Recep Erdogan aseguró que Turquía está lista para cruzar el Éufrates y avanzar contra los kurdos en Siria

"Vamos a pisotear a estos grupos terroristas", prometió el mandatario. Y confirmó que están dispuestos a llevar sus operaciones al este del curso de agua. Se tratará de la tercera ofensiva de Ankara en el país contra las milicias YPG, a las que vincula con grupos extremistas

Erdogan, presidente de Turquía (AFP)
Erdogan, presidente de Turquía (AFP)

Turquía ha terminado los preparativos para lanzar una nueva operación militar contra territorios controlados por los kurdos en Siria, según indicó este martes el presidente Recep Tayyip Erdogan.

De concretarse se tratará de la tercera ofensiva de este tipo, luego de la operación "Escudo del Éufrates" en 2016 y "Rama de Olivo" a comienzos de este año.

"Vamos a pisotear a estos grupos terroristas con operaciones más efectivas", indicó Erdogan, de acuerdo a la agencia estatal turca Anadolu, en un discurso ante el parlamento. "Hemos terminado todas las preparaciones, planes y programas al respecto", explicó.

"Los círculos que usan a estos grupos terroristas para alcanzar sus objetivos están intentando revivir a Daesh", indicó, usando el acrónimo en árabe para la organización yihadista Estado Islámico (ISIS, en inglés). "Ni las personas en la región ni en el mundo creen en el juego de Daesh", agregó.

La operación militar tendrá lugar al este del río Éufrates, según Anadolu, rompiendo un acuerdo tácito por el cual el curso de agua dividía a grandes rasgos los territorios controlados por rebeldes pro turcos y el régimen sirio apoyado por Rusia, con aquellos bajo la órbita de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), una coalición de milicias en su mayoría kurdas que cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

Turquía, que cuenta en el sur del país con una importante minoría kurda, mantiene desde hace décadas un conflicto violento con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), una fuerza política acusada de terrorismo por Ankara.

Luego de que los kurdos radicados en Siria lograran una enorme cuota de autonomía durante la Guerra Civil en ese país, cuando se organizaron como la Federación Democrática del Norte de Siria (Rojava) para llenar el vacío dejado por el régimen de Bashar al Assad en retirada y con el fin de combatir el avance del ISIS, Ankara ordenó el cruce de la frontera alegando que las YPG, las milicias kurdas recién formadas y parte mayoritaria de las SDF, tenían vínculos con el PKK.

Tres operaciones en tres años

En agosto de 2016 tanques turcos avanzaron en dirección a la ciudad de Al Bab, en el noroeste de Siria, y con apoyo del Ejército Libre Sirio (FSA), una facción de milicias rebeldes levantadas contra el régimen en Damasco.

En siete meses de combates capturaron un territorio de unos 2.000 kilómetros cuadrados y expulsaron de allí a las fuerzas de las SDF, consolidando luego una base de operaciones en lo que fue llamado Operación Escudo del Éufrates.

Aunque es difícil llevar registros confiables de las bajas ocurridas en Siria, se cree que en la operación murieron unos 70 turcos, 600 milicianos del FSA, por un lado, y entre 130 y 430 combatientes kurdos por el otro. Turquía aseguró también haber matado más de 2.500 terroristas del ISIS, y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) reportó 500 muertes civiles.

Tanques turcos operando en Siria (AFP)
Tanques turcos operando en Siria (AFP)

En tanto en enero de 2018 las tropas turcas y sus aliados locales volvieron a cruzar la frontera, esta vez en dirección a las ciudades de Afrin y Manbij,  en lo que bautizaron Operación Rama de Olivo.

El asalto duró esta vez dos meses, tras lo cual las milicias kurdas fueron expulsadas de vuelta a sus territorios al este del Éufrates y a un enclave en Tall Rif at, y Ankara capturó Afrin. Sin embargo, persiste una insurgencia de las SDF en la región desde entonces y no pudieron tomar Manbij.

En esta ocasión se reportó la muerte de entre 50 y 80 soldados turcos, entre 300 y 600 miliciano del FSA, y entre 820 y 4.500 combatientes kurdos, de acuerdo a estimaciones cruzadas de Ankara, el OSDH y las SDF. Las muertes civiles fueron de entre 350 y 500 personas.

Tanques turcos y milicias de las FS tras entrar en Afrin (Reuters)
Tanques turcos y milicias de las FS tras entrar en Afrin (Reuters)

Un conflicto sin fin

La Guerra Civil Siria comenzó en 2011 con una serie de levantamientos en el marco de la llamada "primavera árabe" y se encuentra cerca de llegar a su octavo año, habiendo causado entre 360.000 y 500.000 muertes entre combatientes y civiles, siete millones de desplazados y cinco millones de refugiados.

En la actualidad el régimen sirio de Al Assad ha logrado recuperar, con ayuda de Rusia, gran parte del territorio perdido ante los terroristas del ISIS, hoy muy debilitados, y los rebeldes, que sólo retienen el control de un último enclave en la provincia noroccidental de Idlib.

En tanto Turquía y sus FSA se encuentran asentados en el norte, mientras que las SDF, que siguen luchando en el extremo este del país contra los últimos reductos del ISIS, controlan el territorio al este del río Éufrates.

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