Batería, neumáticos, freno de mano, cómo dejar el auto parado mucho tiempo.
Batería, neumáticos, freno de mano, cómo dejar el auto parado mucho tiempo.

El aislamiento social preventivo que rige en el país ya paralizó casi por completo la circulación en todo el territorio. Gran parte del parque automotor, por lo tanto, quedará inmovilizado y guardado por lo menos durante 10 días, pero en algunos casos serán más si la suspensión de tareas cotidianas se venía cumpliendo desde el lunes 16, tras la primera medida convocada por el presidente Alberto Fernández.

Los autos, entonces, también tendrán una cuarentena obligatoria que demanda tomar algunos recaudos sencillos pero necesarios para no tener problemas al volver a arrancarlo, y no sufrir inconvenientes con el paso del tiempo. Aquí los principales consejos:

1. Batería. Lo más recomendable es desconectar la batería por completo para asegurar que no se produzca ningún consumo eléctrico mientras el vehículo permanece parado. Esta pieza es la que más sufre con mucho tiempo de inactividad. Con desconectar los bornes es suficiente para que no se descargue.

La batería es el elemento que más sufre con el auto parado mucho tiempo (Shutterstock)
La batería es el elemento que más sufre con el auto parado mucho tiempo (Shutterstock)

2. Neumáticos. Conviene inflarlos por encima de la presión recomendada, ya que si pierden aire durante el tiempo detenidos no se deformarán por el peso del vehículo. La deformación de un neumático por permanecer con poca presión mucho tiempo en la misma posición obra en detrimento de su eficiencia original. Lo ideal, tras unos días, es mover el auto unos centímetros de lugar si hay espacio disponible, para cambiarle los puntos de apoyo.

Se recomienda subir la presión de los neumáticos 2 bar. más de lo normal (Shutterstock)
Se recomienda subir la presión de los neumáticos 2 bar. más de lo normal (Shutterstock)

3. Freno de mano. Lo mejor es no utilizarlo, salvo que el vehículo quede estacionado en pendiente. Al accionar el freno de mano se tensa un cable que frena el eje trasero, y si éste queda accionado mucho tiempo puede generar problemas al desactivarlo.

4. Combustible. No se debe dejar nunca el tanque de combustible vacío o en reserva, porque el depósito corre riesgos de deteriorarse. Lo ideal es que el vehículo quede con al menos medio tanque de combustible. Además, cuanto más lleno esté, es más leve el efecto de evaporación.

5. Líquidos. Revisar que todos los niveles estén en su medida correcta, para chequearlos con el mismo parámetro cuando se vuelva a poner en marcha el vehículo. Si el nivel de aceite está por debajo de lo normal, se recomienda recargarlo. Lo mismo con el líquido anticongelante del radiador. Y si los días que se prevén sin actividad son demasiados, también es bueno vaciar el recipiente del “sapito”, para evitar que ese líquido se pudra en el circuito.

Chequear los niveles de líquidos para que no queden por debajo de si nivel (Shutterstock)
Chequear los niveles de líquidos para que no queden por debajo de si nivel (Shutterstock)

6. Ventanas. Si el auto queda en resguardado en un garaje o un lugar seguro y cubierto, dejar las ventanas algo abiertas. Esto ayuda a que los burletes de goma no se sequen y se peguen al vidrio en la parte superior. Además, es clave para evitar posteriores olores desagradables o humedad, que siempre son difíciles de eliminar.

7. Interior. Un truco casero: dejar un recipiente con arroz crudo en el habitáculo. Eso ayuda a evitar la humedad y los olores que genera el encierro.

8. Caño de escape. La salida suele oxidarse, por eso lo mejor es poner allí un paño bañado en aceite para motor.

9. Carrocería. Para evitar la corrosión y protegerlo al máximo lo mejor es protegerlo con una funda, pero cuidado: es imprescindible que antes de cubrirlo esté totalmente limpio para que no se raye la pintura.

10. Ponerlo en marcha. Lo ideal es que no pasen más de 10 días sin arrancarlo. Aunque no se pueda circular, conviene ponerlo en marcha y dejarlo unos minutos en ralentí para evitar que se formen depósitos en los circuitos de combustible, líquido refrigerante y aceite.

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