“Todos mis sueños están rotos”: el ucraniano que quería conocer a Bizarrap y quedó atrapado bajo las bombas

Vova tiene 26 años y vive con su madre y su hermana en la ciudad más grande del este de Ucrania. Allí resiste desde el comienzo de la guerra y dice que una de las herramientas que encontró para mantener la alegría es la música latinoamericana. Soñaba con ver a Bizarrap y Daddy Yankee en vivo, y ahora les pide que vayan a Ucrania después de la guerra

Infobae en Kharkiv: Es Ucraniano, habla español y es fanático de Bizarrap

A Volodymyr Afanasiev -como a casi todos los Volodymyr de Ucrania- le dicen “Vova”. Pero él sabe que en español eso puede sonar gracioso entonces propone ser llamado Valdo. Tiene 26 años y vive en la ciudad de Kharkiv (Járkov, en español), muy cerca del estadio del Metalist, uno de los clubes de fútbol más grandes de Ucrania.

Allí cerca también hay una estación de metro donde hace meses viven cientos de personas y más allá comienzan las columnas de humo de los bombardeos. Cuando suenan fuerte, Vova se acuesta en una alfombra en el pasillo de entrada a su departamento y pone canciones de Bizarrap en sus auriculares. “La música latinoamericana me ayuda a mantenerme optimista en los momentos más duros”, dice.

A veces Vova se pone nervioso y las palabras en español tardan en salir. No era así antes de la guerra, cuando comenzó a estudiar el idioma porque se enamoró de la música joven que le llegaba desde América Latina. Apenas terminó el colegio, decidió que lo suyo eran las relaciones internacionales y se puso a estudiar idiomas, inglés y español a la cabeza. Su madre, una mujer alta y elegante que vive con él y con su hermana menor, no sabe que su hijo habla perfecto español, cree que chapotea apenas entre verbos, pero lo cierto es que Vova lo entiende todo. Y cuando se calman las bombas, también todo lo puede decir.

Vova comenzó a estudiar el idioma porque se enamoró de la música joven que le llegaba desde América Latina
Vova comenzó a estudiar el idioma porque se enamoró de la música joven que le llegaba desde América Latina

Kharkiv, su ciudad, está hoy mucho más tranquila que hace un mes, cuando Infobae lo visitó en su casa. De a poco va llegando el calor de la primavera y las tropas ucranianas fueron corriendo a los rusos del perímetro de la ciudad. Sin embargo, los planes de vida de Vova siguen atravesados por la guerra, y aunque hoy duerma un poco mejor, sigue haciéndolo -como desde el 24 de febrero- en la alfombra del pasillo de entrada de su casa, y no en su cuarto, no en su cama junto a la ventana.

“El primero de marzo tenía una entrada para ver al Metalist pero comenzó la guerra unos días antes. Hoy todos mis planes están rotos, toda mi vida cambió para siempre. Ahora no puedo viajar, no puedo ir a los partidos de fútbol como antes, no puedo descansar en el restaurante pequeño de una de nuestras calles centrales, como lo hacía antes. La atmósfera de Kharkiv antes era magnífica, es una ciudad de universidades, de gente muy educada. Hay muchos estudiantes de todo el mundo. Yo estoy orgulloso de mi ciudad, de mi país, de nuestros éxitos. Y espero que muy pronto la guerra acabe y los ocupantes de Rusia se vayan”, dice.

Su sueño para después de la guerra parece pequeño, como el restaurante que extraña, pero Vova dice que esas son las cosas que más se echan de menos. “Deseo poder ser libre para ir a los partidos de fútbol o a los recitales que quiera y donde quiera”, dice, y cuenta que ya perdió varias entradas para diferentes shows por no poder salir del país a causa de la guerra.

"Hoy todos mis planes están rotos, toda mi vida cambió para siempre", dice
"Hoy todos mis planes están rotos, toda mi vida cambió para siempre", dice

-¿Qué shows querías ir a ver?

