“Aprender a programar es diferente al resto de las materias. Es la única en la que después de una clase donde aprendiste algo nuevo, cinco minutos después podés crear algo increíble”.
El testimonio de una alumna de 11 años en Inglaterra, resume el pensamiento de la mayoría de los alumnos en escuelas primarias, donde ahora mismo están educando a la primera generación de nativos digitales.
El mundo está cambiando. Y cada vez más rápido. En los inicios de la educación moderna se decía que Leer, Escribir y Matemáticas era lo más importante en la formación de los chicos. Y eran esas tres materias las que tenían la mayor carga horaria a lo largo del ciclo escolar.
Finlandia, Estonia, Israel y España fueron pioneros en agregar una cuarta asignatura al grupo de “imprescindibles”, y es el aprendizaje de Programación. Ahora ésta materia tiene una carga horaria similar a las otras tres.
Los resultados están a la vista. Por un lado aumentó significativamente, en todos los casos, el rendimiento de los alumnos en el resto de las materias.
Por otro lado, son cada vez más las aplicaciones, proyectos y soluciones de impacto global creadas por jóvenes y adolescentes.
Trisha Prabhu creó a sus 13 años la App “Re-Think”, una herramienta fundamental que está combatiendo el CyberBullying en todo el mundo con un éxito sobresaliente.
Jack Andraka revolucionó la industria médica y farmacológica a los 14 años, cuando creó un método 26.000 veces más económico y 400% más sensible para la detección temprana del cáncer de páncreas.
En Argentina, Mateo Salvatto empezó a estudiar Robótica a los 15 años y a los 18 creó una App que ayuda a comunicarse a personas sordas. La creó como un desafío personal para ayudar a conocidos. Hoy la usan miles y miles de personas en todo el mundo y en cualquier idioma.
La inversión más importante no es en tecnología sino en capacitación. Los docentes, en general, no tienen el conocimiento para poder enseñar materias tecnológicas. En Inglaterra y en Australia, donde se enseña Programación durante toda la primaria y secundaria desde 2014, solamente un 15% de los maestros se auto definían como “expertos” en informática. Y apenas el 40% estaba capacitado para enseñar tecnología.
Hoy esos números aumentaron significativamente y saber del tema es un requerimiento para conseguir trabajo.
En América Latina hay muchas ganas y algo de voluntad. Pero no hay programas a gran escala ocupándose de formar docentes en las últimas tecnologías. Existen casos experimentales, algunos muy buenos, pero sin la masividad que se necesita.
La mayoría de los docentes que reciben formación lo hacen por su cuenta o por pedido de las instituciones donde trabajan.
Los expertos dicen que es demasiado tarde. Deberían adquirir ese conocimiento durante su formación para convertirse en docentes.
En los últimos años tuve la oportunidad de viajar, conocer y experimentar distintos enfoques sobre éste tema. En países con mucho y muy poco desarrollo. Con mucha y con poca inversión. Y todos coinciden en un punto.
El desafío principal es como hacer para que los adultos le enseñen a los chicos, un tema del cuál éstos últimos saben muchísimo más.
Algunos creen que ese es el problema.
Otros creemos que esa es la solución.
Leandro Swietarski es fundador y CEO de TecnoKids, academia de Programación y Robótica para chicos
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