
Se preocupan por los robots que les quitarán empleos, por los problemas financieros que tendrán. No comen algo cuando salen de copas: beben algo, si acaso, cuando salen a comer. El tabaco está demasiado estigmatizado para que lo consideren; las drogas recreativas no se destacan entre sus consumos. "Los jóvenes actúan distinto y piensan diferente que los mismos grupos de edad antes", comparó The Economist.
Son más comportados y menos hedonistas; pero también más solitarios. La tendencia no es mundial, sino focalizada: los cambios se ven en los adolescentes de los países desarrollados, desde los Estados Unidos a Holanda, de Corea del Sur a Australia.
La generación que sigue a los Millennials, llamada Gen Z o Centennials, bebe, por ejemplo, menos, y comienza a beber alcohol más tarde. En Australia, el primer consumo de alcohol pasó de los 14,4 años a los 16,1 años desde 1998: un año y medio más tarde. "En Gran Bretaña, donde la quinta parte de los jóvenes de 16 a 24 años no bebe, el número de pubs cae a razón de 1.000 al año", informó la revista.

Las encuestas del Centro Europeo de Observación de Drogas y Adicciones muestran que la cantidad de muchachos de 15 a 16 años que ha probado el tabaco está en caída desde 1999. "Una proporción creciente de adolescentes nunca ha probado nada que altere los sentidos, incluido el alcohol, el tabaco, el cannabis, los inhalantes y los sedantes", señaló el texto. Los abstemios jóvenes pasaron del 11% al 31% en Suecia, entre 2003 y 2015, y del 23% al 61% en Islandia.
El delito juvenil también se ha reducido en Inglaterra y Gales, y en general la conducta antisocial de los adolescentes. En 2007 había 3.000 jóvenes detenidos; en 2016, menos de 1.000.
El sexo también entró en la tendencia declinante. En 1991 el 54% de los chicos de entre 14 y 18 años de los Estados Unidos habían tenido experiencias sexuales y el 19% había tenido relaciones con al menos cuatro personas. Pero en 2015 esos porcentajes eran del 41% y del 12% respectivamente. De manera consecuente, la tasa de maternidad adolescente bajó en dos tercios.

La abstención sexual se prolonga hacia la juventud. Si el 6,3% de los jóvenes nacidos a finales de la década de 1960 no tenían pareja sexual, el 15,2% de sus pares nacidos tres décadas más tarde está en esa situación. En Japón las cifras son extremas: en 2015, el 47% de los varones solteros de 20 a 24 años no habían tenido relaciones, más todavía que el 34% que lo decía en 2002.
Un estudio de Giulia Dotti y Judith Treas realizado en 11 países brinda una explicación posible para el fenómeno: los padres dedican mucho más tiempo que antes al cuidado de los hijos. En los Estados Unidos, los padres promedio pasaban 88 minutos por día haciéndolo en 2012, más del doble de los 41 minutos que empleaban los padres den 1965. Aunque las madres hacen la mayor parte del trabajo, los varones han aumentado el tiempo que dedican a sus responsabilidades con sus hijos; además, las familias son más pequeñas y cada niño puede recibir más atención.
"Esos niños tan amados parecen haberse convertido en adolescentes bien dispuestos", según The Economist, que citó un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se reveló que aumentó la cantidad de países desarrollados donde los adolescentes de 15 años consideraban fácil hablar con los padres varones (28 de 34 en el caso de los varones, 29 de 34 en el caso de las mujeres); la tendencia con ls madres era similar, aunque menos pronunciada.

