Mitos y realidades sobre el VPH: la infección que afecta a 80% de las personas sexualmente activas y puede manifestarse en la cavidad oral

Existen múltiples variantes del virus, pero los tipos 16 y 18 se asocian a mayor riesgo de cáncer, mientras los tipos 6 y 11 suelen generar lesiones benignas como papilomas o verrugas

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Ilustración de persona con piel mestiza señalando su boca, rodeada de burbujas con mitos tachados sobre VPH y sus realidades. Un virus VPH está en su hombro.
Ilustración editorial educativa que desmiente mitos comunes y presenta las realidades del VPH, con una persona señalando su boca y símbolos visuales aclaratorios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones virales más comunes en México y en el mundo, pero a pesar de la abundante información disponible, persisten ideas erróneas que afectan la percepción social y la salud pública.

Muchos de estos mitos generan temor y contribuyen a la discriminación hacia quienes han tenido contacto con este padecimiento. La desinformación, además, dificulta la prevención y el acceso a un diagnóstico correcto.

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Con el propósito de aclarar dudas y desmentir creencias infundadas, el maestro José Gustavo Cadena González, docente de la Facultad de Odontología de la UNAM, ofreció la conferencia “Manifestaciones del VPH en cavidad oral: mitos y realidades”. Durante su intervención, el académico explicó las particularidades del virus, las lesiones bucales que puede causar y la relevancia de conocer información científica confiable para enfrentar la infección.

Esta enfermedad afecta a personas de todas las edades, sexos y condiciones sociales. Se estima que ocho de cada diez personas sexualmente activas se expondrán al agente viral en algún momento de su vida, aunque la mayoría no desarrollará síntomas clínicos gracias a la acción del sistema inmunológico.

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Características clínicas y formas de transmisión del VPH

El VPH pertenece a la familia Papillomaviridae, por lo cual es resistente y sin envoltura lipídica. Su estructura le permite sobrevivir en condiciones ambientales adversas y dificultar su eliminación. Mientras que, su afinidad por las células epiteliales hace posible que infecte regiones como la cavidad oral, los genitales y la piel.

Para infectar, se necesita penetrar hasta las células basales del epitelio, lo cual suele ocurrir por microlesiones o fisuras en la mucosa. Posteriormente, utiliza la maquinaria celular para replicarse y evadir parcialmente la respuesta inmune.

Infografía detallada sobre el VPH oral, mostrando ilustraciones de la anatomía bucal, tipos de virus, transmisión, y desmintiendo mitos con íconos explicativos.
Infografía que detalla las características del VPH en la cavidad oral, desmiente mitos comunes y explica las formas de transmisión del virus, resaltando su impacto en la salud pública. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Existen múltiples variantes del virus, pero los tipos 16 y 18 se asocian a mayor riesgo de cáncer, mientras los tipos 6 y 11 suelen generar lesiones benignas como papilomas o verrugas.

Su transmisión ocurre principalmente por contacto sexual, aunque también puede suceder mediante contacto directo piel-mucosa, autoinoculación o durante el parto. En la boca, las lesiones se manifiestan como pequeños crecimientos irregulares que pueden causar molestias, pero la mayoría son benignas y de bajo riesgo.

Mitos frecuentes y realidades comprobadas

Entre los mitos más extendidos figura la creencia de que tener VPH en la cavidad oral equivale a desarrollar cáncer. El especialista aclaró que solo algunos genotipos de alto riesgo tienen relación con carcinomas y la mayoría de los casos no derivan en enfermedades graves. Otro error común es pensar que únicamente se transmite por relaciones sexuales, la evidencia demuestra que puede ser por otras vías, incluyendo el contacto directo entre mucosas.

Asimismo, eliminar una lesión no garantiza que la enfermedad haya desaparecido, ya que puede permanecer latente y reactivarse bajo ciertas condiciones, como inmunosupresión o estrés. Tampoco existe una cura definitiva, la mayoría de las infecciones se controlan espontáneamente, aunque persisten investigaciones sobre tratamientos innovadores.

Es falso que solo personas con múltiples parejas sexuales estén en riesgo, ya que basta un solo contacto para exponerse al virus. De igual forma, el contagio mediante objetos personales como vasos es extremadamente improbable. Los sinónimas no aparecen siempre de inmediato, pueden pasar meses o años antes de que se manifiesten clínicamente.

La vacunación, las revisiones periódicas y el conocimiento basado en evidencia son fundamentales para reducir el estigma, prevenir complicaciones y proteger la salud bucal y general de la población.

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