Cinco integrantes del Estado Islámico, entre ellos dos altos cargos, fueron abatidos en una operación en Irak

Los dos altos miembros del grupo terrorista fallecidos han sido identificados como el “gobernador” de Estado Islámico en Tarmiya, y el ‘mufti’ para el norte de Bagdad

Un soldado estadounidense en Irak (EFE/Str/Archivo)
Un soldado estadounidense en Irak (EFE/Str/Archivo)

Cinco yihadistas de Estado Islámico, entre ellos un “gobernador” y un líder religioso de la organización, han muerto en una operación desempeñada por las fuerzas de seguridad iraquíes en la localidad de Tarmiya, al norte de la capital, Bagdad, que además se ha cobrado las vidas de seis integrantes de la misión.

La operación fue desarrollada en conjunto por el mando militar de operaciones de Bagdad, las milicias de las Fuerzas de Movilización Popular (o Hashd al Shaabi, en árabe) y la fuerza de milicias tribales suníes Hashd al Ashairi, con la ayuda de la fuerza aérea iraquí, que llevó a cabo cuatro ataques aéreos en el área, según el servicio de información militar del Ejército.

La operación tuvo lugar en un domicilio de Tarmiya, donde los cinco integrantes de Estado Islámico abatidos planeaban una reunión para planificar ataques en Bagdad, según el comunicado, recogido por la agencia de noticias kurda Rudaw.

En el ataque fallecieron también cinco integrantes de la misión: un militar, tres integrantes de las Fuerzas de Movilización Popular y dos miembros de los Hashd al Ashairi.

Los dos altos miembros de Estado Islámico fallecidos han sido identificados como el “gobernador” de Estado Islámico en Tarmiya, y el ‘mufti’ para el norte de Bagdad.

Irak ha intensificado sus operaciones contra Estado Islámico, ahora reducido a una peligrosa fuerza terrorista itinerante, después de que un doble atentado suicida en la plaza Tayaran de Bagdad el mes pasado mató a 32 personas e hirió a otras cien.

21 yihadistas muertos en Siria

Asimismo, al menos 21 yihadistas del Estado Islámico murieron en varios bombardeos llevados a cabo por la aviación rusa en el norte de Siria, indicó el sábado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

“Se han registrado al menos 130 ataques aéreos de la aviación rusa en las últimas 24 horas contra objetivos del Estado Islámico en una zona entre las provincias de Alepo, Hama y Raqa”, al norte de Siria, dijo el OSDH, apuntando que al menos 21 milicianos habían muerto.

Desplazados sirios en un campo de refugiados en Ain Issa (REUTERS/Erik De Castro/archivo)
Desplazados sirios en un campo de refugiados en Ain Issa (REUTERS/Erik De Castro/archivo)

También hubo bombardeos rusos en el desierto de Homs (centro) y en Deir Ezzor (este)”.

Los bombardeos seguían el sábado por la mañana y son sin duda la respuesta a los ataques perpetrados el viernes por el EI contra fuerzas del régimen y sus aliados, en los que murieron ocho miembros de una milicia pro Damasco, según el OSDH.

Pese a que el llamado califato del EI fue derrotado en marzo de 2019, el grupo yihadista perpetra a menudo ataques en Siria, sobre todo en la zona de Homs hasta la región de Deir Ezzor, en la frontera con Irak.

En los últimos meses, han sido frecuentes los combates entre yihadistas y fuerzas afines a las autoridades de Damasco en esa zona del país.

Desde marzo de 2019, más de 1.300 combatientes del régimen han muerto en estos enfrentamientos a los que se suman 145 miembros de milicias proiraníes, según el OSDH, que también apunta que perdieron la vida 750 yihadistas.

Desde 2011, la guerra en Siria ha dejado un saldo de más de 387.000 muertos y ha provocado el desplazamiento forzado de varios millones.

Desde 2015, Rusia apoya a las fuerzas gubernamentales sirias y gracias a este respaldo crucial, Bashar al Assad pudo retomar el control de parte del territorio que había perdido al inicio del conflicto.

(Con información de Europa Press y AFP)

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