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Uno de ellos estaba desempleado. ¿Se podían dar el lujo de salir?

Reportajes Especiales - Lifestyle

Claire Doty, a marketing analytics manager, in San Diego on July 26, 2026. For Doty, dating someone unemployed is not a deal breaker. But after going on dates with unemployed men, she said, she feels uneasy about seeing someone who may suddenly have to move for work. (Sandy Huffaker/The New York Times)
Claire Doty, a marketing analytics manager, in San Diego on July 26, 2026. For Doty, dating someone unemployed is not a deal breaker. But after going on dates with unemployed men, she said, she feels uneasy about seeing someone who may suddenly have to move for work. (Sandy Huffaker/The New York Times)
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Un ingeniero eléctrico, un técnico, un empleado de la NASA. Esas eran las personas con las que Claire Doty pensaba que iba a salir por primera vez el año pasado después de haber conectado con ellas en Hinge. Pero cada vez que llegaba para tomar algo, descubría que su cita estaba desempleada y no buscaba una relación seria.

El hecho de que una persona estuviera desempleada no era motivo de ruptura para Doty de 27 años, gerente de análisis de mercadotecnia en San Diego; pero se sentía incómoda ante lo que consideraba una falta de iniciativa por parte de sus citas para buscar trabajo y le preocupaba la inestabilidad de salir con alguien que pudiera conseguir un empleo al otro lado del país en cualquier momento.

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Recurrió a TikTok para compartir sus frustraciones sobre salir con hombres desempleados. Uno de los comentarios de los usuarios con más "Me gusta" decía: "Honestamente, una persona desempleada no debería estar buscando nada serio. Su prioridad debe ser construir una carrera profesional".

Los trabajadores que inician su carrera y los recién graduados se enfrentan al mercado laboral más sombrío desde el apogeo de la pandemia de COVID-19. El mercado laboral y el aumento en los precios también han hecho que sea más "socialmente aceptable" para las generaciones más jóvenes posponer acontecimientos como el matrimonio, dijo Jason Dorsey, investigador generacional y coautor del libro «Zconomy».

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Como resultado, alrededor de un tercio de los estadounidenses solteros y desempleados han suspendido o dejado de salir en citas, según una nueva encuesta de Credit Karma realizada a 500 adultos desempleados y solteros. En las entrevistas, los desempleados dijeron que optaban por citas para tomar café, paseos por el parque u otras ideas más económicas. De lo contrario, tienen que dejar en suspenso su vida sentimental hasta encontrar un empleo.

Los expertos financieros sugieren que quienes se encuentran en esta situación se aseguren de cubrir por completo los gastos básicos como la vivienda, la comida y las obligaciones financieras existentes, antes de salir en citas. A partir de ahí, deben establecer un presupuesto realista y limitado para gastos discrecionales, incluyendo las citas, y llevar un control constante de este, dijo Chandler Riggs, vicepresidente y consultor financiero de Fidelity Investments.

Algunos adultos jóvenes sienten la presión de encontrar una pareja a pesar de la inestabilidad laboral, mientras que otros posponen las relaciones serias hasta sentirse seguros económicamente. Los estadounidenses solteros y desempleados han pausado o dejado de salir en citas porque prefieren esperar hasta estar más estables económicamente o porque no se sienten en su mejor momento, según la encuesta de Credit Karma.

Sin embargo, la actitud ante salir con alguien desempleado parece estar cambiando. Tawkify, un servicio de citas, descubrió en una encuesta que se aplicó a 1010 adultos estadounidenses que alrededor del 29 por ciento consideraba el desempleo como una señal de alerta en las citas. Esto refleja un cambio generacional, ya que los adultos jóvenes tienden cada vez más a separar el valor de una persona de su puesto laboral o sus ingresos, señaló Dorsey.

"La verdadera pregunta que la gente debería hacerse no es '¿Puedo salir con alguien?', sino '¿Tengo la suficiente estabilidad financiera para salir con alguien sin agregar más estrés a una situación ya de por sí estresante?'", dijo Elizabeth Miskovich, asesora de patrimonio privado de Northwestern Mutual. "Esas son preguntas muy diferentes y la respuesta a la segunda te dice mucho más".

Dar prioridad a la búsqueda de empleo

A Carlij Taylor le gustaría que la semana tuviera cinco días más.

En los últimos seis meses, mientras termina el último año en el Santa Monica College, ha estado buscando un empleo de tiempo completo. Se ha postulado a alrededor de 200 puestos y solo ha recibido respuesta de unos cuantos empleadores.

