Cómo evitar otra pandemia tipo COVID-19: IPN estudiará sistema inmune de murciélagos

De acuerdo con la investigadora Elizabeth Castro Salas, el proyecto científico contribuirá a prevenir el surgimiento de enfermedades zoonóticas

El IPN investiga el sistema inmune del murciélago magueyero (Leptonycteris yerbabuenae) (Foto: Reuters / Charlie L. Harper)
El IPN investiga el sistema inmune del murciélago magueyero (Leptonycteris yerbabuenae) (Foto: Reuters / Charlie L. Harper)

En sus constantes intentos de prevenir enfermedades zoonóticas, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) estudian el sistema inmunológico del murciélago magueyero (Leptonycteris yerbabuenae) a través de los virus que excretan.

Una de las principales hipótesis en torno a la pandemia de COVID-19 es que la infección tuvo origen en un mercado de Wuhan, China, en donde se venden animales salvajes como murciélagos y víboras

De acuerdo con un articulo escrito por el periodista científico James Gorman, el murciélago grande de herradura chino (Rhinolophus ferrumequinum) podría ser el principal culpable. Asimismo, en trabajo publicado en el diario The New York Times, se indica que esta especie es capaz de vivir con la presencia de varios virus en su organismo sin enfermarse.

En este contexto, Elizabeth Castro Salas, estudiante de posgrado del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Durango, se encuentra analizando a los virus de la familia Coronaviridae.

Elizabeth Castro Salas, estudiante de posgrado del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Durango, trabaja con los virus de la familia Coronaviridae (Foto: IPN)
Elizabeth Castro Salas, estudiante de posgrado del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Durango, trabaja con los virus de la familia Coronaviridae (Foto: IPN)

La especialista explicó que el SARS-CoV-2 también pertenece a esta familia de virus, sin embargo, señaló que no hay evidencia científica de que estos mamíferos sean los responsables de su trasmisión al ser humano.

“Deben ocurrir una gran diversidad de eventos ecológicos y evolutivos para que el virus de una especie logre superar la barrera de especie e infectar a humanos, esto es lo que aún se está investigando. Debemos tener mucho cuidado al momento de interpretar los resultados de nuestros trabajos sobre virus en murciélagos, ya que esto ha generado muchos malentendidos, desinformación y mayor persecución de éstos”, manifestó.

La investigadora confía en que el estudio contribuirá a entender mejor los mecanismos que propician la excreción de estos mamíferos al ambiente, los cuales son un importante polinizador de especies de interés económico, nutricional y cultural.

En México, el pasado 28 de febrero se cumplió un año de que comenzó la transmisión del virus SARS-CoV-2 (Foto: EFE / Francisco Guasco)
En México, el pasado 28 de febrero se cumplió un año de que comenzó la transmisión del virus SARS-CoV-2 (Foto: EFE / Francisco Guasco)

Otro aspecto que se está investigando en el proyecto científico es si el estrés ocasionado por actividades energéticamente demandantes como migración, embarazo y lactancia influyen en la respuesta inmune de los murciélagos, así como en el contenido y cantidad de virus que excretan a través de sus heces.

La respuesta inmune demanda una gran cantidad de energía, al igual que la migración, lactancia, etcétera; entonces como se hace un compromiso energético con estas actividades, la energía dirigida a la respuesta inmune será menor y se verá afectada

Bajo la dirección de la doctora Verónica Zamora Gutiérrez, la investigadora enfoca su atención en hembras migratorias en diferentes estados reproductivos que llegan a un refugio ubicado en la Isla del Carmen, frente a Loreto, Baja California Sur.

“Estudios previos sobre los posibles efectos de los cambios medioambientales en la quiriopterofauna mexicana, realizados por la doctora Zamora Gutiérrez en 2018, revelaron que las zonas áridas, como las presentes en la península de Baja California, podrían llegar a experimentar una considerable reducción en la riqueza de especies de murciélagos”, destacó.

Pese a que es una de las más famosas hipótesis, aún no hay evidencia científica que compruebe que el virus SARS-CoV-2 se originó en un mercado de Wuhan (Foto: UNAM Global TV)
Pese a que es una de las más famosas hipótesis, aún no hay evidencia científica que compruebe que el virus SARS-CoV-2 se originó en un mercado de Wuhan (Foto: UNAM Global TV)

Por medio de una trampa arpa, Castro Salas captura datos estándares de su muestra, tales como peso, tamaño del antebrazo, edad, entre otros.

Además, la doctora Winifred Frick, de la organización Bat Conservation International, apoyará en la investigación con sus conocimientos de respaldo logístico y experiencia de conservación .

Luego de atrapar a los ejemplares que se van a analizar, son depositados en bolsas de algodón para que defequen y se puedan recolectar las excretas, las cuales se almacenan con un reactivo para preservar el ARN llamado ARNlater. “En el laboratorio detectamos y cuantificamos los virus de la familia Coronaviridae mediante la técnica PCR”, detalló.

La alumna de la maestría en Ciencias en Gestión Ambiental destacó que la investigación también contribuirá a conocer mejor las interacciones de estos mamíferos para generar medidas de conservación.

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