
La primera vez que acudí a un estudio de tatuaje, me pareció la experiencia más brutal. Un montón de gente utilizaba su piel como lienzo, expuestos al dolor y el sufrimiento de unas horas por el adorno de toda una vida en la espalda, el antebrazo, el pecho, las piernas o los más extremos en el cráneo, en los cachetes, en los codos.
Retratos familiares, recuerdos de un amor, de una derrota, plantas, olas, mascotas, letras y simbologías tribales, inventadas o migrantes pigmentaban a los y las más valientes entre las distintas capas de la piel. A veces sangrando, a veces llorando.
PUBLICIDAD
Pero los artistas del tatuaje se tuvieron que adaptar a una pandemia que de primera impresión, entre necesarios encierros y una crisis económica familiar, los dejó al borde del precipicio, pero con el paso de los de los meses les ha entregado un poco de justicia.
Al menos así fue para Víctor Flores, ilustrador experto en tirar piquetes de tinta, quien volvió a la escena luego de varios meses en casa, sólo para encontrarse con la noticia de que Vonzai Estudio aumentó su base de clientes, citas y rayones durante la pandemia, como explicó a Infobae México.
PUBLICIDAD

Considera que varios factores despertaron un interés inaudito en la gente de la capital por hacerse su primer, segundo, quinto, décimo, vigésimo tatuaje:
La dinámica del Home Office te permite hacer lo que quieras desde tu dispositivo electrónico. Sólo basta una conexión de internet, así que es normal que dentro de un ecosistema lleno de rebeldía, ahora veamos oficinistas recostados en el área de tatuajes permanentes mientras contestan importantes emails, programan sus redes sociales o hacen transacciones de gran relevancia para las inversiones mexicanas.
PUBLICIDAD
Además, la sensación fatalista de un cercano fin del mundo, con su natural interés por hacer todo aquello en la lista de aventuras que siempre quisiste hacer antes de partir del mundo.
Por último, los ahorros que genera estar en casa como el poco gasto de gasolina, de comida callejera, la falta de espacios culturales o de entretenimiento y el cierre de antros, bares o cantinas, permitieron al usuario un poco más de holgura para otras cosas como un tatuaje, un futuro viaje o el simple placer de ahorrar.
PUBLICIDAD

Pero no fue fácil adecuarse a un cierre total, a una Jornada Nacional de la Sana Distancia con un encierro más solidario que obligatorio, ni mucho menos al riesgo de contraer el virus SARS-CoV-2, terminar en el hospital con una intubación, incluso con riesgo de morir.
En este contexto, muchos estudios comenzaron a reagendar sus citas de manera privada, en sitios aparentemente ocultos de los que nadie, salvo las personas involucradas, sabían la dirección y los estrictos protocolos sanitarios a seguir. Otra opción, aunque menos recurrente, fue hacerlo a domicilio. Mantener la cortina abierta al público fue imposible.
PUBLICIDAD
Además, el ilustrador, contó también que las grandes distribuidoras o pequeños comerciantes de materiales, tintas o máquinas, entre otra parafernalia del tatuaje, cerraron por tiempo indefinido al ser declaradas actividades no esenciales, como hasta la fecha.
Aunque muchos de esos materiales son, en su mayoría, duraderos y tiene un buen surtido, siempre será necesario adquirir más agujas, guantes, cremas, jabones, etcétera. El desabasto golpeó duro la productividad de los tatuadores.
PUBLICIDAD
Incluso aquellos utensilios o herramientas que son también empleados en otros ramos como la medicina, la construcción, la veterinaria, el diseño gráfico, entre otras, aumentaron sus precios de manera exorbitante, duplicando e incluso triplicando el valor normal, al grado de hacerlos imposibles de adquirir.

Actualmente, Víctor continúa con las citas privadas y mantiene su estudio bajo estrictos protocolos sanitarios, recomendados por las autoridades epidemiológicas en México. Algunas de las nuevas reglas obligatorias dentro de su estudio es el uso de cubrebocas, lavado constante de manos, desinfección con alcohol gel, así como la prohibición de acompañantes o mirones.
PUBLICIDAD
No es muy diferente el mantenimiento que hace en pisos, ventanas, puertas, paredes, sillas o sillones, mismos que deben mantenerse completamente sanitizados al ser espacios que se utilizan constantemente por múltiples clientes cada día.
MÁS SOBRE OTROS TEMAS:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Cómo Martinoli influyó en el apodo de Eduardo Lamazón “Don Lama”
El analista de boxeo será recordado por sus pronósticos acertados en las peleas de box con “la tarjeta de don Lama”

La historia de “El Mencho”: cómo el líder del CJNG se convirtió en uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo
Nemesio Oseguera Cervantes dirigió la organización criminal al menos desde el año 2000 y logró expandirlo a la mayoría de los estados de México y a varias ciudades de los Estados Unidos

700 años de Tenochtitlan: cómo un pueblo errante y repudiado se convirtió en el poderoso imperio de América
La fascinante la historia de cómo un puñado de personas con un sueño buscaron su identidad, fueron obligados a vivir en un islote marginal y lograron alianzas poderosas en el continente

La mujer que dobló al sistema y llevó el feminicidio a la SCJN para hacer justicia por su hija, que no se suicidó
La incansable lucha de Irinea Buendía hizo que las autoridades judiciales reconocieran la negligencia del caso de su hija Mariana Lima, pero además la gravedad del problema y las omisiones de las autoridades

David Alfaro Siqueiros en la prisión de Lecumberri: vida y obra del muralista en el “Palacio Negro”
El artista fue detenido acusado de disolución social y del intento de asesinato de Trotski. Esta es la historia poco conocida de su etapa como interno en una de las prisiones más duras en la historia



