La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó este martes su preocupación por la represión de las manifestaciones prodemocracia en Hong Kong y reclamó una "investigación imparcial" en la ex colonia británica.

Bachelet "condena cualquier forma de violencia y exige a las autoridades hongkonesas abrir una investigación rápida, independiente e imparcial" sobre el comportamiento de las fuerzas de seguridad, indicó su portavoz Rupert Colville durante una rueda de prensa en Ginebra.

La declaración coincidió con la publicación de videos que muestran el despliegue de convoyes militares y transporte de tropas hacia Shenzhen, una localidad china ubicada a pocos kilómetros de Hong Kong.

Según el Global Times, los movimientos de los vehículos apuntarían a un ejercicio a gran escala, similar al realizado días atrás como ensayo de maniobras represivas.

El lunes, el gobierno central chino dijo ver "signos de terrorismo" en el movimiento de protesta en esta región semiautónoma. A su vez, la agencia oficial Xinhua denunció este martes a "radicales violentos" que ponen a Hong Kong al borde de un "abismo", advirtiendo contra contra toda concesión a los manifestantes.

Bachelet agregó que el derecho a la libertad de expresión y a la concentración pacífica, así como el derecho a participar en los asuntos públicos, están reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la Ley Fundamental que rige Hong Kong.

Pero señaló que su oficina cuenta con "pruebas creíbles que muestran que agentes de las fuerzas del orden hicieron uso de sus armas de una manera prohibida por las normas internacionales".

La policía usa gas pimienta sobre los manifestantes (Reuters)
La policía usa gas pimienta sobre los manifestantes (Reuters)
Combinación de fotos de manifestantes (Reuters)
Combinación de fotos de manifestantes (Reuters)

La Alta Comisionada cita especialmente disparos de granadas lacrimógenas "en zonas pobladas y limitadas, directamente contra manifestantes con el riesgo considerable de matar o de herir gravemente".

"La Oficina pide expresamente a las autoridades de Hong Kong investigar inmediatamente estos incidentes […] y actuar con moderación para que los derechos de los que expresan sus opiniones pacíficamente sean respetados y protegidos", indicó el portavoz.

La ex colonia británica atraviesa su crisis política más grave desde su retrocesión a China en 1997.

(Reuters)
(Reuters)

El movimiento de protesta, iniciado en junio contra un proyecto de ley hongkonés para autorizar las extradiciones hacia China, ha extendido sus reivindicaciones para denunciar un deterioro de las libertades y las injerencias de Beijing en los asuntos internos.

El gobierno de Xi Jinping advirtió la semana pasada que "quien juega con fuego muere quemado", aseveró que una "minoría minúscula" es un "grave desafío a la prosperidad y la estabilidad de Hong Kong".

Los manifestantes exigen la renuncia de Carrie Lam, la jefa del gobierno local, cercana a Beijing y que su sucesor sea electo por sufragio universal directo, y no designado por el gigante asiático, como ocurre en la actualidad.

(Con información de AFP)

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