Cuando Jeffrey Epstein necesitaba favores, recurría a este magnate restaurantero

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Stephen Hanson, cuyo imperio incluía Blue Water Grill y Ruby Foo's, era un amigo devoto y un compinche que ayudaba a manejar y entretener a las mujeres del círculo de Epstein.

Cuando Jeffrey Epstein quiso que le llevaran sus perros calientes favoritos de Zweigle's Pop Open desde su casa del Upper East Side de Manhattan a su extenso Rancho del Zorro en Nuevo México, hizo lo que haría cualquier persona extremadamente rica.

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Puso a su personal en contacto con un amigo cercano que tenía un jet privado. Stephen Hanson, entonces jefe de un imperio de restaurantes de Manhattan que en su apogeo servía a más de 20.000 personas al día en 25 restaurantes de gran afluencia y ambiente festivo como Blue Water Grill, Dos Caminos y Ruby Foo's, se ofreció encantado de hacer la entrega él mismo.

"En el congelador blanco de la cocina del piso de abajo de la calle 71 hay paquetes de perritos calientes congelados", le dijo el chef privado de Epstein en un correo electrónico a un ayudante. "A JE le gustaría comer perritos calientes el miércoles y estos son los nuevos que le gustan".

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Había otro favor que Epstein quería en aquel fin de semana de agosto de 2012. Le pidió a Hanson que le hiciera sitio a una mujer que iba a llevar una cartera que él había olvidado, según los documentos que el Departamento de Justicia recopiló mientras investigaba a Epstein. Posteriormente, a dicha mujer se le pagaron indemnizaciones con cargo a fondos establecidos para las víctimas de Epstein.

Los archivos del Departamento de Justicia dan fe de las relaciones transaccionales de Epstein con muchos hombres poderosos. Multimillonarios como el magnate de Victoria's Secret Les Wexner y el inversor de capital privado Leon Black ayudaron a construir su fortuna. Nombres reconocibles como Woody Allen y Andrew Mountbatten-Windsor, expríncipe británico, le proporcionaron prestigio y acceso social.

Lo que Hanson ofrecía, según se desprende de los miles de correos electrónicos y mensajes de texto que ambos intercambiaron durante una década, era acceso al mundo de la comida y la hostelería, así como un compinche a quien le gustaba la compañía de mujeres atractivas y tenía los medios para ayudar a manejarlas y entretenerlas.

Hanson les conseguía a las jóvenes mesas en sus comedores. Organizaba clases de cocina para ellas. Cuando Epstein le pedía que ayudara a las mujeres a conseguir visados o a encontrar trabajo en sus restaurantes, la respuesta era casi siempre afirmativa.

Durante su larga amistad, Hanson se convirtió en una de las personas más poderosas del negocio restaurantero. En 2003, la revista Bon Appétit lo nombró restaurantero del año, y amplió su alcance a Las Vegas. En 2007, su empresa, BR Guest Hospitality, estaba valorada en 300 millones de dólares.

Según los archivos, Hanson aún encontraba tiempo para ayudar a su amigo de mil maneras. Reclutó personal para gestionar el complejo privado de Epstein en una isla del Caribe y organizó catas para ayudarlo a contratar al chef privado perfecto. Ningún encargo era demasiado pequeño. Cuando la carne seca que alimentó uno de los extraños atracones dietéticos de Epstein no tenía el sabor adecuado, Hanson trabajó en la receta. Incluso hizo que su asistente ejecutivo enviara una muestra a un laboratorio para comprobar su valor nutritivo.

Nada en los archivos ni en otros registros públicos indica que Hanson mantuviera relaciones sexuales con menores, como hacía Epstein. En una entrevista en video realizada en 2021, una víctima de Epstein declaró al FBI que una década antes, cuando ella tenía poco más de 20 años, Epstein había enviado al restaurantero a su apartamento de Nueva York, donde Hanson le pagó por practicarle sexo oral al menos una decena de veces.

La mujer, quien conoció a Epstein cuando tenía 17 años, dijo que se había vuelto dependiente de Epstein y que hacía todo lo que él le pidiera. Su nombre aparece censurado en los archivos, y su abogada, Gloria Allred, se negó a hacer comentarios. Una portavoz del Departamento de Justicia no quiso decir si la agencia había seguido investigando, pero Hanson nunca ha sido acusado de ningún delito.