Las citas tampoco han sido más fáciles. Taylor, de 36 años, ha tenido cinco citas, pero vivir en Los Ángeles las ha convertido en una especie de búsqueda de empleo en sí misma: pocas respuestas, resultados inciertos y un gran esfuerzo para alguien a quien tal vez nunca vuelva a ver. Hace poco, conectó con alguien en Hinge. Tenía planeado ir a una primera cita y aceptó conducir más de una hora para reunirse con él a tomar algo, hasta que él dijo que solo pagaría lo suyo. Después de esta experiencia, decidió tomarse un respiro de las citas.

"Simplemente me dio asco", dijo Taylor. "La búsqueda de empleo definitivamente ha sido la prioridad en mi vida. Necesito sobrevivir".

Consideró brevemente borrar Hinge después de que terminara la suscripción de pago, pero se quedó con la versión gratuita, ya que sigue siendo una de las principales fuentes para conocer gente. Puede dar una sensación de aislamiento ver cómo sus amigos avanzan en sus relaciones y carreras, dijo, mientras ella sigue buscando ambas cosas.

"La verdad es que, si tus finanzas están ajustadas, estás sola y realmente no cuentas con el apoyo de una pareja o de la gente que te rodea, en ese momento todo se reduce a la supervivencia", dijo Taylor. "Todo lo demás pasa a un segundo plano".

No poner la vida en pausa

En la encuesta de Credit Karma, más de una cuarta parte de los encuestados dijo que había rechazado actividades para citas que no podía pagar, mientras que el 27 por ciento afirmó que había optado por citas más baratas o gratuitas.

Hace un año, CerVon Campbell, un comediante de 28 años de Greenville, Carolina del Sur, salió con una mujer que acababan de despedir. Él sugirió una noche económica en la cadena de restaurantes y salones de juegos Dave & Buster's. Pero cuando llegaron, según Campbell, ella le dijo que él sería el responsable financiero de la velada, ya que ella estaba desempleada y le pidió que pagara varias rondas de bebidas.

Dijo que esa dinámica lo había hecho dudar de su compatibilidad. También mencionó que las conversaciones sobre las metas y los planes profesionales de ella no le habían dado confianza en cuanto hacia dónde se dirigía. Continuaron hablando durante más o menos un mes antes de que él decidiera que las cosas no iban a avanzar.

Aun así, dijo que no descartaría salir con alguien que estuviera desempleada, siempre y cuando esa persona se esfuerce constantemente por cambiar su situación y tenga la mentalidad adecuada para estar en una relación.

Taylor McGee Campbell renunció a su trabajo como abogada en octubre tras sufrir un desgaste profesional y desde entonces, ha tenido dificultades para dar un giro en su carrera. Se ha postulado para puestos en áreas como comunicación, mercadotecnia, organizaciones sin fines de lucro y periodismo, pero los repetidos rechazos y el hecho de que los empleadores no responden la llevaron a aceptar un trabajo secundario como agente de viajes para ganar algo.

Tras dejar su trabajo, regresó a vivir con sus padres en un pequeño pueblo de Georgia. No ha dejado de lado las citas, pero como la mayoría de los habitantes del lugar son mayores que ella, según comentó, solo ha tenido dos citas con amigos en común en ciudades cercanas. Ninguna de las dos se convirtió en algo serio.

"Tengo 27 años y estoy viviendo de nuevo en la habitación de mi infancia con mis padres y claro que no es la mejor combinación para salir con alguien", dijo Campbell. "Además, simplemente no puedo encontrar suficiente trabajo o no puedo conseguir un empleo que me permita volver a vivir de manera independiente".

No es la única.

Gail Goldberg, de la Generación X y escritora independiente, regresó hace poco a la casa de su madre en Nueva Jersey, ya que subalquila su casa en San Francisco hasta septiembre para ahorrar dinero. Sus ingresos como independiente se volvieron menos constantes en los últimos dos años, debido a que los empleadores redujeron personal o se volvieron más dependientes de la inteligencia artificial, dijo.

Una amiga que vive en la zona le ofreció recientemente ayudarla a registrarse en una aplicación de citas. Goldberg, que nunca se ha casado, dijo que valora su independencia y que prefiere buscar empleo antes que una pareja sentimental. Además, salir con alguien a esta edad, viviendo en la casa de sus padres y con planes de mudarse pronto, puede resultar "algo incómodo" cuando conoces a alguien por primera vez, comentó.

"Solo necesito cuidarme y saber que me siento bien y estoy bien", dijo Goldberg. "Después el plan es, con suerte, volver a salir al mundo".

Claire Doty, gerente de análisis de mercadotecnia, en San Diego el 26 de julio de 2026. (Sandy Huffaker/The New York Times)

CerVon Campbell, un comediante, en Greenville, Carolina del Sur, el 26 de julio de 2026. (Will Crooks/The New York Times)

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