Adiós al cubrebocas: poco a poco, se relajan las medidas sanitarias contra el COVID-19 en México

¿Bajo que condiciones se puede dejar de utilizar el cubrebocas en la república? El Comité de Nueva Normalidad cambió las recomendaciones sanitarias y este es el detalle

En el transporte sí, en la oficina no, el gobierno relajó medidas para usar el cubrebocas (Foto: EFE / José Pazos)
En el transporte sí, en la oficina no, el gobierno relajó medidas para usar el cubrebocas (Foto: EFE / José Pazos)

El uso de cubrebocas, mascarillas, guantes, gogles, gel antibacterial, tapetes sanitizantes, aerosol desinfectante, áreas interiores ventiladas, sana distancia, estornudo de etiqueta y demás medidas de protección sanitaria se hicieron hábitos comunes a partir de 2020 en todo el mundo, esto por el arribo del COVID-19 a todos los rincones del mundo; sin embargo, la situación actual es diferente.

A través de un comunicado oficial promovido este lunes 10 de octubre, el Comité de Nueva Normalidad, integrado por la Secretaría de Salud (SSa), Secretaría de Economía (SE), Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), informaron que las medidas sanitarias sugeridas ara prevenir el nuevo coronavirus ya son más relajadas, esto por el avance de la inmunización de la ciudadanía a través de las jornadas de vacunación.

De acuerdo con el gobierno federal, la reducción de casos y letalidad en ellos ha permitido tomar una nueva actitud contra la enfermedad que sacudió al mundo por más de dos años consecutivos, por lo que en las especificaciones de seguridad sanitaria se especifica que, por ejemplo, la implementación del cubrebocas en espacios cerrados ya no es obligatoria y se deja a consideración de las condiciones particulares del lugar.

El uso de los cubrebocas aún son obligatorios en el transporte público, pero no en los centros de trabajo (Foto: Archivo)
El uso de los cubrebocas aún son obligatorios en el transporte público, pero no en los centros de trabajo (Foto: Archivo)

Aunado a ello, ya se promovió la eliminación de los llamados tapetes sanitarios, los cuales se utilizan para eliminar los virus y bacterias que se alojan en las suelas de los zapatos y se colocan en las entradas de los establecimientos cerrados con la idea de reducir el margen de infección.

“Como parte de las sugerencias se encuentra la eliminación del uso de tapetes sanitizantes y el filtro sanitario; y sugiere pautas para la utilización de cubrebocas en espacios abiertos y cerrados”

Además, remarcan que, en ningún caso se debe obligar a las personas a realizarse pruebas de laboratorio para retornar a sus labores, y que, aun cuándo es deseable que todas las personas estén vacunadas, eso no es un impedimento para retornar al trabajo; no obstante, el comité reiteró que la inmunización es la base de la lucha contra el COVID-19.

Sin embargo, esto no significa que no se sigan con medidas sanitarias, esto porque si bien el uso de cubrebocas en centros de trabajo y demás espacios cerrados quedó a consideración particular de las condiciones en dichos lugares, en transporte público colectivo sigue siendo una medida sanitaria recomendable.

El Comité relajó las medidas sanitarias gracias a la vacunación (Foto: Cuartoscuro)
El Comité relajó las medidas sanitarias gracias a la vacunación (Foto: Cuartoscuro)
“Se recomienda a las personas trabajadoras que durante los traslados (de casa al trabajo y viceversa, o en comisiones) utilicen su cubrebocas durante el trayecto en caso de hacerlo en transporte público, y realicen higiene de manos con solución base alcohol por lo menos al 60%”

Y es que con el arribo del COVID-19 a territorio mexicano, en febrero de 2020, la Secretaría de Salud, junto con las dependencias ya mencionadas puso en marcha la Jornada Nacional de Sana Distancia, misma que promovía numerosas disposiciones oficiales para cambiar los hábitos sociales de en todas y todos los mexicanos bajo la consigna de evitar contagios masivos de coronavirus.

En su mayoría, esta Jornada basó su eficacia en evitar el contacto humano para evitar brotes descontrolados; sin embargo, no se limitó a ello, pues la indumentaria sanitaria se sugirió para todo contacto humano que no se podía postergar, como la adquisición de insumos básicos o para los trabajadores de los sectores esenciales, mismos que no pudieron ser detenidos para evitar un colapso económico irremediable, de tal modo que, con el avance de la vacunación contra esta enfermedad, se pintó un nuevo panorama en las actividades humanas, a tal grado que en este momento ya es posible estar en el centro de trabajo sin cubrebocas.

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