Andrés Manuel López Obrador pone en riesgo el Estado cultural mexicano: Rafael Rojas

La disminución de subsidios públicos a instituciones y editoriales atiza la polarización y el partidismo político

Guardar
Google icon
amlo - andres manuel - lopez obrador - mexico - 25082020 - conferencia - presidencia
Andrés Manuel López Obrador durante conferencia de prensa (Foto: Presidencia de México)

La tradición cultural, intelectual y académica de crítica al poder que evitó el establecimiento de una dictadura militar de derecha durante el siglo XX y que sobrevivió al giro neoliberal de inicios del siglo XXI se encuentra hoy en riesgo de desaparecer como consecuencia de los recortes presupuestales y del discurso polarizador del presidente Andrés Manuel López Obrador, consideró el historiador y ensayista Rafael Rojas.

En su artículo de opinión “¿Se derrumba el Estado cultural mexicano?” publicado en The New York Times, Rojas señaló que el mandatario busca reemplazar el sistema de Estado cultural por un modelo en que cada corriente política deba asumir el costo de su proyección mediática e intelectual pues ya no es posible emitir críticas desde las instituciones y editoriales financiadas por la administración pública.

PUBLICIDAD

Instituciones como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han sido fuertemente afectadas por recortes, y el discurso del presidente ha pretendido legitimar estas acciones calificando a determinados medios, intelectuales e instancias como “conservadores”, “neoporfiristas” y “fifís”.

“El financiamiento público de medios e instituciones adopta, de modo cada vez más desenfadado, la forma de un reparto de premios y castigos al silencio o la crítica”, refirió en el artículo de opinión.

PUBLICIDAD

Carlos Monsiváis (Foto: Cuartoscuro)
Intelectuales críticos como Carlos Monsiváis, Octavio Paz, Carlos Fuentes y Elena Poniatowska constituyen parte de la tradición cultural (Foto: Cuartoscuro)

La actitud de López obrador contrasta, observó Rafael Rojas, con su propia trayectoria política, pues tanto el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que él dirigió en los noventa como el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), mediante el que llegó a la presidencia, fueron beneficiarios del sistema de subsidios públicos.

Además, “la cuarta transformación, como ha denominado a su movimiento, tampoco ha puesto fin al pago de medios, como se observa en el incremento de apoyos financieros del gobierno federal a Televisa, Tv Azteca, La Jornada, El Universal o Milenio. Pareciera que el sistema no cambia sino que regresa a su variante más autoritaria en los años sesenta y setenta, cuando presidentes como Luis Echeverría y José López Portillo sostenían una relación tormentosa con la prensa crítica”.

Durante décadas, el Estado mexicano mantuvo espacios de creación cultural y científica desde los cuales se pudo ejercer crítica de forma independiente, es decir, sin la necesidad de responder a fuentes de financiamiento particulares. Es el caso del Colegio de México, el Centro de Investigación y Docencia Económicas, el Fondo de Cultura Económica y publicaciones como El Trimestre Económico, Cuadernos Americanos, Plural y Vuelta.

(Foto: Moisés Pablo/ Cuartoscuro)
Durante décadas, el Estado mexicano mantuvo espacios de creación cultural y científica desde los cuales se pudo ejercer crítica de forma independiente (Foto: Moisés Pablo/ Cuartoscuro)

A pesar de las posiciones diversas, constituyen parte de la tradición cultural intelectuales como Daniel Cosío Villegas, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska, así como dirigentes de movimientos políticos y sociales como Cuahutémoc Cárdenas, el subcomandante Marcos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el propio Andrés Manuel López Obrador.

La disminución o desaparición de subsidios para articular la esfera pública y el campo académico resulta riesgosa, pues “atiza” la polarización y el partidismo político en los foros académicos y periodísticos, espacios que requieren neutralidad y autonomía para funcionar adecuadamente.

La consigna de “fuera máscaras” evidencia que el titular del poder ejecutivo federal no comprende ni tolera la independencia del campo intelectual. Esta posición, replicada por sus partidarios, incentiva el antiintelectualismo y desafía la pluralidad, acusó Rojas.

El historiador consideró que el Estado cultural en México fue de suma importancia durante el siglo pasado ya que evitó que el autoritarismo avanzara hacia una dictadura militar y permitió que el país se convirtiera en lugar de asilo de intelectuales y académicos exiliados de otros países latinoamericanos donde sí se establecieron dichos regímenes.

MÁS SOBRE OTROS TEMAS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD