Los tentáculos del “Mayo” Zambada en las elecciones de Sinaloa: así decidirá el rumbo del estado

La periodista Anabel Hernández apuntó que el experimentado capo está más pendiente que nunca de los reacomodos políticos en su bastión criminal

"El Mayo" Zambada ronda los 72 años y nunca ha pisado la cárcel (Foto: Archivo)
"El Mayo" Zambada ronda los 72 años y nunca ha pisado la cárcel (Foto: Archivo)

Ismael Zambada García, el Mayo, líder del Cártel de Sinaloa, sigue operando con mayor fuerza y sin señales de retirarse del estado donde afianzó su imperio criminal y en el que se elegirá al gobernador conveniente para sus negocios de exportación de drogas.

De acuerdo con Anabel Hernández, periodista especializada en narcotráfico y en la facción criminal sinaloense, el Mayo Zambada ya se reunió y dio el visto bueno a Rubén Rocha, candidato de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), partido en el poder que fundó el presidente Andrés Manuel López Obrador para llegar al Ejecutivo nacional.

En semanas recientes, fuentes de diversos partidos políticos y del mismo Cártel de Sinaloa confirmaron que Zambada García está cada vez más atento a los procesos electorales en el país, según escribió la periodista en su columna “Contracorriente” de la Deutsche Welle.

“Además de dirigir el destino de la organización de tráfico de drogas más importante de México y el mundo, ahora más que nunca está activo en la política mexicana y sostiene encuentros con políticos al más alto nivel. Familiares de algunos de estos políticos hablan incluso de esas reuniones”, destacó la autora de “Los Señores del Narco” (2010).

La periodista ha investigado al Cártel de Sinaloa en los últimos 16 años (FOTO: IVçN STEPHENS/CUARTOSCURO.COM)
La periodista ha investigado al Cártel de Sinaloa en los últimos 16 años (FOTO: IVçN STEPHENS/CUARTOSCURO.COM)

Y es que la gubernatura de Sinaloa no solo representa una tensión entre partidos políticos. Para el cabecilla que jamás ha pisado la cárcel en más de medio siglo y quien ronda los 72 años, controlar al ejecutivo estatal es importante para verse favorecido en sus negocios y bienestar personal. Gracias a las relaciones que ha cultivado por décadas a nivel local como federal, Zambada García puede seguir gozando de impunidad. Para ello debe hacer política.

De acuerdo con la Administración del Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), la presencia del grupo transnacional abarca cuando menos 15 entidades de México, tanto el norte como a lo largo de la costa Pacífico. Pero Sinaloa es el estado donde se localiza el centro del poder narco. Ahí reside la familia del Mayo y están sus negocios legales para lavar dinero, tales como empresas agropecuarias, de construcción, venta de combustibles y transporte, señaló Anabel Hernández.

A él le gusta participar en la política, le gusta colocar a su gente”, contó un sinaloense a la reportera de investigación. Uno de los allegados sería el priista Iván Ernesto Báez, presidente municipal del municipio de San Ignacio, quien presume con orgullo ser ahijado de bautizo del líder criminal.

“Ya en otros procesos electorales en Sinaloa, ‘El Mayo’ le ha apostado a más de un candidato a la gubernatura, como ocurrió en el año 2010, cuando contendieron Jesús Vizcarra por el PRI, y Mario López Valdez por el PAN. En esa ocasión los dos tenían su bendición, pero al final apoyó particularmente a López Valdez, con quien tuvo una excelente relación, influencia y comunicación constante durante todo su gobierno”, apuntó la columnista.

Rubén Rocha Moya tiene un largo historial político en la entidad desde el PRI, PRD y ahora con Morena (Foto: Cuartoscuro)
Rubén Rocha Moya tiene un largo historial político en la entidad desde el PRI, PRD y ahora con Morena (Foto: Cuartoscuro)

Aún cuando López Obrador ha pedido que los electores favorezcan a candidatos de Morena para seguir con la llamada “transformación del país”, los políticos que promueven provienen de las fuerzas que considera corruptas, como el Partido Acción Nacional (PAN), el Revolucionario Institucional (PRI) o el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

En el caso de Sinaloa, el maestro normalista Rubén Rocha contendió por la gubernatura en 1998 con el PRD. Perdió a nivel estatal pero ganó en los municipios estratégicos para el cártel, como Badiraguato, Salvador Alvarado, Guamúchil, Angostura. El ahora candidato de Morena fue coordinador de asesores del priista Jesús Aguilar Padilla. Por ese tiempo, Jesús Vizacarra, compadre de Zambada García, era secretario de Desarrollo Económico.

Igual fungió como subdirector del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) entre 2013 y 2017, durante el mandato de Enrique Peña Nieto. Y de 2017 a 2018 fue coordinador de asesores del actual gobernador sinaloense del PRI, Quirino Ordaz.

“En realidad, al menos seis de los candidatos han estado vinculados, directa o indirectamente, al PRI y a la realidad de décadas en Sinaloa: un estado donde cogobierna el narcotráfico”, aseveró Anabel Hernández.

Tras la caída del Chapo Guzmán, el liderazgo quedó a cargo del máximo cabecilla del Cártel de Sinaloa (Foto: Especial)
Tras la caída del Chapo Guzmán, el liderazgo quedó a cargo del máximo cabecilla del Cártel de Sinaloa (Foto: Especial)

En sus recientes visitas del 13 y 14 de marzo pasados, AMLO presumió que Sinaloa no tiene altos índices de criminalidad y por años se la ha estigmatizado. Durante el primer mes de 2021, el estado registró 56 asesinatos, a gran distancia de los 335 contabilizados en Guanajuato, ubicado como principal entidad con esos casos.

Pero en esas calles calles patrullan convoyes de sicarios armados en camionetas de lujo. Aún con los 4 mil 24 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional que permanecen desplegados. De ahí han provenido los capos más poderosos. En esas montañas se sintetizan fentanilo y metanfetaminas en narcolaboratorios. Por esas carreteras se decomisan toneladas de droga que, en un solo cargamento rebasan el costo de un cártel de la Guardia Nacional, calculado entre 25 y 30 millones de pesos.

Puede que el estado no esté sumido en una ola violenta, pero las huestes del grupo criminal que operan desde ahí siguen enviando droga y haciendo la guerra en Zacatecas, Chihuahua, Baja California, Nayarit, Sonora y Quintana Roo.

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