-Antes de la guerra me compré una entrada para los conciertos de Maluma en Polonia y Daddy Yankee en Hungría, pero todo se perdió. El concierto de Daddy Yankee es en mayo pero no puedo salir del país y no podemos saber cuándo será la fecha del final de la guerra.

-¿Por qué elegiste quedarte en tu ciudad y no ir hacia el oeste, que estuvo siempre más tranquilo?

-Bueno, los precios en la Ucrania del Oeste son muy altos, y exige mucho dinero vivir ahí, y nosotros no tenemos tanto, por eso hemos decidido vivir aquí. Gracias a Dios nuestra casa no fue bombardeada, nuestro barrio está bastante bien, pero cada día cuando me despierto rezo a Dios y le agradezco. También lo hago cuando me voy a la cama.

Vova junto a su madre. Cada día agradece a Dios que su casa no haya sido bombardeada
Vova junto a su madre. Cada día agradece a Dios que su casa no haya sido bombardeada

-¿Dormís acá en tu cuarto?

-No, dormimos en el corredor. Es muy peligroso dormir en la habitación, al lado de las ventanas, hay un riesgo fuertísimo de los bombardeos y cada noche puede ser la última de nuestras vidas. Por eso no podemos dormir ahí.

-¿Pensaste en alistarte en el ejército?

-Los hombres de Ucrania son muy bravos, están de pie para defender el país. Yo siento que cada uno tiene que luchar desde el lugar que más puede aportar. Todos peleamos en nuestros propios frentes. Tenemos soldados profesionales que luchan por nuestro país cada día. Y yo, como especialista en Relaciones Internacionales y en interpretación, debo encontrar mi propia manera de ayudar. Y lo hago trabajando en comunicación, para contar la verdad, para que se sepa lo que pasa con la agresión de los ocupantes rusos.

-¿Qué hacías antes de la guerra?

-Antes trabajaba en el Metalist, el club, y ayudaba a mantener el contacto con los jugadores de Argentina y de Brasil. En el 2012 y 2013 había muchos argentinos en el Metalist: Cristaldo, el Chaco Torres, Maidana… Muchos. Y ellos le daban mucha fama a nuestro club, entonces estoy orgulloso de haber estado conectado con todo eso, con la relación de las culturas.

La familia con la bandera ucraniana
La familia con la bandera ucraniana

-¿Por qué hablás tan bien el español?

-El español es el amor de mi vida desde la infancia. Cuando era pequeño me gustaban las canciones en español, el fútbol español y el de latinoamérica, y decidí estudiar español para usarlo en mi vida y conectar nuestras culturas.

-¿Qué te pasa cuando escuchás música en español?

-La música en español, la música latinoamericana, siempre me levanta el estado de ánimo. Me hace feliz, me hace ser optimista hasta en las situaciones más duras. Es una música que me ayuda a vivir, me ayuda a amar, me ayuda a creer en todo lo bueno, en la paz. Admiro mucho a Bizarrap, creo que es único. Y ayer escuché el último álbum de Daddy Yankee, que se retira. Eso para mí fue un shock, pero el álbum fue fenomenal.

"La música en español, la música latinoamericana, siempre me levanta el estado de ánimo. Me hace feliz, me hace ser optimista hasta en las situaciones más duras"
"La música en español, la música latinoamericana, siempre me levanta el estado de ánimo. Me hace feliz, me hace ser optimista hasta en las situaciones más duras"

-Si pudieras decirle algo a ellos, a los artistas que admirás, ¿qué les dirías?

-Bizarrap, eres una persona genial. Eres una generación nueva del género. Eres un artista grande. Y espero que después de la guerra puedas venir a Ucrania a dar un concierto porque muy pocos artistas de Latinoamérica y España dan conciertos en mi país.

-¿Un sueño para el futuro?

-Compartir la cultura latinoamericana en Ucrania. La gente debe saber que hay gente que nos apoya, que estamos viviendo una realidad muy dura, y que esperamos que todo vuelva a la normalidad, que vuelvan los tiempos de paz... y que Bizarrap puedan venir a tocar en mi ciudad.

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