(Reuters)
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El ministro alemán del Interior, Horst Seehofer, hizo duras declaraciones contra la inmigración en Alemania y justificó la actitud de los manifestantes de extrema derecha en Chemnitz, informaron varios medios este jueves.

Seehofer, uno de los mayores críticos con la política migratoria de la canciller Angela Merkel, aseguró que la inmigración "es la madre de todos los problemas" en Alemania, durante una reunión de su partido, la Unión Social Cristiana (CSU), señalaron los diarios Bild y Die Welt.

El ministro, que provocó una grave crisis gubernamental entre junio y julio, afirmó además, según ambos medios, que entendía que la gente se indignara como en Chemnitz, una ciudad del este de Alemania donde dos solicitantes de asilo, un iraquí y un sirio, fueron detenidos como sospechosos del asesinato de un hombre de 35 años.

Ese suceso disparó la violenta "caza de inmigrantes" llevada adelante por grupos de extrema derecha que apalearon a varias personas por su origen y convocaron a varias manifestaciones contra los migrantes en la última semana, que se saldaron con varios heridos.

Manifestación ultraderechista en Chemnitz (AP Photo/Jens Meyer)
Manifestación ultraderechista en Chemnitz (AP Photo/Jens Meyer)

Eso "no convierte a la gente enfadada en nazis", añadió Seehofer, según la misma fuente.

Las protestas de Chemnitz conmocionaron a Alemania en un momento en el que la extrema derecha está en auge, gracias a su discurso anti-Merkel y anti-islam, tras la llegada de más de un millón de solicitantes de asilo en 2015 y 2016.

Seehofer hizo esas declaraciones a poco más de un mes de las elecciones regionales del 14 de octubre en Baviera, en las que su partido podría perder su mayoría absoluta y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) podría lograr buenos resultados.

La CSU, aliada tradicional de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel, lleva meses endureciendo su discurso, sobre todo en cuestiones migratorias.

Seehofer, que ha asegurado varias veces que el islam no formaba parte de Alemania, causó una grave crisis política en junio al lanzar un ultimátum a la canciller para acelerar la devolución de migrantes ya registrados en otros países europeos.

Aceptó finalmente renunciar a un conflicto que amenazó con poner fin a la coalición gubernamental entre conservadores y socialdemócratas.

(Con información de AFP)

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