
Rosie Alyea, la directora ejecutiva de chispitas para Sweetapolita en Toronto, ha tenido un año amargo.
Primero, Estados Unidos impidió que las importaciones baratas ingresaran al país libres de impuestos, lo cual causó un desastre en sus ventas a los clientes estadounidenses.
PUBLICIDAD
"Eso fue sumamente perjudicial", dijo.
Luego, el mes pasado, después del fracaso de las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, el gobierno de Donald Trump impuso nuevos aranceles severos a una lista amplia y al parecer arbitraria de artículos que incluía vino, productos lácteos y palos de hockey. Entre ellos se encontraban varios ingredientes de las chispitas de Alyea, como la goma de celulosa y la glucosa.
A unos 4023 kilómetros de la sede de Sweetapolita, en Santa Cruz, California, Zach Davis de pronto se preguntó: "¿Las chispitas están en la lista?".
La pregunta no era trivial. Davis es uno de los dueños de Penny Ice Creamery, que compra miles de dólares al año en las mezclas de chispitas de colores de Sweetapolita.
PUBLICIDAD
"Teníamos que averiguarlo bastante rápido", dijo Alyea.
En la creciente guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá, ambos países parecen decididos a perjudicar al otro lo justo y necesario para dejar clara su postura. El martes, el presidente Trump tomó medidas para prohibir un subconjunto de productos canadienses después de que Canadá impusiera como represalia sus propios aranceles a una serie de exportaciones estadounidenses.
Las pequeñas empresas están atrapadas en el fuego cruzado. Muchos negocios se apresuran a desenredar la bizantina lista de aranceles que ambos países han emitido para determinar si se ven afectados.
Las represalias mutuas han provocado el reproche de organizaciones empresariales y han perturbado la actividad de los comercios locales a ambos lados de la frontera.
PUBLICIDAD
"No podemos permitir que los dueños de pequeñas empresas se conviertan en carne de cañón en la guerra comercial", dijo Dan Kelly, presidente de la Federación Canadiense de Empresas Independientes, en un comunicado la semana pasada.
John Arensmeyer, director ejecutivo de Small Business Majority, un grupo de defensa sin fines de lucro, advirtió en un comunicado sobre un "daño duradero para las pequeñas empresas estadounidenses". Añadió que el grupo había escuchado a dueños de todo el país, quienes dijeron que tendrían que subir los precios en respuesta a los aranceles.
Davis, de Penny Ice Creamery, se enorgullece de usar ingredientes locales y orgánicos en sus helados. Sin embargo, hace unos años se enamoró tanto de las chispitas de Sweetapolita, que vienen en una variedad de formas y colores extravagantes, que decidió hacer una excepción.
PUBLICIDAD
"Tienes que hacer felices a los niños, y a ellos sí que les gustan las chispitas de arcoíris", dijo.
Cada dos meses, pide unos 45 kilogramos de chispitas, con un costo de 1000 a 3000 dólares, para sus siete heladerías. Hace poco pidió un lote de la mezcla de chispitas para fiesta de cumpleaños de Sweetapolita, que incluye lentejuelas de confeti y brillantina comestible, para celebrar el decimosexto aniversario de su empresa.
En cuanto a aranceles, Davis los ha pagado por refrigeradores y congeladores provenientes de China y Vietnam. Aparte de eso, no tenía mucha experiencia con los derechos de importación antes de que las tensiones entre Estados Unidos y Canadá volvieran a intensificarse este verano.
PUBLICIDAD
"No lo pensé mucho en el momento, más allá de estar algo molesto porque esto siguiera pasando", dijo.
Pero a medida que se acercaba el final de agosto y parecía que el arancel del 50 por ciento de Trump a algunos bienes canadienses entraría en vigor, se puso nervioso. Al no poder obtener respuestas sobre si los dulces canadienses estarían sujetos a esos aranceles altísimos, decidió preguntarle directamente a Sweetapolita.
Alyea sabía que los aranceles eran desconcertantes para sus clientes. Ella también estaba ansiosa por tener claridad, sobre todo porque la volátil política comercial con Estados Unidos ya había sacudido su negocio.
PUBLICIDAD
El año pasado, el gobierno de Trump eliminó una norma que había permitido que envíos valorados en 800 dólares o menos ingresaran a Estados Unidos sin estar sujetos a impuestos. Eso sumió en el caos su negocio de venta directa al consumidor en Estados Unidos, al elevar los costos de envío y mermar las ganancias de Sweetapolita.
Cuando la última ronda de aranceles a los productos canadienses entró en vigor el 22 de agosto, revisó los formularios de aduanas en busca de cualquier indicio de impuestos más altos. Para simplificar los pedidos de sus clientes estadounidenses, que constituyen la mitad de su negocio de chispitas, llevaba mucho tiempo registrada como importadora oficial. Eso significaba que ella gestionaba todo el papeleo de los envíos a Estados Unidos.
PUBLICIDAD
"Teníamos múltiples envíos a punto de cruzar, así que literalmente dijimos: 'a ver qué pasa'", dijo.
Las chispitas entran en un código de clasificación para artículos de confitería que no estaba en la lista del gobierno de Trump, dijo, a pesar de que algunos ingredientes de sus chispitas sí lo estaban. Aun así, sintió alivio al no ver ninguna evidencia de que se estuvieran aplicando los aranceles del 50 por ciento. Los envíos de los pedidos parecían desarrollarse con normalidad.
Alyea dijo que planeaba comunicar la buena noticia a sus clientes estadounidenses mediante boletines informativos y en su sitio web. Tampoco quiere tentar a la suerte. Después de todo, la guerra comercial ha sido impredecible, a tal punto que la ha motivado a enfocarse en expandir su negocio en Canadá.
PUBLICIDAD
"En este momento tenemos mucha suerte", dijo. "Estamos justo al lado de un desastre".
Sydney Ember cubre la economía de Estados Unidos para el Times.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Apple presenta un iPhone plegable de 1999 dólares
Reportajes Especiales - Business

Los pilotos del avión que chocó en Miami habrían intentado abortar el aterrizaje
Reportajes Especiales - News

EE. UU. dirige ataques a barcos de 'reabastecimiento' en la costa de Ecuador
Reportajes Especiales - News

Los salvadoreños mantendrán sus protecciones contra la deportación de EE. UU. por ahora
Reportajes Especiales - News

¿Esa chimenea es real o está generada con IA?
Reportajes Especiales - Business


