“Tiene un buen repertorio de chistes, pero es muy explosivo”: una mirada al interior del “Mencho”, el capo más peligroso del mundo

Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho y/o Señor de los Cielos, ha sido apresado en dos ocasiones; sin embargo, ha logrado forjar un emporio criminal

CJNG
CJNG

Nemesio Oseguera Cervantes nació en Aguililla, Michoacán, en 1966. Antes de dedicarse al narcotráfico, realizó los oficios más dispares para sobrevivir: agricultor, ladrón de coches y policía municipal. Sobre él pesan acusaciones, además de tráfico de droga a gran escala, tan graves como la del asesinato del ex gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, y los atentados a funcionarios de alto nivel.

Su carrera delictiva empieza en 1986 en Estados Unidos, donde fue detenido a los 20 años por posesión de doga y fue deportado. Tras su fracaso, lo volvió a intentar. En el 94, con 28 años fue detenido por vender heroína y devuelto a México de nuevo.

La vida criminal

Con tan sólo 20 años, Nemesio Oseguera Cervantes fue detenido por posesión de drogas en EEUU. En 1994, de nuevo fue capturado y devuelto a México
Con tan sólo 20 años, Nemesio Oseguera Cervantes fue detenido por posesión de drogas en EEUU. En 1994, de nuevo fue capturado y devuelto a México

El Mencho, como se le conoce en el inframundo, fue uno de los fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyo origen fue la muerte de Ignacio Nacho Coronel y la fragmentación del Cártel del Milenio.

En julio de 2010, luego del asesinato de quien fuera uno de los lugartenientes más importantes de Joaquín el Chapo Guzmán, la estructura delictiva del Cártel del Milenio, que dependía de la organización criminal de Sinaloa, se fragmentó en dos células: La Resistencia y el CJNG, fundado por Erick Valencia Salazar, el 85 y el Mencho, ambos lugartenientes de Nacho Coronel.

Entonces se desató una guerra entre La Resistencia y el CJNG para tomar el control del trasiego de drogas a través del Pacífico, principalmente por el puerto de Manzanillo, en Colima.

Ese mismo año, el grupo criminal, que lograría derrotar a La Resistencia, continuó su expansión a Michoacán, Morelos, Guerrero y Veracruz, donde se hicieron llamar los Mata-Zetas. En marzo de 2012, Valencia Salazar fue detenido por elementos del Ejército mexicano, asumiendo el Mencho el liderazgo total.

Hoy las cuatro letras, como también se les conoce, ha extendido sus tentáculos a 23 estados del territorio mexicano, convirtiéndose en el grupo criminal más poderoso. Y al Mencho en uno de los capos más buscados por los gobiernos de México y EEUU, que ofrece hasta USD 10 millones por su captura.

El famoso narcotraficante ha logrado escapar de la justicia en diferentes ocasiones. En 2015 huyó de un cerco que la policía militar montó en la ciudad de Guadalajara (Jalisco), y derribó un helicóptero militar con un lanzacohetes en una acción más propia de una guerra convencional.

Carlos Enrique Sánchez, el Cholo (Foto: Twitter @GHOSTDEVIIL)
Carlos Enrique Sánchez, el Cholo (Foto: Twitter @GHOSTDEVIIL)

En esa ciudad, una zona emblemática del mariachi y el tequila, el CJNG mantiene una guerra abierta con el Cártel Nueva Plaza por el control territorial. Hace dos semanas, el grupo criminal del Mencho torturó, humilló y asesinó a un líder rival: Carlos Enrique Sánchez, el Cholo. Para culminar el ritual del horror colocó su cuerpo en una bolsa de plástico en una zona turística de Jalisco.

Su presencia en el estado tapatío ha provocado asesinatos múltiples, descuartizados y miles de desaparecidos. Expertos vaticinan que la ola de sangre no hará más que empeorar.

Jalisco, la tierra de las cuatro letras

El asesinato del Cholo a manos del CJNG consolidó el poder de la organización criminal en el estado de Jalisco, ahí “nadie lo toca, nadie se mete con él y está feliz”, dice uno de los sicarios al diario británico The Guardian.

El hombre dice que es un capo simpático, con un buen repertorio de chistes, pero también muy explosivo.

El cártel más peligroso de México

Los negocios ilícitos del CJNG designados por la OFAC (Foto: U.S Treasury)
Los negocios ilícitos del CJNG designados por la OFAC (Foto: U.S Treasury)

La violencia y la corrupción perpetradas por la organización de “El Mencho” han sido clave para la rápida expansión de su imperio criminal.

En 2015, el Departamento del Tesoro incluyó a Oseguera Cervantes en su lista negra de narcotraficantes. Desde entonces, advirtió que el capo había aprovechado el debilitamiento de otros cárteles para expandirse.

Otras de las causas de su incursión es que ha logrado coludirse con las autoridades locales en los estados donde ha penetrado. Además, hay que sumarle otro factor: la desatención por parte del gobierno de Peña Nieto hacia el cártel durante los primeros años de su sexenio, y el beneficio que obtuvo en medio de la lucha que emprendieron las autoridades mexicanas contra otras organizaciones delictivas.

Publicado el 2 de octubre de 2018, el informe Mexico: background and US relations recuerda que la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto se basó en la promesa de reducir la violencia en México; sin embargo, la inseguridad creció considerablemente. Los homicidios relacionados con la delincuencia organizada aumentaron en 2015 y significativamente en 2016, pero en 2017 alcanzaron niveles récord.

Varios factores explican por qué la estrategia contra el crimen fue un fisco total. Uno de ellos es que el gobierno del priista priorizó la captura de los principales líderes criminales. De enero a agosto de 2017, las fuerzas de seguridad habían matado o detenido a 110 de los objetivos de alto valor identificados por el gobierno. No obstante, el análisis advierte que sólo nueve de esos presuntos criminales recibieron sentencia.

Focalizar los esfuerzos en cabecillas contribuyó, además, a que los grupos de delincuentes se dividieran y diversificaran sus actividades ilícitas y con ello, se incrementó la violencia en vez de reducirla. Hay que agregar que los índices delincuenciales empeoraron día con día.

SEGUIR LEYENDO:

MÁS LEIDAS AMÉRICA