
El aumento del cáncer colorrectal en menores de 50 años se vincula ahora, por primera vez, a la exposición combinada a factores modificables como la dieta, el consumo de tabaco y el contacto con pesticidas, especialmente el herbicida picloram, según publica la revista médica especializada Nature Medicine.
La investigación, dirigida por el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y financiada por la Fundación la Caixa y la Asociación Española Contra el Cáncer, demuestra que estos factores ambientales generan huellas epigenéticas medibles capaces de alterar la expresión genética y desencadenar tumores más agresivos en jóvenes.
De acuerdo con el estudio difundido por Nature Medicine y recogido por agencia EFE, el cáncer colorrectal es actualmente el tercero más común en incidencia a nivel mundial y la segunda causa global de muerte oncológica, responsable del 9,3% de los fallecimientos por cáncer, solo por detrás del de pulmón.

¿Por qué se observan tantos casos de cáncer colorrectal de aparición temprana?, se preguntó el reconocido cardiólogo estadounidense Eric Topol. “La correlación con la exposición a pesticidas y su firma epigenética, ajustada por todos los factores de riesgo conocidos, aunque esto no establece una relación de causa y efecto”, señala Topol. En otras palabras, estar expuesto a pesticidas desde la infancia se asocia a mayor probabilidad de desarrollar tumores intestinales en la adultez.
El análisis revela que en Estados Unidos, los condados con mayor uso histórico de picloram –un compuesto agrícola introducido a mediados de la década de 1960– presentan tasas significativamente superiores de cáncer colorrectal temprano en adultos jóvenes.
La asociación se mantiene incluso tras ajustar por factores socioeconómicos y la presencia de otros pesticidas, y se ha verificado a lo largo de 21 años de datos poblacionales para 94 condados.

Estos resultados brindan respuesta directa a la causa detrás de la escalada de la enfermedad en menores de 50 años y ponen en evidencia un riesgo asociado a la exposición ambiental que no se explica solo por la genética.
Las firmas epigenéticas reflejan el impacto de factores ambientales y comportamentales
La investigación —liderada por José Antonio Seoane, jefe del Grupo de Biología Computacional del Cáncer en el VHIO— comparó la metilación del ADN, un proceso que regula la actividad génica sin modificar la secuencia genética, entre pacientes con cáncer colorrectal de inicio temprano (menores de 50 años) y de inicio tardío (mayores de 70 años).

Para hacerlo, los científicos recurrieron a datos extraídos del repositorio internacional Cancer Genome Atlas y a un metaanálisis que incluyó nueve cohortes independientes, lo que permitió analizar 114 pacientes menores de 50 años y 372 mayores de 70.
El exposoma, definido como la suma de exposiciones ambientales y de comportamiento desde el nacimiento, se identificó como determinante central en la biología tumoral por la evidencia que proporciona el estudio: los resultados muestran que los patrones de dieta de menor calidad, mayor exposición al tabaco y niveles educativos más bajos contribuyen al desarrollo de tumores a edades más jóvenes, de manera consistente en todos los modelos y validaciones cruzadas, según Nature Medicine.

Seoane señaló a EFE: “La epigenética es moldeable a lo largo de la vida”, y argumentó que “las exposiciones ambientales y los estilos de vida pueden dejar huellas duraderas en el ADN”.
Una de las aportaciones del estudio es la validación de que las puntuaciones de riesgo de metilación permiten medir indirectamente la exposición histórica a contaminantes, entre ellos 14 pesticidas.

El picloram se destacó por su asociación robusta con el cáncer colorrectal temprano, resultado replicado en múltiples cohortes y tras diversos ajustes estadísticos. El análisis mostró que un puntaje elevado de exposición al picloram se asocia a un riesgo relativo (OR) de 1,56; en modelos ajustados para variables moleculares y clínicas, la significancia se mantuvo de forma consistente. Además, mediante análisis de expresión génica se confirmó que las alteraciones observadas reflejan cambios moleculares propios de la exposición a este herbicida.
El trabajo detalla que el cáncer colorrectal de aparición temprana muestra un patrón clínico particular, con tumores más agresivos, predominio de localización en recto y colon izquierdo y mayor frecuencia de enfermedad diseminada al diagnóstico.
Seoane explicó: “El cáncer colorrectal de aparición temprana tiene características clínicas y patológicas diferenciadas respecto a la enfermedad en mayores, aunque genómicamente las alteraciones son similares”. No obstante, el equipo subraya que hasta ahora no se han identificado alteraciones moleculares exclusivas en estos tumores, lo que refuerza la importancia de los factores ambientales.

El estudio enfrenta la dificultad de cuantificar de forma precisa todas las exposiciones ambientales a lo largo de la vida. Esta carencia de mediciones directas limita el establecimiento de relaciones causa-efecto, pero la epigenética brinda una herramienta novedosa para aproximar esta huella histórica.
El resultado es una advertencia sobre la urgencia de diseñar estrategias de prevención que tengan en cuenta los patrones ambientales y de comportamiento, más allá de la genética individual.
En el caso europeo, la utilización del picloram está “muy controlada”, según Seoane, lo que reduce la probabilidad de una influencia similar a la detectada en Estados Unidos. El financiamiento por parte de la Fundación la Caixa y la Asociación Española Contra el Cáncer ha sido clave para el desarrollo de esta investigación, tal y como señala la agencia EFE.
Un estudio internacional ha establecido que factores ambientales como la exposición a pesticidas — en particular al herbicida picloram —, junto a dieta y tabaco, modifican la epigenética y elevan el riesgo de cáncer colorrectal temprano en menores de 50 años. El hallazgo avala el uso de las firmas epigenéticas para medir el impacto ambiental a nivel tisular y apunta a la necesidad de acciones de prevención sanitaria que prioricen la reducción de estos riesgos modificables.
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