
Nadie se animaba a decir cómo seguiría la carrera deportiva de Simone Biles, después de no poder terminar la competencia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Siempre tan dominante, desde afuera parecía que aun tenía mucho para darle a la gimnasia artística. Los números indicaban que podía ganar sin exigirse tanto con la dificultad y sin tomar riesgos innecesarios.
Biles se mostraba públicamente haciendo de todo, menos entrenándose. Se la veía feliz, su boda ocupaba varias páginas de la revista Vogue y la única pista sobre su carrera profesional consistía en una respuesta a un tuit de un fanático: “No me retiré, solo estoy cuidando de mi salud mental”.
La realidad fue que Simone Biles no solo no se había retirado, sino que también estaba entrenándose y muy en serio. Fue a mitad de año que se hizo oficial su vuelta a las competencias. Primero, a nivel interno en Estados Unidos, y luego internacionalmente en el Mundial que está disputándose en Amberes, donde ya ganó dos medallas doradas.
Biles volvió. Y ganó como suele ganar. Dominando y con amplio margen. Con sus gestos algo graciosos cuando algo no sale tan perfecto, como ayer en la rutina de suelo. Es que puede fallar y ganar igual, y eso es realmente impactante. La enorme brasileña Rebeca Andrade, completísima atleta y leyenda de la gimnasia latinoamericana, quedó segunda a más de un punto de Biles. Porque Biles compite en otra Liga y lo hace parecer tan fácil. Por eso sorprendió tanto cuando en Tokio 2020 se hizo a un lado y decidió poner pausa porque su salud mental lo necesitaba. Es que no podíamos creerlo porque ella lo hace todo demasiado sencillo. Y no lo es.
Si la década del ‘70 fue la década de las gimnastas niñas y llenas de gracia, los últimos diez años de la gimnasia artística fueron, por un lado, la década de Simone Biles; y por el otro, la década de la diversidad. Ya es imposible imaginar un podio mundial u olímpico sin mujeres negras o con ascendencia asiática. Y el de ayer en el Mundial fue además el primero íntegramente conformado por afrodescendientes.

Biles tomó el liderazgo del torneo en la segunda rotación, tras su presentación en paralelas asimétricas, y no lo soltó más. Luego, consiguió clavar su serie de viga y finalizó el torneo en suelo, donde casi tropieza en medio de la coreografía, lo que pudo corregir sobre la marcha mientras sonreía con complicidad: “Mis padres deben estar al borde de un ataque cardíaco”, se la escuchó decir mientras esperaba la calificación que la confirmó como campeona del mundo. Más allá de las penalizaciones lógicas por ese desajuste, los 6.7 puntos de dificultad y la diferencia sobre Andrade con la que llegó a la última rotación, no pusieron en riesgo su triunfo.
Tal vez en algún tiempo, las grandes competencias de gimnasia artística se vuelvan a definir por unas pocas décimas. Pero eso significará que Simone Biles ya está retirada. Mientras tanto, disfrutamos de la gran dominadora del juego desde hace ya una década.
Últimas Noticias
Sinner-Alcaraz, el duelo que llegó para suceder a los tres fenómenos
Más allá del resultado final, Roland Garros dejó la sensación de que el italiano y el español darán forma al gran duelo que llegó para ayudarnos a atravesar el duelo por el final de la era Federer-Nadal-Djokovic.
Tenis de mesa: la brasileña Bruna Costa Alexandre será olímpica y paralímpica en París 2024
Es la tercera en su deporte y la séptima atleta en lograrlo en una misma edición; en Santiago 2023 fue la primera deportista con discapacidad en competir a nivel panamericano y ganó una medalla.

Rugby 7s: el mejor jugador del 2023 solo jugaría el partido por medalla en París
El argentino Rodrigo Isgró recibió una suspensión de cinco partidos por una indisciplina en el choque decisivo del circuito que lo excluiría hasta la final o el encuentro por el bronce; la Federación buscará que la apelación prospere.

Rhonex Kipruto, dueño del récord del mundo en los 10000 metros en ruta, fue suspendido por seis años
El keniano recibió la máxima sanción por irregularidades en su pasaporte biológico y el Tribunal consideró que formaba parte de un sistema de “dopaje deliberado y sofisticado” para mejor su rendimiento. Perderá su récord y la medalla de bronce en el Mundial de Doha.

Katie Ledecky habló del doping de los nadadores chinos: “Es difícil ir a París sabiendo que vamos a competir con algunos de estos atletas”
La estadounidense, siete veces campeona olímpica, se refirió al caso de los 23 controles positivos antes de los Juegos de Tokio que se conocieron hace unas semanas y sacudieron al mundo de la natación. “Creo que nuestra fe en algunos de los sistemas está en su punto más bajo”, afirmó.


