Más sal y grasa que proteína: esto es lo que contienen los cubos de caldo de pollo

El 100% de los consomés en polvo o en cubos no cumple con la norma mexicana que regula este tipo de productos, dice la Profeco

El caldo de pollo hecho con cubos o consomé en polvo es bajo en nutrientes, dice la Profeco (Foto: Pixabay)
El caldo de pollo hecho con cubos o consomé en polvo es bajo en nutrientes, dice la Profeco (Foto: Pixabay)

¿Un caldito de pollo? Si tu respuesta es sí y pensaste en prepararlo con un cubo o consomé en polvo quizá te convenga saber qué es lo que llevarás a tu mesa y a tu estómago. Y ojo: ninguno cumple al 100% con la norma que regula este tipo de productos.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) analizó lo que contienen esos pequeños cubos que también son usados para darle sabor a los guisos y marinar carnes.

De entrada, debes saber que existen reglas para determinar la calidad de estos productos. Se trata de la Norma Mexicana NMX-F-603-NORMEX-2003 que deben cumplir los alimentos de caldo y consomé de ave, res, tomate y ave, camarón en sus presentaciones de granulados, polvo o cubos, según el estudio publicado en la Revista del Consumidor.

Estos caldos de pollo que ahorran tiempo al momento de prepararlos en comparación con el que se elabora de maneras tradicionales y con ingredientes frescos.

Los caldos de pollo en polvo o cubos tienen poca cantidad de proteína animal, y se les añade ingredientes vegetales (Foto: Pixabay)
Los caldos de pollo en polvo o cubos tienen poca cantidad de proteína animal, y se les añade ingredientes vegetales (Foto: Pixabay)

Los caldos de pollo en cubo o polvo son una mezcla de sal, fécula de maíz, carne, grasa de pollo, azúcar y glutamato monosódico, describe la Profeco. Además, condimentos, colorantes, saborizantes naturales y artificiales y proteínas y grasas vegetales.

La norma para los consomés y caldos en polvo, granulados y en cubos tiene diversas características que deben cumplir. Entre ellas está que deben tener un 6% de proteína total. A la hora de mezclarlo con agua para hidratarlo y preparar el caldo el producto deberá tener 50 mg/l de nitrógeno que proviene de la carne, ya que eso permite medir la proteína cárnica presente en el producto, ya que se compone de nitrógeno.

Además, debe contener al menos 400 mg/l de grasa de ave, y puede complementarse con grasas diferentes a las de ave, por ejemplo, grasas vegetales.

Para los que son exclusivos de ave, la norma pide que tengan un mínimo de 800 mg/l de grasa de ave en el producto hidratado y un mínimo de 7.4% de proteína total en producto sin hidratar. Y 100 mg/l de carne deshidratada en consomé rehidratado.

Pero del dicho al plato la realidad que encontró la Profeco fue que el 100% de los productos que se denominan consomés de pollo no se apegan a la norma. ¡Sorpresa! Dichos productos no contienen el mínimo de proteína y grasa que marca la norma.

La sal es uno de los ingredientes principales de lo cubos de consomé de pollo (Foto: Pixabay)
La sal es uno de los ingredientes principales de lo cubos de consomé de pollo (Foto: Pixabay)

El principal ingrediente de estos consomés es la sal y lo que en promedio se consume de ella por cada 250 mililitros es de entre 1.36 a 3.43 gramos. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el consumo de sal para la población adulta en general no supere los cinco gramos al día. Los menores deben ajustar esa cantidad a la baja.

Si crees que un caldo de pollo en cubo o polvo te dará los nutrientes que necesitas, desafortunadamente no es la mejor opciones. “Por su composición no tienen un aporte significativo de nutrientes”, señala la profeco. Y de las proteínas que aportan no todas son de origen cárnico pues también se le adicionan proteínas y grasas vegetales. Y si consumes los tradicionales cubitos, consumirás más grasa ya que esa presentación tiene más de este ingrediente.

El glutamato monosódico aumenta el sabor del contenido pero también sube la cantidad de sodio en el producto final, por lo cual se recomienda no agregar más sal al caldo si se hace con cubos o polvo.

Una recomendación extra de la Profeco es revisar las etiquetas para conocer el valor nutrimental y observar la cantidad de grasas, azúcar y sodio totales. Si escoges estas opciones para sazonar sus platillos o degustar un caldo caliente en tu mesa, sólo toma en cuenta las recomendaciones para evitar que consumas más sal de la necesaria y procures balancear tu dieta.

MÁS SOBRE OTROS TEMAS

Profeco alertó sobre los riesgos de guardar comida en envases de plástico; podría generar cáncer

Ni cerdo ni pavo: Profeco auditó 44 marcas de jamón y estos fueron los resultados

Sin proteínas, ni pavo, ni bajo contenido en grasas: las 29 marcas de salchicha “que no son lo que dicen ser”

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos