Del esplendor a la pobreza: cómo la marginación afecta a las comunidades mayas actuales

En el sur y sureste de México se han erigido ambiciosas apuestas turísticas que han atraído a millones de viajeros provenientes de todo el mundo; sin embargo, los ingresos no benefician los pueblos originarios

La zona de la Península de Yucatán concentra la mayor parte del turismo a nivel nacional (Foto: Cuauhtémoc Moreno/EFE)
La zona de la Península de Yucatán concentra la mayor parte del turismo a nivel nacional (Foto: Cuauhtémoc Moreno/EFE)

Tanto los libros de Historia como la oferta turística se han encargado de enaltecer y abanderar a la cultura Maya. Situada al sur y sureste del país, así como en América Central, su organización política y avances tecnológicos la convierten en una de las más admiradas y estudiadas en la actualidad. A pesar de la glorificación oficial, gran parte de sus herederos directos y otros pueblos sufren los embates de la desigualdad social.

En la región comprendida por Belice, Honduras, Guatemala, El Salvador y México, la civilización se desarrolló desde el año 2000 a.C hasta el 1450 d.C, aproximadamente. Prueba de ello son los hallazgos arqueológicos en diversas zonas. De hecho, en los cuatro países, la Unesco ha reconocido nueve sitios como Patrimonio Mundial. Del total, Palenque, Uxmal, Chichen Itzá, Sian Ka’an y Calakmul se encuentran al interior del territorio nacional.

En torno a dichos puntos, se han erigido ambiciosas apuestas turísticas, mismas que han atraído a millones de viajeros provenientes de todo el mundo a Chiapas, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo y Campeche. De hecho, es en esos estados donde se sitúan los pueblos originarios herederos de la cultura maya.

El proyecto del Tren Maya contempla recorrer zonas de selva, la orilla del Golfo de México y el caribe en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán (Foto: LopezObrador.org.mx)
El proyecto del Tren Maya contempla recorrer zonas de selva, la orilla del Golfo de México y el caribe en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán (Foto: LopezObrador.org.mx)

De acuerdo con la Secretaría de Turismo (Sectur), pese a la pandemia y reducción en el número de visitas, en el año 2020 México se posicionó como el tercer destino con mayor recepción de turistas internacionales.

Aunado a ello, hasta el 2017, de acuerdo con la secretaría, destinos como la Riviera Maya y Cancún fueron el segundo y tercer destino más visitado en el país. Solamente fueron superados por la Ciudad de México y superó a otros espacios como Los Cabos, la ciudad de Guadalajara, Puerto Vallarta, Monterrey e, incluso Acapulco.

Los altos índices de visitas se traducen, también, en la derrama económica. Según Miguel Torruco Marqués, secretario de Turismo, en el primer trimestre de 2019 las cifras por dicho concepto se tradujeron en USD 6,457 millones. De hecho, representó un aumento del 14.1 por ciento respecto al ingreso registrado en el mismo periodo del año anterior.

Pobreza por entidad federativa al 2018 (Foto: CONEVAL)
Pobreza por entidad federativa al 2018 (Foto: CONEVAL)

A pesar de ello, la geografía de la región se caracteriza por los altos índices de marginación padecidos por las poblaciones originarias. De hecho, funcionarios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como de la UNESCO, han reconocido la paradoja que impera en el lugar. A pesar de ser uno de los paraísos turísticos reconocidos a nivel mundial, los beneficios económicos y en calidad de vida llegan en cantidades muy reducidas a las y los habitantes.

En el año 2019, durante la presentación de resultados sobre la medición de la pobreza en México, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) reconoció que la brecha no ha podido ser reducida de forma significativa desde el comienzo de la evaluación en 2008.

“El reto mayor sigue siendo el sureste del país donde se encuentran las entidades federativas con mayor porcentaje de población en situación de pobreza en la década 2008-2018”, afirmaron en un comunicado. En ese sentido, Chiapas presentó al 76.4 por ciento de su población en dicha condición. Tabasco, por su parte, se situó en el rango del 50 al 65 por ciento.

Zona Arqueológica de Edzná (Foto: Martín Zetina/cuartoscuro.com)
Zona Arqueológica de Edzná (Foto: Martín Zetina/cuartoscuro.com)

Por su cuenta, de los tres estados que conforman la península, Quintana Roo tuvo el índice más bajo, pues el porcentaje se ubicó entre el 14 y 35. Yucatán y Campeche, por el contrario, compartieron el rango del 35 al 50 por ciento.

Uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos en la administración de Andrés Manuel López Obrador es la construcción del “Tren Maya”. La ruta planea atravesar cada uno de los estados en cuestión. Aunque busca atraer a una mayor cantidad de turistas, diversas Organizaciones de la Sociedad Civil y comunidades originarias se han opuesto. Más allá de que promesas sobre el beneficio económico no se cumplan, temen por el despojo de sus tierras y recursos.

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