Otra posibilidad es la educación: en los países desarrollados, los jóvenes de 25 a 34 años con un título terciario aumentó de 26% en 2000 a 43% en 2016. Es decir que en la adolescencia pasan más tiempo dentro de la casa, estudiando.
Ann Hagell, una psicóloga de adolescentes, sugirió a la publicación británica una tercera causa: "Los jóvenes de hoy en los países Occidentales son cada vez más diversos étnicamente". Muchos son inmigrantes de África, el sur de Asia y el este de Europa, o pertenecen a familias de esos lugares entre las cuales existen "fuertes tabúes contra el alcohol, el sexo premarital y el tabaco —al menos entre las niñas— y piensan que sólo los pobres hacen que sus hijos trabajen".
El último factor que se señaló es la tecnología, un fuerte impulsor de cambios en la conducta. Los adolescentes son grandes consumidores de internet y teléfonos celulares. Los de 15 años en los países ricos pasan 146 minutos por día en línea durante la semana, según dijeron en 2015, y revelaron un fuerte aumento desde los 105 minutos en 2012.

"Las redes sociales permiten que el ansia de contacto con los pares que tienen los adolescentes se integre con el deseo de los padres de mantener a sus hijos seguros y alejados de las sustancias dañinas", explicó el texto. El control es constante: un estudiante de Pennsylvania que fue a un campamento de verano en Israel estuvo en comunicación diaria con su madre mediante la mensajería. Pero su madre, que había ido al mismo campamento en su adolescencia, sólo se había comunicado con la madre de ella dos veces en ocho semanas.
El acuerdo digital tiene un costo: la psicóloga Sophie Wasson, que trabaja en una escuela de Los Angeles, advirtió que al usar esas plataformas como una alternativa a la comunicación directa, los adolescentes pierden oportunidades de desarrollar su capacidad de conexión emocional. "Wasson cree que las redes sociales ensanchan la brecha entre cómo se sienten los adolescentes y lo que creen que sus amigos esperan de ellos. En internet todo el mundo está siempre feliz, guapo y de fiesta".

Pero sea consecuencia de los smartphones o de los padres sobreprotectores, los adolescentes son más solitarios que en el pasado: les cuesta cada vez más hacer amigos en la escuela. En algunos países desarrollados de Occidente se comienza a ver el mismo fenómeno de aislamiento adolescente que en Japón y Corea del Sur.
A diferencia de los jóvenes de ayer, los adolescentes de hoy tardan más. Llegan más tarde al alcohol, al sexo y al trabajo; probablemente también se demoren más en irse de la casa de los padres, casarse y tener hijos. Puede ser, según The Economist, una adaptación a los progresos médicos: un bebé que nace hoy en un país desarrollado tiene una esperanza de vida de 80 años. "Dios sabe a qué edad tendrán derecho a una pensión estatal", cierra el artículo.
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
David Broncano vive con intensidad la derrota de su expareja, Paula Badosa, en el Mutua Madrid Open 2026: su apoyo incondicional desde la grada
El presentador de ‘La Revuelta’ es un gran aficionado al tenis y no duda en acudir a partidos siempre que puede, incluso los que juega su exnovia, con quien tiene muy buena relación

Cáncer colorrectal en jóvenes: vinculan la dieta, el tabaco y los pesticidas con el aumento de casos
Nuevos hallazgos publicados en la revista Nature, hacen hincapié en los factores ambientales como detonantes de tumores más agresivos en menores de 50 años. La influencia de la epigenética reaviva el debate sobre prevención

Maluh Oliveira pone en duda su futuro en Universitario tras triunfazo en Liga Peruana de Vóley: “Tengo otras ofertas”
La opuesta brasileña no contó con muchas oportunidades por parte de Paco Hervás, quien confirmó su continuidad en el banquillo ‘crema’

Peter Thiel está en la Argentina: mantuvo reuniones con el Gobierno y presenció el Superclásico en el Monumental
El influyente empresario tecnológico lleva más de una semana en el país. Según pudo saber Infobae, estuvo con Santiago Caputo, se contactó con la Cancillería y la Presidencia, y asistió al partido entre River y Boca

Hermano de Luis Andrés Colmenares hizo dura petición a Laura Moreno y Jessy Quintero tras absolución: “Tómense el tiempo para hablar con mi mamá”
La petición de Jorge Colmenares busca que ambas jóvenes compartan su versión de los hechos lejos de los procedimientos judiciales, argumentando la necesidad de esclarecer dudas manteniendo la confidencialidad

