Irak reabrió una fosa común para identificar víctimas de una de las peores matanzas del Estado Islámico

En 2014, los yihadistas llevaron a 583 detenidos, la mayoría musulmanes chiitas, en camiones hasta un barranco antes de ejecutarlos, uno de los peores crímenes de este grupo, acusado de genocidio por la ONU. IMÁGENES SENSIBLES

Esta vista aérea tomada el 13 de junio de 2021 muestra restos humanos, presuntamente de víctimas de la masacre de 2014 en la prisión de Badush cometida por el Estado Islámico. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)
Esta vista aérea tomada el 13 de junio de 2021 muestra restos humanos, presuntamente de víctimas de la masacre de 2014 en la prisión de Badush cometida por el Estado Islámico. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)

Las autoridades iraquíes anunciaron este domingo haber exhumado de una fosa común los restos de 123 víctimas de una de las peores masacres perpetradas por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), para comparar sus muestras de ADN con las tomadas a familiares de los desaparecidos.

Desde hace semanas, en Bagdad y en otras partes del país, decenas de familias donan sangre en un intento para identificar los 583 cadáveres encontrados en esta vasta fosa común, cerca de la prisión de Badush, no lejos de Mosul (norte de Irak).

En 2014, los yihadistas llevaron a 583 detenidos, la mayoría musulmanes chiitas, en camiones hasta un barranco antes de ejecutarlos, uno de los peores crímenes de este grupo, acusado de genocidio por la ONU, que cavó más de 200 fosas comunes en Irak, donde se estima que puede haber hasta 12.000 cadáveres.

“Miles de familias todavía esperan saber qué pasó con sus seres queridos”, señaló a la AFP Najm al Jubburi, gobernador de la provincia de Nínive, en la que se encuentra Badush.

La masacre de Badush es uno de los peores crímenes del Estado Islámico, acusado de “genocidio” por la ONU. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)
La masacre de Badush es uno de los peores crímenes del Estado Islámico, acusado de “genocidio” por la ONU. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)

A comienzos de esta semana, la AFP se reunió en locales de la medicina forense en Bagdad con Abas Mohamed, cuyo hijo Mohanad fue detenidos en 2005 por los estadounidenses, antes de finalizar en Badush.

“Necesito una respuesta que me permita lograr sosiego transcurridos 17 años sin saber si mi hijo está vivo o muerto”, explicó en la ocasión.

Irak, que aún está sacando a luz fosas comunes de tiempos del régimen de Saddam Hussein, lleva muchos años trabajando para intentar identificar los restos de muertos en varios episodios de su violenta historia.

El grupo terrorista cavó más de 200 fosas comunes en Irak, donde se estima que puede haber hasta 12.000 cadáveres. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)
El grupo terrorista cavó más de 200 fosas comunes en Irak, donde se estima que puede haber hasta 12.000 cadáveres. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)

En cada oportunidad, se extraen muestras del ADN de las víctimas que yacen en fosas comunes o nichos naturales, para luego compararlas con las de los sobrevivientes.

Encontrar trazas de ADN en restos expuestos a lluvias, incendios y combates durante años es realmente una hazaña, subrayan los especialistas forenses.

Irak, que aún está sacando a luz fosas comunes de tiempos del régimen de Saddam Hussein, lleva muchos años trabajando para intentar identificar los restos de muertos en varios episodios de su violenta historia. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)
Irak, que aún está sacando a luz fosas comunes de tiempos del régimen de Saddam Hussein, lleva muchos años trabajando para intentar identificar los restos de muertos en varios episodios de su violenta historia. (Zaid AL-OBEIDI / AFP)

Este domingo, en Badush, nuevamente Saleh Ahmed, de la Comisión de Mártires, explicó a la AFP que “las condiciones de trabajo son muy difíciles”. Junto a otras 30 personas atareadas, añade: “trabajamos en medio de un calor insoportable --poco propicio para la conservación de restos-- hay cadáveres mezclados y serpientes y escorpiones por todas partes”.

(Con información de AFP)

SEGUIR LEYENDO: