Un presunto ataque del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, en inglés) contra la sede de la ONG británica Save the Children en Jalalabad, en el este de Afganistán, causó este miércoles al menos tres muertos y 27 heridos, de acuerdo a fuentes oficiales.

"Según nuestras primeras informaciones, los asaltantes llevaban uniformes de las fuerzas de seguridad", precisó el portavoz de la provincia de Nangarhar, Ataulá Jogyani. Añadió que estaban en curso las "operaciones de limpieza" del local, y que podrían descubrirse nuevas víctimas además de las ya reportadas.

Civiles afganos en Jalalabad; en el fondo se levanta el humo que proviene de la sede de Save The Children (AFP)
Civiles afganos en Jalalabad; en el fondo se levanta el humo que proviene de la sede de Save The Children (AFP)

De acuerdo a las primeras informaciones, se trató de un comando compuesto por cuatro terroristas. Uno de ellos se hizo estallar para abrir camino a los otros tres, que ingresaron disparando sus armas. En total el asalto duró unas tres horas.

"Sobre las 09:10 (04:40 GMT), un coche suicida explotó ante la entrada del complejo de Save the Children, y luego un grupo de hombres armados entró en el recinto. Once heridos fueron conducidos al hospital hasta el momento", relató en un principio otro portavoz del gobernador provincial, Attaullah Khogyani.

"He oído una enorme explosión. Parecía un coche bomba. Nos hemos puesto a cubierto y he visto cómo un hombre armado con un lanzacohetes disparaba contra la puerta principal para entrar en el recinto", contó Mohammad Amin, un testigo que ingresó en el hospital tras sufrir una herida en una pierna tras escapar del ataque saltando por la ventana.

Otro testigo contactado en el interior de las instalaciones afirmó que los disparos continuaban. "Oigo tiros procedentes del interior del recinto, podría tratarse de un ataque complejo", indicó.

Tropas afganas durante el operativo contra el comando terrorista que ingresó a la ONG (AFP)
Tropas afganas durante el operativo contra el comando terrorista que ingresó a la ONG (AFP)

En Afganistán los insurgentes suelen utilizar este modus operandi: se abren paso provocando una explosión y luego entran en los lugares que quieren atacar.

Al menos un vehículo de la ONG estaba en llamas y despedía una densa nube de humo negro por todo el barrio.

Este atentado ocurrió cuatro días después de un ataque reivindicado por los talibanes contra un gran hotel de Kabul, en el que murieron más de 20 personas, entre ellas 14 extranjeros.

Jalalabad, capital del Nangarhar en la frontera con Pakistán, alberga a gran cantidad de talibanes y de miembros del ISIS, que convirtieron varios distritos de esa provincia en sus bases en Afganistán.

Al respecto el órgano de propaganda del ISIS, Amaq, afirmó en un comunicado que "tres mártires participaron en el ataque contra las fundaciones británica y sueca, y las instituciones gubernamentales afganas", en alusión al Swedish Comittee para asuntos humanitarios y una oficina del ministerio afgano de las mujeres, ubicados en la proximidad pero que por el momento no habían reportado un ataque.

Save the Children emitió un comunicado asegurando que la institución se siente "devastada" por el ataque y continúa preocupada por la seguridad de sus miembros en Jalalabad, aunque indicó que no poseía más detalles del ataque.

Tiempo después informó que la ONG había suspendido todas sus actividades en Afganistán y cerrado las oficinas hasta nuevo aviso.

Esta organización fundada en el Reino Unido en 1919 promueve los derechos de los niños y ofrece protección para la infancia en países en desarrollo a través de sus numerosas ramas regionales, y es uno de los organismos de caridad más grande de Gran Bretaña.

Pero también ha sido señalada por su activismo político y sus actitud de censurar críticas a grandes corporaciones por temor a perder sus aportes, según ha reportado el periódico The Independent.

Con información de AFP y AP

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