Tras el fin del acuerdo New START, Rusia probó el misil balístico intercontinental más poderoso de su arsenal nuclear

La finalización del tratado entre las principales potencias nucleares precede al despliegue de armas intercontinentales rusas, en el contexto de renovaciones tecnológicas y ausencia de nuevas restricciones internacionales

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El presidente ruso Vladimir Putin asiste a una reunión con el comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos rusas, coronel general Sergei Karakayev, por videoconferencia en el Kremlin en Moscú, Rusia, el 12 de mayo de 2026. Sputnik/Mikhail Metzel/vía REUTERS
El presidente ruso Vladimir Putin asiste a una reunión con el comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos rusas, coronel general Sergei Karakayev, por videoconferencia en el Kremlin en Moscú, Rusia, el 12 de mayo de 2026. Sputnik/Mikhail Metzel/vía REUTERS

Rusia probó el misil balístico intercontinental Sarmat, el más poderoso de su arsenal nuclear, en un ensayo que el presidente Vladímir Putin calificó de exitoso y que se produce meses después de que expirara el último tratado de control de armas entre Moscú y Washington. Putin anunció que el misil entrará en servicio de combate antes de que termine el año.

El Sarmat —designado “Satán II” por la OTAN— es el primer misil balístico intercontinental de fabricación rusa postsoviética clasificado como “superpesado”. Fue desarrollado para reemplazar a unos 40 misiles Voyevoda de era soviética, cuyo desarrollo data de 2011. Antes de esta prueba, el sistema solo registraba un ensayo exitoso previo y, según se informó, sufrió una explosión durante una prueba fallida en 2024.

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“Este es el sistema de misiles más poderoso del mundo”, declaró Putin tras recibir el informe del lanzamiento. Según el mandatario, la potencia combinada de sus ojivas de blancos independientes supera en más de cuatro veces la de cualquier contrapartida occidental. El misil es capaz de vuelo suborbital, lo que le otorga un alcance de más de 35.000 kilómetros, ampliando su capacidad para penetrar cualquier sistema de defensa antimisiles en desarrollo.

La prueba se realizó después de que el acuerdo New START expirara en febrero, lo que dejó a las dos mayores potencias nucleares del mundo sin restricciones sobre sus arsenales por primera vez en más de medio siglo. El tratado, firmado en 2010, era el último marco vigente tras décadas de acuerdos que se remontaban a la Guerra Fría. El Kremlin notificó a Estados Unidos del lanzamiento, según informó la agencia estatal TASS.

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Lanzamiento de prueba del misil balístico intercontinental ruso Sarmat en un lugar no identificado. Ministerio de Defensa ruso/vía REUTERS
Lanzamiento de prueba del misil balístico intercontinental ruso Sarmat en un lugar no identificado. Ministerio de Defensa ruso/vía REUTERS

Pavel Podvig, investigador del Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme, señaló que el despliegue del Sarmat este año es realista, aunque advirtió que no supondrá “un cambio significativo en el potencial disuasorio de las fuerzas estratégicas rusas”. Moscú y Washington acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel poco después del vencimiento del New START, pero no hay señales de que vayan a renovarlo o prolongarlo.

El presidente estadounidense Donald Trump ha presionado en reiteradas ocasiones para negociar un nuevo tratado que incluya a China, cuyo arsenal crece aunque sigue siendo considerablemente menor que el de Rusia o el de Estados Unidos. Beijing ha rechazado públicamente esa presión. Trump, por su parte, había guardado silencio en gran medida ante los llamados rusos a extender el New START.

Desde su llegada al poder en 2000, Putin ha impulsado la renovación de los componentes soviéticos de la tríada nuclear rusa: el despliegue de cientos de nuevos misiles terrestres, la incorporación de nuevos submarinos nucleares y la modernización de bombarderos con capacidad atómica. Ese proceso llevó a Washington a lanzar su propia y costosa actualización de arsenal.

Una unidad del sistema de misiles balísticos intercontinentales Yars de Rusia realiza maniobras durante ejercicios de las fuerzas de misiles estratégicos del país en una ubicación desconocida en Siberia, Rusia. Ministerio de Defensa ruso/Imagen cedida a través de REUTERS
Una unidad del sistema de misiles balísticos intercontinentales Yars de Rusia realiza maniobras durante ejercicios de las fuerzas de misiles estratégicos del país en una ubicación desconocida en Siberia, Rusia. Ministerio de Defensa ruso/Imagen cedida a través de REUTERS

Entre los sistemas presentados por Putin en 2018 como respuesta al escudo antimisiles estadounidense figura el vehículo de planeo hipersónico Avangard, capaz de volar 27 veces más rápido que el sonido y ya en servicio activo. También se cuenta el misil balístico de alcance intermedio Oreshnik, con un rango de hasta 5.000 kilómetros (3.100 millas) que le permite alcanzar cualquier objetivo en Europa; su versión de carga convencional fue empleada dos veces contra Ucrania.

Putin informó que Rusia se encuentra en las “etapas finales” del desarrollo del dron submarino nuclear Poseidón y del misil de crucero Burevestnik, propulsado por reactores atómicos en miniatura. El Poseidón está diseñado para detonar cerca de costas enemigas y generar un tsunami radiactivo. El Burevestnik, gracias a su propulsión nuclear, tiene un alcance virtualmente ilimitado que le permite sobrevolar defensas aéreas durante días y atacar desde direcciones imprevistas.

(Con información de AFP y AP)

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