, Ávila indicó que este proceso ya se realiza en el extranjero e inclusive, que narcotraficantes del país van a la justicia internacional a someterse: “es lo que hacen los Estados Unidos, por eso los narcos colombianos van a Norteamérica, entregan verdad, entregan bienes y les devuelven una reducción de la pena”.
Concluyó que esta política no es contradictoria con una política de seguridad.
Estructuras que desean someterse a la justicia
Con suma cautela, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz ha sostenido acercamientos con 12 estructuras armadas que tienen presencia en la capital antioqueña, para lograr lo que han denominado la paz urbana en Medellín. La ley de sometimiento sería la clave que hace falta para el proceso.
Según informó la dependencia que dirige Danilo Rueda, desde hace cuatro meses inició: “un proceso con grupos armados que operan en la ciudad de Medellín y su área metropolitana, con miras a construir la paz urbana, un pilar esencial de la Paz Total”.
Hasta el momento se ha realizado la fase de acercamiento con 12 grupos armados que: “manifestaron su voluntad de paz”. Este proceso, según la OACP, se ha basado en parámetros de Ley 2272 en las que el Gobierno estableció los mecanismos para la paz total y dialogar con estructuras delincuenciales.
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