Jair Bolsonaro y Donald Trump. (AFP)
Jair Bolsonaro y Donald Trump. (AFP)

WASHINGTON — Cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, recibió a su par brasileño, Jair Bolsonaro, en la Casa Blanca este martes, fue como verse en el espejo, como le gusta a Trump.

Bolsonaro, al igual que otros líderes de corte autoritario a los que Trump ha acogido desde su llegada al poder, tiene similitudes con el mandatario estadounidense: un nacionalista sin filtro cuyo atractivo populista surge en parte por su uso de Twitter y su historial de hacer comentarios impulsivos sobre las mujeres, la comunidad LGBT y grupos indígenas.

"Dicen que es el Donald Trump de Sudamérica", dijo Trump, maravillado, durante un discurso en enero. "¿Lo pueden creer? Y él está contento con eso. De otro modo no me gustaría tanto su país. Pero él me cae bien".

El martes 19 de marzo, en comentarios breves antes de la reunión bilateral en el Despacho Oval, Trump se dijo honrado de que su campaña y la de Bolsonaro han sido destacadas como similares por analistas. Comentó que Estados Unidos y Brasil "nunca han sido tan cercanos".

"El comercio con Brasil va a dispararse", dijo Trump, "y eso es algo que Brasil quiere que suceda".

Los funcionarios estadounidenses indicaron antes de la reunión que al presidente estadounidense le agradó que Bolsonaro comentara durante su campaña que quería tener una relación cercana con Washington y que eso atrajo la atención de Trump.

En parte por las semejanzas en estilo de los dos líderes los oficiales de la Casa Blanca se dijeron optimistas de que Brasil y Estados Unidos, dos de las economías más grandes del hemisferio, trabajen en conjunto y refuercen sus vínculos comerciales y regionales.

La calidez mostrada durante el encuentro de los dos mandatarios también subraya cómo Trump ha socavado ciertas tradiciones de política exterior establecidas desde hace décadas por sus antecesores.

Desde que llegó al poder, Trump ha retado y se ha confrontado con los aliados democráticos más tradicionalmente cercanos a Washington, como Canadá, Alemania o Francia, y ha hablado con admiración sobre otrora adversarios estadounidenses.

Donald Trump y Jair Bolsonaro antes de ingresar a la Casa Blanca (Reuters)
Donald Trump y Jair Bolsonaro antes de ingresar a la Casa Blanca (Reuters)

Entre la lista de autócratas con los que se muestra amigable están dictadores como Kim Jong-Un, de Corea del Norte; el ruso Vladimir Putin; Xi Jinping, de China; el egipcio Abdel Fatah al Sisi; Recep Tayyip Erdogan, de Turquía, y el filipino Rodrigo Duterte.

Bolsonaro es el más reciente en sumarse a la lista.

Capitán retirado del ejército brasileño que pasó décadas como diputado, Bolsonaro saltó al plano internacional el año pasado con su triunfo en las elecciones presidenciales. Su primera aparición mundial ya como presidente fue en enero durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.

En una entrevista el 18 de enero con el canal Fox News, Bolsonaro espetó contra los medios —como lo ha hecho Trump frecuentemente— por lo que dijo eran representaciones equivocadas de sus declaraciones pasadas sobre mujeres, afrobrasileños y dichos que fueron tildados de homófobos.

"Si fuera todo eso, no me hubieran elegido presidente", dijo Bolsonaro a Shannon Bream, de Fox News. "Entonces claro que hay muchas noticias falsas por doquier; la población brasileña ya aprendió a usar redes sociales y no confía o cree en los medios masivos de Brasil, que son dominados por la izquierda".

Bolsonaro insistió: "No tengo nada contra los homosexuales o las mujeres, no soy xenófobo". Aunque añadió que: "Quiero tener mi casa en orden. La definición de la familia, a mi parecer, es solo una. Como lo define la Biblia si entablas, dígase, una relación con alguien del mismo sexo, pues adelante, pero no podemos permitir al gobierno llevar esas intenciones a un aula de clases y enseñarles sobre eso a niños estudiantes que tienen 5 años".

Uno de los temas a discusión en la reunión de Trump y Bolsonaro fue el futuro de Venezuela. "Discutimos muchas de las prioridades mutuas, incluyendo Venezuela. Brasil ha sido un líder extraordinario al apoyar los esfuerzos del pueblo venezolano de reclamar su democracia", dijo Trump. El presidente estadounidense agradeció al gobierno brasileño por proveer ayuda humanitaria a la oposición de Venezuela y por dar su respaldo, al igual que Estados Unidos, a Juan Guaidó, quien se juramentó presidente encargado en enero.

*Copyright: c.2019 New York Times News Service