Julio Ibáñez recordó los días que pasó en prisión en Sudáfrica: “No sabía cuánto amaba y extrañaba la libertad”

El calabozo, la incomunicación y la incertidumbre los enfrentaron a su mayor miedo lejos de casa y de sus seres queridos

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El periodista narró sus vivencias con el sistema de justicia de Sudáfrica. (Instagram / @julioiba)
El periodista narró sus vivencias con el sistema de justicia de Sudáfrica. (Instagram / @julioiba)

Las declaraciones de los dos mexicanos que vivieron una experiencia extrema en Sudáfrica concentran la atención por la crudeza de sus relatos, las acusaciones directas y el impacto del caso. Julio ‘Profe’ Ibáñez y Daniel García compartieron cómo su trabajo periodístico terminó en una detención inesperada, enfrentando acusaciones graves y situaciones límite.

Las voces de ambos integrantes de TUDN revelan una jornada marcada por la tensión, luego de que volaran un dron en Sudáfrica y fueran arrestados bajo sospechas de terrorismo.

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Sus testimonios describen cómo pasaron de grabar reportajes a ser privados de la libertad, detallando los momentos más difíciles que vivieron en prisión y los motivos que convirtieron esa experiencia en una verdadera pesadilla.

Los mexicanos ya están muy cerca de regresar con sus familias luego de más de dos meses en cautiverio.
Los mexicanos ya se encuentran en tierras mexicanas. (Captura de Video FB Julio Ibáñez)

Un malentendido que los llevó a la cárcel

Julio Ibáñez, conocido como El Profe, y Daniel García comenzaron su viaje en Corea del Sur, donde cubrieron temas relacionados con la Selección mexicana de futbol. Posteriormente, se trasladaron a Sudáfrica para realizar reportajes centrados en el entorno social de los rivales de México rumbo al Mundial 2026. Durante sus recorridos por la ciudad, el uso de un dron para captar imágenes panorámicas alteró completamente el rumbo de su trabajo.

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Ibáñez relató que, tres días después de volar el dron, seis personas armadas irrumpieron en sus habitaciones poco después de las 5 de la mañana, mientras hacía una transmisión en vivo.

En un inicio pensó que se trataba de un robo, pero pronto identificó a los sujetos como integrantes del grupo Hawks, una corporación comparable a una agencia federal tipo FBI en Sudáfrica.

Las autoridades sudafricanas, de acuerdo con los testimonios, se enfocaron en posibles delitos graves. Interrogaron y revisaron a los mexicanos buscando armas o drogas, siempre bajo la sospecha de que podían estar involucrados en terrorismo.

Continúa la investigación contra Julio Ibáñez en Sudáfrica (X/ @julioiba)
Ibáñez y su productor fueron llevados ante las autoridades por supuesto terrorismo. (X/ @julioiba)

¿Por qué los detuvieron?

Daniel García indicó que operaron el dron en diferentes lugares, sin advertir el riesgo. Explicó que el conflicto estalló cuando filmaron cerca de una escuela judía, situación de la que no eran plenamente conscientes en ese momento. “Solamente volamos el dron para tomar imágenes de la ciudad”, detalló en entrevista para Danielle Dithurbide en N+. Su objetivo era mostrar el contraste entre un vecindario de alto nivel y otro menos favorecido, elección que consideraron aleatoria pero determinante para lo ocurrido.

García reconoció que la denuncia derivada de su presencia junto a la escuela que profesa la religió judía fue crucial: “Desgraciadamente nos detuvimos cerca de esta escuela”. Para los Hawks, el uso del dron representó una alarma considerable. “Esta denuncia fue la que hizo que todo se creciera tanto, como si fuera realmente algo más allá de una simple grabación para un reportaje”, apuntó el periodista.

Al avanzar la investigación, las acusaciones se volvieron más delicadas y el caso escaló rápido. “Empezaron a pensar que era terrorismo, todo empezó a escalar muchísimo”, señaló García. Por su parte, Ibáñez relató que los vincularon con el crimen organizado y no validaron que tuvieran ETA, el permiso digital de entrada al país. Las autoridades sostuvieron que estaban en condición irregular, pese a que su autorización estaba registrada en sus celulares, a los que ya no tenían acceso tras la detención.

El proceso legal del comunicador mexicano terminó de manera positiva. (Especial)
El proceso legal del comunicador mexicano terminó de manera positiva. (Especial)

¿El verdadero problema fue el dron?

Justo después de ser arrestados, ambos fueron sometidos a un proceso acelerado y, ese mismo día, a las 15:30 horas, ya se encontraban en prisión. García contó que la principal razón del encierro fue “el no tener documentos, no tener sello”, y que la imposibilidad de mostrar la acreditación – almacenada en el celular– resultó definitiva, ya que carecían de acceso a sus dispositivos.

Julio Ibáñez afirmó que los siete días en cárcel representaron “lo peor que nos ha pasado en la vida”. Compartió su temor de que la exposición mediática en México aumentara la presión en Sudáfrica y permitiera a las autoridades fabricar pruebas adicionales en su contra. “¿Cómo decirle a la policía que no?”, cuestionó.

En otra parte de la entrevista, Ibáñez sostuvo que el incidente del dron fue solo un pretexto para una persecución mayor: “Nos estaban siguiendo desde el día uno que estábamos en Sudáfrica, porque éramos mexicanos y porque les llamamos la atención”, explicó. Concluyó al señalar que así se configuró lo que describe como su peor pesadilla.

Ibáñez también puso sobre la mesa la gravedad del trato recibido, declarando: “Hay racismo, hay mucho racismo inverso”, enfatizando así una de las experiencias más complejas de todo el proceso.

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