Cuba por primera vez sin medallas en un Mundial de Atletismo pero cubano gana único oro de Portugal

Pedro Pablo Pichardo sumó a su título olímpico de hace un año su galardón mundial para convertirse en un héroe portugués . Atletismo cubano ha sufrido un éxodo importante de talentos en últimos meses

El cubano Pedro Pablo Pichardo convertido en héroe portugués (European Athletics)
El cubano Pedro Pablo Pichardo convertido en héroe portugués (European Athletics)

La pobre actuación de Cuba en el reciente Campeonato Mundial de Atletismo de Eugene, Oregon, ha provocado una ola de comentarios dentro y fuera de la Isla caribeña.

Por primera vez en la historia de los Mundiales, creados en 1983, Cuba se despide sin medallas.

Es lógico que esta actuación llame la atención de los expertos cuando se trata de un país que ocupa el octavo lugar en el cuadro histórico de medallas con 60 preseas y 22 de oro.

En la historia olímpica Cuba ha conquistado medallas en el atletismo desde Tokio 1964 cuando Enrique Figuerola logró la medalla de plata en la carrera de los 100 metros planos detrás del campeón estadounidense Bob Hayes. La de Figuerola fue la única presea de la reducida delegación cubana.

La cosecha olímpica hasta el día de hoy pudo haber sido mayor para los cubanos si no se hubieran ausentado de los Juegos por sumarse al boicot liderado por la URSS a LA 84 y al “miniboicot” de Corea del Norte a Seúl 88.

Esta vez desde que la delegación cubana salió de La Habana no llevaba consigo buenos augurios aunque había esperanzas en la discóbola Yaimé Pérez, el saltador de longitud Maykel Massó o el triplista Lázaro Martínez por sus medallas en en el Mundial de Doha, los Juegos de Tokio 2020 y el Mundial indoor de Belgrado.

El equipo había partido de Cuba con 15 deportistas, pero arribó a Eugene con 14 luego que la jabalinista Yiselena Ballar desertara en una escala en Miami.

En el Hayward Field sólo cuatro atletas quedaron entre los ocho mejores pero sin podio: Maykel Massó y la triplista Leyanis Pérez fueron cuartos , el saltador de altura Luis Zayas sexto y Yaimé Pérez séptima.

Las críticas hacia este pobre rendimiento están abarcando un espectro de problemas pero la mayoría se centran en las causas que están provocando que importantes talentos rompan con la Federación Cubana de Atletismo ya sea solicitando sus bajas para luego marcharse de la Isla o abandonando las delegaciones que entrenan o compiten en el exterior.

El caso más llamativo en Oregón fue el del triplista Pedro Pablo Pichardo, oriundo de la provincia Santiago de Cuba y formado deportivamente en la nación caribeña.

“Esta medalla es de Portugal, ya no tengo nada que ver con Cuba”, declaró Pichardo a la prensa de su nuevo país poco después de ganar el título de campeón mundial de triple salto, con sus 17,95 metros, en su primer intento.

Pichardo se convirtió en el séptimo portugués en conquistar un título mundial de atletismo, tras Fernanda Ribeiro, Manuela Machado , Carla Sacramento, Inês Henriques, Rosa Mota and Nelson Évora.

Esta fue la única medalla para Portugal en el Campeonato Mundial .

Hace un año Pichardo había conquistado la medalla de oro olímpica en Tokio, la única dorada de su delegación.

Pichardo lidera el ranking mundial de triple salto y ganó la Diamond League de 2021. En Doha 2019, en su debut en Copas del Mundo como portugués, terminó en la cuarta posición.

En sus declaraciones en la zona mixta del estadio Hayward Field, el atleta de 29 años, dedicó su triunfo a su padre y entrenador Jorge Pichardo,a su familia y también al país que lo acogió y naturalizó, el 13 de noviembre de 2017.

Pichardo tiene un record personal de 18,08 logrado en mayo de 2015 cuando competía por Cuba.

Pichardo entró definitivamente en la historia del deporte portugués, apenas cuatro años después de su deserción con el oro en Tokio.

Su medalla de oro fue la quinta en toda historia olímpica del país. Le antecedieron Carlos Lopes (1984), Rosa Mota (1988), Fernanda Ribeiro (1996) y Nelson Evora (2008), todos en atletismo.

Pichardo se ha convertido en plusmarquista nacional en Cuba y Portugal

En abril de 2017, Pichardo abandonó la selección cubana en Stuttgart, Alemania, donde se preparaba para el XVI Campeonato Mundial de Atletismo en Londres. Era entonces la figura más prometedora de la selección de su país. Ya había ganado medallas de plata para Cuba en los Campeonatos del Mundo de Moscú 2013 y Beijing 2015, y una de bronce en los Campeonatos del Mundo Indoor en Sopot, Polonia.

En el el torneo olímpico de atletismo en Río de Janeiro, no pudo competir por una lesión en el tobillo derecho. Así se desvanecía una medalla casi segura para Cuba.

Ocho meses después, Pichardo abandonó el equipo y al poco tiempo reapareció en Lisboa, reclutado por la sección de atletismo del afamado club Benfica. En noviembre de 2017, siete meses después de su llegada, se le concedió la nacionalidad portuguesa y a partir de agosto de 2019 fue autorizado por World Athletics para competir bajo la nueva bandera.

El ahora portugués consiguió su primer título mundial en la reedición del podio olímpico, con Hugues Fabrice Zango, de Burkina Faso, medallista de bronce en Tokio 2020, subiendo al segundo lugar con 17,55, y el chino Yaming Zhu, entonces medallista de plata, ahora en Eugene en el tercero, con 17.31, en una final en la que el cubano Lázaro Martínez, que venció a Pichardo en el mundial bajo techo en marzo, quedó excluido por tres saltos malos.

Las fugas de talentos de la Isla no es un suceso nuevo pero se ha acelerado en los últimos meses en deportes como el atletismo. Si Cuba hubiera tenido en su equipo en Eugene a valiosos competidores que esperan hacerlo por otros países el podio hubiera tocado a sus puertas más de una vez.