Robert Mugabe, luciendo uno de los famosos trajes (AP)
Robert Mugabe, luciendo uno de los famosos trajes (AP)

El nonagenario presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, un dictador que pasó de ser un héroe de la independencia a un represor que recurre a fraudes y estrategias para mantenerse en el poder, se encuentra cerca de ser derrocado por las fuerzas militares, luego de realizar otra maniobra vista como un plan para asegurar que el poder quede en manos de su esposa.

A su 93 años y en medio de rumores de golpe de Estado, Mugabe había anunciado su intención de presentarse a las elecciones del próximo año para cumplir su octavo mandato presidencial, lo que alargaría sus 37 años en el poder.

Nacido el 21 de febrero de 1924 cerca de Harare, hijo de un carpintero y una maestra, Mugabe se formó en escuelas maristas y jesuitas hasta convertirse en profesor, y estudió varias carreras -Derecho entre ellas- a través de cursos por correspondencia.

Comenzó su lucha política a los 36 años y militó en varios grupos en la incipiente lucha independentista zimbabuense del Reino Unido, por lo que fue encarcelado en 1964. Mugabe pasó una década en prisión, se vio obligado a vivir en el exilio y fue uno de los firmantes de los "acuerdos de Lancaster House", que enterraron a la antigua Rodesia y dieron pie a la nueva República de Zimbabwe, que vio la luz en 1980.

Su imagen es venerada por un importante sector del país. Recientemente, una mujer estadounidense fue encarcelada por insultarlo en Twitter, aún sin nombrarlo directamente (Reuters)
Su imagen es venerada por un importante sector del país. Recientemente, una mujer estadounidense fue encarcelada por insultarlo en Twitter, aún sin nombrarlo directamente (Reuters)

En las primeras elecciones, se convirtió en el jefe de Gobierno de la naciente república, cargo que fue abolido en 1987 para crear el de presidente, el puesto que ha ocupado hasta la fecha tras varias elecciones de dudosa credibilidad.

Mugabe basó su política en la eliminación de la legislación racista y en la reconstrucción de la economía, pero muy pronto fue acusado de corrupción y de violación de los derechos humanos.

El mandatario también ha tomado decisiones muy polémicas, como las expropiaciones agrarias, iniciadas en el año 2000, de miles de granjas a propietarios blancos en una reforma agraria caótica, a fin de distribuir la tierra entre la población negra del país.

Hombre de dura retórica, acusa a sus críticos de ser "traidores" y no ha ahorrado diatribas para insultar a potencias occidentales como EEUU o el Reino Unido, al acusarles de fabricar "diabólicas mentiras" sobre él y a cuyas sanciones atribuye el pésimo estado de la economía.

Otro de los aspectos más discutidos de su gestión ha sido la aprobación de una prerrogativa constitucional que permitía al presidente nombrar a 30 parlamentarios, medida considerada de fraude electoral por la comunidad internacional.

También ha causado notable indignación internacional su fobia hacia los homosexuales, que considera "peores que los cerdos".

El presidente Robert Mugabe junto con su esposa Grace Mugabe durante un acto el pasado 8 de noviembre (AFP/Jekesai NJIKIZANA)
El presidente Robert Mugabe junto con su esposa Grace Mugabe durante un acto el pasado 8 de noviembre (AFP/Jekesai NJIKIZANA)

En el proceso electoral de 2008, al menos 200 seguidores del opositor Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) fueron asesinados y miles de personas torturadas en una ola de violencia que sumió al país en una profunda crisis.

Por entonces, Mugabe subrayó que "solo Dios" podía apartarle del poder.

Consciente de la necesidad de cambio y apaciguado tal vez por la edad, el presidente de Zimbabwe, ataviado normalmente de riguroso traje oscuro y corbata, inició en los últimos años una campaña para transformar su imagen.

En varias entrevistas, Mugabe, que profesa con fervor el catolicismo, se ha mostrado afable, ha hablado con cariño de sus cuatro hijos, ha admitido el amor que siente por su esposa, Grace (40 años más joven), y ha recordado a su primera mujer, Sally, que murió en 1992.

(Reuters)
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Los rumores sobre la salud de Mugabe son constantes, y además se han visto alimentados por sus últimas apariciones en público, en las que siempre va agarrado del brazo de su esposa.

La semana pasada, el vicepresidente Emmerson Mnangagwa, quien se había postulado como sucesor de Mugabe, fue destituido por "deslealtad y escasa honradez en la ejecución de sus deberes", lo que desató la reacción de las fuerzas armadas. Aunque finalmente no parece que será su salud la que le aparte del poder, sino las rivalidades en su propio partido, causa de la posible asonada militar en curso para impedir que su mujer, Grace, "herede" su mandato.

(Con información de EFE)

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