En respuesta a las preguntas formuladas para este artículo, Hanson no se refirió a las acusaciones de la mujer, pero emitió una breve declaración a través de su abogado, Gerald B. Lefcourt, exabogado de Epstein. "Epstein conocía a Hanson y confiaba en él para que le asesorara en determinados asuntos, dada la experiencia de Hanson en el sector de la hostelería", decía en parte. "Epstein era un experto en el engaño y la manipulación. Engañó a destacados académicos, científicos y titanes de los negocios. La sugerencia, suposición o insinuación de que hubiera algo impropio, en relación o concerniente a cualquier conexión entre Hanson y Epstein, es falsa".

Los archivos dejan claro que los dos eran cercanos, tanto antes como después de que, en 2008, Epstein se declarara culpable de solicitar la prostitución de una menor y pasara 13 meses en una cárcel de Palm Beach, Florida. Hanson, cuyo imperio hostelero se ha reducido a poco más que un único restaurante inaugurado recientemente en Palm Beach, en su momento fue designado albacea suplente en el testamento de Epstein. Su nombre aparece en más de 7000 páginas de los archivos de Epstein, casi tan a menudo como el de Allen y el del expríncipe Andrés.

Hanson y Epstein intercambiaron felicitaciones y regalos de San Valentín, entre ellos una máquina de tomar números como las que usan los clientes de una charcutería. Epstein la colocó en un lugar destacado de una habitación de su casa del Upper East Side donde la gente esperaba para verlo.

"No te lo tomes a broma, pero te quiero como amigo", escribió Hanson en uno de los varios mensajes cariñosos. En otro, Epstein le decía: "Todavía hay pocas cosas que no haría por ti".

Hanson fue una de las últimas personas a las que Epstein envió un mensaje de texto el 6 de julio de 2019, antes de embarcar en su avión Gulfstream en París y volar al aeropuerto de Teterboro, en Nueva Jersey. Era su último día de libertad. Los agentes federales lo esperaban, y Epstein, conmocionado, fue detenido por cargos federales de tráfico de menores.

Hanson se había puesto en contacto con él para desearle un feliz 4 de julio. "He tenido cuidado porque mi prensa ha sido tóxica", respondió Epstein al explicar con su estilo cargado de erratas por qué estaba en París. "No hay necesidad de ponerte en peligro. Espero que cambie protno".

"No es diferente de antes", respondió Hanson. "Nyc es comprensivo. Pero palm es llevadero. Disfruta de París".

Las habilidades de un restaurantero

Hanson, de 76 años, se hizo un nombre al democratizar la buena mesa en Manhattan. Sabía que por cada cliente que buscaba una experiencia de tres estrellas Michelin, había mil que solo querían un buen trozo de atún a la parrilla y un martini frío.

Nacido en New Rochelle, Nueva York, de padres que crearon una línea de ropa deportiva a partir de los diseños de su madre, Hanson se enganchó a la hostelería de Manhattan a principios de la década de 1970, cuando dirigió el primer TGI Friday's, que ayudó a iniciar la moda de los bares para solteros de la época. En la época dorada de la música disco, abrió y dirigió clubes nocturnos, y luego probó suerte en el comercio de materias primas. Su primer restaurante, el Coconut Grill, en el Upper East Side, abrió en 1987.

Michael White, el chef ejecutivo que junto con Hanson era propietario de Fiamma Osteria cuando obtuvo tres estrellas de The New York Times en 2002, considera a su antiguo socio un pionero. "El detalle y la ejecución y saber quién está en tu comedor, todo eso es lo que aprendí de Stephen", dijo.

Ivy Stark, quien fue jefa de cocina de los restaurantes Dos Caminos de Hanson a principios de la década de 2000, dijo que sus sistemas de gestión del inventario y del personal eran innovadores, y su atención al detalle, inigualable. "Podía entrar en uno de los restaurantes y ver una bombilla fundida a 15 metros de distancia", dijo.

Tenía fama de gritarle a los empleados, dijo, pero también un lado dulce que se ponía de manifiesto cuando llevaba a sus dos hijas pequeñas a la cocina (Hanson, soltero hasta los 50 años, se casó en 2003 con Deana Dibello, antigua anfitriona de su restaurante Isabella's, en el Upper West Side).

No está claro cómo conoció Hanson a Epstein, pero a finales de la década de 1990, su amistad había florecido. Ambos habían escalado lo suficiente en sus respectivos campos como para jugar en un mundo de riqueza en el que estar rodeado de modelos, o aspirantes a modelos, proporcionaba capital social y posibles citas.

