El presidente iraní Hasan Rohani con la imagen de los líderes supremos de fondo (AFP)
El presidente iraní Hasan Rohani con la imagen de los líderes supremos de fondo (AFP)

Muy probablemente la República Islámica de Irán vea la decisión del presidente Donald Trump de retirar las fuerzas estadounidenses del este de Siria como una luz verde para construir su nueva maquinaria de guerra en la región.

Sin embargo, recientemente, Irán también recibió una luz roja como recordatorio de que Israel está en guardia contra los planes de expansión de Teherán. Esa luz roja llegó el 25 de diciembre en forma de un presunto y destructivo ataque aéreo israelí contra un depósito de armas iraní en Siria. El ataque parece ser la última señal de la determinación de Israel de bloquear el camino de Irán hacia Siria con prescindencia de la decisión del presidente Trump de retirar sus militares de allí.

Según las agencias de noticias regionales, incluido un informe de la compañía israelí de imágenes satelitales ISI, el ataque destruyó un deposito que contenía cohetes iraníes Fajr-5. El depósito era el más grande que Irán tenía en suelo sirio y estaba ubicado a solo 40 kilómetros de la frontera siria-israelí.

El ejército de Israel dice que los cohetes Fajr-5 se producen en fábricas de armas iraníes y tienen un alcance de 75 kilómetros. En los últimos años, Irán ha contrabandeado este tipo de cohetes a organizaciones terroristas comprometidas ideológicamente con el régimen khomeinista para atacar Israel (como Hezbollah en Líbano y Hamas en la Franja de Gaza). Ahora, Irán está tratando de inundar Siria de esos cohetes.

Hasta el momento, los Fajr-5 son cohetes no guiados. Sin embargo, eso no impide una amenaza seria para los israelíes. Hamas disparó un Fajr-5 en noviembre de 2012, el proyectil destrozó un edificio de departamentos en Rishon Lezion, al sur de Tel Aviv. Los residentes sobrevivieron debido al aviso de la sirena que avisó del ataque aéreo antes que el cohete impactara el edificio.

En febrero de 2017, surgieron informes que indican que la industria de defensa de Irán comenzó a fabricar una nueva versión guiada, el Fajr-5 S. Estos pueden ser disparados con rapidez y en cantidades importantes desde un sistema innovador de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS). La llegada de tales armas ofrecería a los terroristas en Siria nuevas habilidades de precisión para atacar al Estado judío.

No está claro si los Fajr-5 destruidos en el supuesto ataque israelí son la nueva versión Fajr-5 S de proyectiles guiados, pero Israel ha trazado una clara línea roja que prohíbe la llegada de proyectiles guiados desde Irán tanto a Siria como al Líbano. Una vez en Siria, estas armas de precisión podrían ser entregadas a las milicias chiítas bajo el mando de Irán o ser utilizadas por las propias fuerzas militares iraníes que operan en suelo sirio. Eso es lo que sucedió en mayo pasado, cuando el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) utilizó un lanzacohetes montado en un camión para disparar los Fajr-5 sobre los Altos del Golán.

En otros casos, cantidades de armas iraníes introducidas en Siria, posteriormente fueron contrabandeadas al vecino Líbano, donde Hezbollah ha construido uno de los arsenales más grandes del mundo en misiles y cohetes del tipo tierra-tierra.

Aproximadamente 130.000 misiles de los terroristas chiítas de Hezbollah apuntan a ciudades, centrales eléctricas, puertos, aeropuertos e instalaciones militares israelíes. Irán ya ha convertido al Líbano en un puesto militar de avanzada contra Israel. Su objetivo ahora es hacer lo mismo en Siria.

Aunque las fuerzas estadounidenses estacionadas en Siria estaban allí exclusivamente para combatir a los terroristas salafistas sunitas del ISIS, su presencia en la región de Al-Tanf, en la frontera entre Siria e Irak, también ayudaba a bloquear la expansión del Eje terrorista iraní-chiíta. La presencia estadounidense había ayudado a evitar que Irán intente utilizar el cruce fronterizo de Al-Tanf como puerta de entrada para los convoyes terrestres que transportan armas iraníes y milicias chiítas desde Irak a Siria. Ahora, la zona fronteriza de Al-Tanf es uno de los dos corredores terrestres que Irán espera utilizar en su proyecto de expansión en Siria.

La segunda "entrada  importante" por tierra a Siria, se encuentra más al norte, en el cruce fronterizo de Abu Kamal. Esta área ha sido escenario de repetidos eventos y combates de milicias controladas por Hezbollah e Irán y sobre ese sitio también se produjo un potente ataque israelí en junio pasado que causó decenas de víctimas, incluidos oficiales militares iraníes y miembros de las milicias chiítas iraquíes.

Actualmente, Israel e Irán siguen confrontando en una guerra no declarada sobre el territorio de Siria. Israel está empleando una fuerza preventiva para impedir que Irán convierta a Siria en el segundo frente, junto con el Líbano. Los esfuerzos por tomar el control de la zona por parte de Teherán están siendo liderados por el IRGC, que actúa como el "brazo operativo" de Irán en toda la región, particularmente a través de su unidad de élite en el extranjero, la Fuerza Al-Quds, comandada por el famoso general Qassem Soleimani.

Con Israel "cubriendo" el cruce norte de Abu Kamal, EEUU "cubrió" el cruce del sur de Al-Tanf, lo que significa que el plan de expansión terrestre de Irán se había topado con algunas dificultades. Irán se vio obligado a confiar en su método de tráfico más tradicional, los vuelos de carga, aunque esto también se está volviendo cada vez más difícil, ya que Israel vigila los vuelos sospechosos las veinticuatro horas del día, y al parecer, su Fuerza Aérea actúa cuando la inteligencia lo requiere.

Sin embargo, los iraníes verían un retiro de Estados Unidos de Al-Tanf como una brecha en ese muro de contención. Esto se puede ver en una declaración hecha por Jaafar al-Husseini, el portavoz militar de Hezbollah, que mantiene presencia en la región de Abu Kamal.

Al-Husseini dijo al canal de televisión libanes Al-Mayadeen (aliado a Hezbollah): "Tenemos una relación continua y muy activa con los comandos kurdos en el norte de Siria. Tenemos una imagen completa de lo que está sucediendo en el norte de Siria, incluido el movimiento de los estadounidenses". Claramente estos comentarios reflejan un gran interés iraní por mudarse al este de Siria.

Rusia estará igualmente dispuesta a llenar el vacío, pero como todavía depende del eje iraní para ayudar a estabilizar el régimen del dictador Assad, se puede esperar que Teherán y Moscú intenten llegar a un acuerdo sobre cómo proceder.

Agencias de información estadounidenses e israelíes sostienen que Irán ha estado tratando de construir un ejército chiíta de 100.000 hombres, incluidos los operativos de Hezbollah. Irán ha intentado construir bases de misiles y crear una cadena de posiciones de ataque en la frontera siria con Israel. Cientos de ataques israelíes impidieron, hasta hoy, que esto suceda.

Al tiempo, Irán y su representante libanés Hezbollah también han hecho un gran esfuerzo para crear mayor potencia de fuego de precisión desde Líbano para nivelar el campo de juego en lo que los terroristas chiítas perciben como superioridad militar israelí.

El desafío de la seguridad es como un gran iceberg. Parte de él es visible para el público y los medios de comunicación, pero la mayor parte está oculta a la vista. En la parte oculta, las FDI están muy ocupadas con la amenaza multidimensional de Irán y la amenaza de Hezbollah. La guerra entre guerras (la campaña preventiva de Israel) se ha convertido en un esfuerzo central, en este escenario.

Irán ha invertido unos 16 mil millones de dólares para salvar y rescatar el gobierno de Assad, ha desplegado 2.000 asesores militares de la IRGC en el país. Según informes, ha sufrido más de 1.200 víctimas y ha movilizado a unos 10.000 miembros de las milicias chiítas, la mayoría de Irak y Afganistán. A estos combatientes se han unido 8.000 miembros del Hezbollah libanés, que también pagó un alto precio en Siria, perdiendo un estimado de 2.000 hombres.

La gran escala de esta inversión iraní, sugiere que la República Islámica no va a renunciar a Siria por el momento. Al mismo tiempo, Teherán enfrenta una gran presión financiera por las nuevas sanciones estadounidenses. Y hasta el momento, Irán ha sido capaz de reprimir las protestas domésticas y sobrevivir a las sanciones, mientras tanto, sigue comprometido con su expansión en Siria.

A Irán le gusta "fingir" y declara que está en Siria por invitación de Assad, pero en realidad, el régimen de Damasco debe su existencia al soporte iraní que ha sido vital hasta aquí, y no tiene más remedio que conceder que Irán use su territorio.

El objetivo final de Irán es rodear a Israel con bases de misiles y ejércitos terroristas, un sentimiento que quedó claro el pasado domingo por el grupo de representantes palestinos del Yihad Islámico Palestino que visitó Teherán.

Hablando desde Teherán, el secretario general de la Yihad Islámica palestina, Ziad Nakhla, dijo: "En cualquier guerra futura, el eje de resistencia actuará como un solo hombre, de norte a sur. Israel debe entender que el eje de resistencia hoy es solo uno".

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