Los archivos recientemente publicados, que incluyen fotografías, muestran que compartían pedicuras, cenas de vacaciones y películas, y que pasaban tiempo juntos en Palm Beach, donde ambos tenían casas. Al menos desde 2012, Hanson visitó Little Saint James, la isla privada de Epstein en el Caribe. Varias de las víctimas de Epstein han declarado, ante el tribunal y en declaraciones juradas, que estuvieron cautivas y sufrieron abusos sexuales en la isla, algunas cuando eran menores, aunque no hay indicios de que Hanson estuviera entonces en la isla.

También hubo vacaciones. En 2013, Hanson formaba parte de un grupo que Epstein esperaba que se reuniera con él para pasar un fin de semana en Las Vegas. Cuando Epstein le preguntó si iba a ir, Hanson le respondió con un mensaje de texto. "¿Te gustan las mujeres? Pregunta tonta para ambos. ¡CLARO QUE SÍ!… Quiero compartir una suite contigo. Compañeros de litera como en los viejos tiempos".

En el viaje también estaba Jean-Luc Brunel, el propietario francés de una agencia de modelos que se ahorcó en su celda de la cárcel de París en 2022, mientras enfrentaba cargos, relacionados con el caso Epstein, que incluían violación y tráfico de menores.

Al igual que White y otras personas que trabajaron con Hanson en restaurantes a lo largo de los años, Stark dijo que le sorprendió saber que había sido amigo íntimo de Epstein.

"No creo que él pudiera saber nada de eso y seguir siendo amigo suyo", dijo. "Creo que era más bien una relación del tipo 'Soy importante. Tú eres importante. Vamos a pasearnos en avión privado'. Todo es muy glamuroso".

Modelos y gestión

Las mujeres jóvenes eran una constante en su amistad. Epstein, quien dijo a algunas víctimas que necesitaba sexo tres veces al día, utilizó su dinero y sus contactos para asegurarse un suministro constante de mujeres que lo satisficieran. Muchas procedían de Rusia y Europa del Este, y habían llegado a Estados Unidos con la esperanza de encontrar trabajo como modelos.

Hanson no era ajeno al mundo del modelaje. Él y Epstein compartían una larga amistad con Faith Kates, quien fundó la poderosa agencia de modelos y talentos Next Management en la década de 1980, cuando hombres de negocios como Donald Trump empezaron a relacionarse regularmente con modelos en clubes y fiestas. (Trump ha dicho que no sabía nada de los abusos de Epstein a niñas).

Hanson había contratado a modelos para eventos de trabajo y las invitaba a sus restaurantes. También salió con varias de ellas, dijeron exsocios y un viejo amigo de la familia.

Con su perspicacia logística y su experiencia en hostelería, Hanson era enviado a menudo para atender las necesidades de las mujeres relacionadas con Epstein. Cientos de mensajes entre ambos incluían planes para "las chicas", término que a menudo utilizaban para referirse a cualquier grupo de mujeres que estuvieran en ese momento en la órbita de Epstein, ya fuera como asistentes o como posibles prospectos sexuales.

Hanson prestaba a las mujeres una de sus dos casas en el East Hampton, Nueva York, para escapadas, y les extendía invitaciones a fiestas.

Hubo proyectos más complicados, como contratar a un director general para dirigir la finca de la isla. Hanson estaba tan involucrado que el gobierno de las Islas Vírgenes de Estados Unidos le envió una citación en 2021, pidiéndole información de décadas sobre personas que podría haber ayudado a contratar para Epstein.

En el verano de 2013, Hanson ayudó a coordinar las remodelaciones de varios apartamentos que el hermano de Epstein, Mark, poseía en un edificio de la calle 66 Este de Nueva York, que, según los archivos, utilizaban Brunel y varias mujeres que estaban de visita en la ciudad.

Cuando las mujeres del entorno de Epstein necesitaban un visado o un trabajo, Hanson a veces las empleaba como anfitrionas, camareras o, en un caso, chef. No siempre le fue bien.

En 2009, poco después de que Epstein terminara su condena en Florida, una mujer que formaría parte de un grupo que cobró indemnizaciones tras la muerte de este le escribió diciendo que estaba arruinada y necesitaba dinero. Epstein respondió: "mi amigo steve hanson, es dueño de un montón de restaruantes ,, él será de ayuda,, llámalo directamente".

Hanson le consiguió un trabajo como anfitriona en Isabella's, que durante 30 años fue un pilar de la gastronomía del Upper West Side antes de cerrar en 2017. A los tres meses, la despidieron. Epstein le preguntó qué había ocurrido. "Entre nosotros", escribió Hanson, "la chica era un manojo de nervios y no podía soportarlo".

Se ofreció a intentar encontrarle un trabajo de secretaria. "No hay problema", respondió Epstein. "Lo intentamos".

'No confiaría en nadie más'

¿Qué recibía Hanson a cambio además de amistad?

Epstein le dio consejos y le prestó dinero. En 2017, Epstein ayudó a negociar un acuerdo entre Hanson y el promotor David Mitchell para convertir en un hotel y un restaurante el edificio de Midtown Manhattan que albergó la revista Life, y garantizó 1 millón de dólares para el proyecto. Los dos socios se pelearon y Hanson abandonó el restaurante. Pero Epstein siguió utilizando el hotel para alojar mujeres.

Los talentos estratégicos de Epstein resultaron especialmente útiles cuando Hanson estaba negociando una forma de vender su grupo de restaurantes.

Hanson había vendido la mitad de BR Guest Hospitality a Starwood Capital Group, de Barry Sternlicht, por unos 150 millones de dólares en 2007. Hanson se quedó como presidente, con el objetivo de hacer crecer la empresa de 16 restaurantes hasta 80 en todo el país. Pero en 2013, el grupo solo había añadido nueve nuevos locales. Sternlicht calificó la asociación con Hanson como "una de las dos peores inversiones de mi carrera", y se planteó ponerle fin.

Entre bastidores, según muestran los archivos, Epstein ayudó a Hanson en la ruptura, al revisar las ofertas de Sternlicht y redactar las respuestas que Hanson utilizó para marcharse con más del doble de la oferta inicial sobre la mesa.

"Vaya eres buenísimo", le dijo Hanson en un correo electrónico a Epstein una vez cerrado el trato. "Aprendí mucho de ti".

Epstein también concedió favores personales. En 2016, Hanson lo invitó a la fiesta de cumpleaños de su hija adolescente, y le preguntó si podía trabajar con ella en temas para un trabajo trimestral del instituto. Las sugerencias de Epstein: "¿transgénero? vida en marte. coches que se manejan solos" e "ingenría genética. . vivir hasta los 120 años".

Ese mismo año, según los archivos del Departamento de Justicia, Hanson pidió ayuda a Epstein para distanciarse de una mujer que había conocido en Scottsdale, Arizona, donde años antes se había asociado con el cofundador de Equinox Fitness, Danny Errico, para abrir el Hotel James.

La mujer, escribió Hanson, era "una psicópata total" que le llamaba casi todos los días. Los dos habían hecho algunas inversiones conjuntas en caballos e inmuebles. También le había prestado dinero y le había comprado un anillo que ella había prometido vender.

"No es que quiera estar con ella, es que no para", escribió a Epstein. La situación había empeorado tanto, dijo, que tenía que esquivarla cuando ella visitaba a amigos en Nueva York.

"No puedo permitir que arruine mi vida ni la de mis hijas, las quiero tanto como te he dicho a menudo, mi familia lo es todo para mí", escribió, suplicando a Epstein que le ayudara a encontrar una salida. "No confiaría en nadie más para esta pesadilla".

Epstein ofreció una sugerencia. "es una pena que no puedas enviarla a otro país donde se ocupen de los chantajistas con mayor eficacia. en china hay empresas que solo se dedican a eso. deshacerse de las chantajistas. las trasladan a otras ciudades y tratan de encontrarles un trabajo de verdad".

Epstein apareció ahorcado en su celda de la prisión de Nueva York en 2019. En diciembre, Hanson se asoció con Ignacio Figueras, el famoso jugador de polo argentino apodado Nacho, para abrir el Polo Room en Palm Beach.

El restaurante es un éxito rotundo, dijo White, quien fuera su chef en Fiamma Osteria. "Es imposible entrar".

Nicholas Confessore colaboró con reportería, y Sheelagh McNeill, Juliana Castro Varon y Jenny Vrentas colaboraron con investigación.

Kim Severson es una reportera radicada en Atlanta que cubre la cultura gastronómica del país y colabora con NYT Cooking.

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