Proponen programa de promoción editorial entre México y la Unión Europea

Cultura, un ramo prioritario del presidente de la delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con México, Massimiliano Smeriglio

Asistentes a la Feria del Libro - FIL - de Guadalajara en el 2019
Asistentes a la Feria del Libro - FIL - de Guadalajara en el 2019

La presidencia de la delegación para México del Parlamento Europeo presentó al Senado mexicano una propuesta para crear un programa o algún tipo de mecanismo bilateral que promueva la cooperación editorial y el fomento a la lectura.

En una carta enviada a Citlalli Hernández, senadora del partido en el gobierno (Morena) y secretaria de la Mesa Directiva del Senado, el eurodiputado italiano Massimiliano Smeriglio pidió su apoyo para impulsar en conjunto “un intercambio de buenas prácticas” en la materia entre México y la Unión Europea (UE).

El diputado del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas Europeos fue electo en octubre pasado como presidente de la delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con México. En su discurso de aceptación del cargo, mencionó que la cultura sería un ramo prioritario en su trabajo con los legisladores mexicanos.

Smeriglio ha combinado su tarea política —primero como diputado italiano de Refundación Comunista y desde 2018 como miembro del Parlamento Europeo por el centro-izquierdista Partido Democrático— con la publicación de novelas y libros académicos ligados a su actividad de profesor universitario.

Smeriglio refiere que su propuesta nació de una reciente conversación que tuvo con el director general del Fondo de Cultura Económica de México, Paco Ignacio Taibo II, un curtido activista por la divulgación de la lectura y conocido por sus novelas históricas y policiacas, varias de ellas publicadas en Europa.

La propuesta consta de tres ejes. Por un lado, el político italiano considera que la UE podría aprender de la “valiosa experiencia mexicana” en cuanto a políticas de fomento a la lectura.

Por otro lado, los europeos, “que se encuentran en una situación más favorable”, podrían compartir con los mexicanos conocimientos en calidad de impresión y producción editorial a nivel de infraestructuras”.

Y finalmente, las dos partes podrían implementar un programa de intercambio de creadores con el propósito de “abrir el mercado de ambas regiones a autores talentosos que, a menudo, son desconocidos simplemente por falta de traducción o de distribución adecuada”.

Sobre este último punto, Smeriglio plantea la posibilidad de introducir “algunos mecanismos de fomento a la traducción directa”, en forma de anexo, en el Acuerdo modernizado entre México y la UE (cuyas negociaciones concluyeron a finales de abril pasado). De no ser posible este camino considera pertinente “valorar alternativas viables”.

El objetivo, señala el eurodiputado, es “reducir los importantes gastos financieros para ambas partes (por traducir y publicar libros), sin tener que recurrir necesariamente a otra lengua o a otro país como intermediario”.

Por medio de su vocera Elena Curzio la misión mexicana ante la UE confirmó que “en el ámbito institucional de (las relaciones de México con) la UE no existe un programa específico” de fomento a la lectura, traducción directa de libros y apoyo a la producción editorial.

La mayoría de los 27 países de la UE ofrecen fondos para traducir obras a otras lenguas como parte de las políticas de apoyo a sus industrias culturales. La idea de Smeriglio sería establecer un programa similar en el marco de las relaciones culturales de la UE (no sólo sus Estados miembros) con México, de modo tal que los lectores mexicanos puedan leer títulos europeos en español y que los europeos puedan acceder a obras de escritores mexicanos en sus propios idiomas.

El acuerdo ya dispone de un área de cooperación cultural (el artículo 31), el cual refiere que su intención es “mejorar el conocimiento mutuo y la difusión de las respectivas culturas” de México y los Estados miembros de la UE, y otorga facultad a las partes para fomentar “intercambios” y “acciones conjuntas”.

Consultada, la Comisión Europea explicó que el acuerdo modernizado está actualmente en “fase de depuración legal” tras el término de las negociaciones, por lo que ya “no es posible agregar protocolos”.

Sin embargo, la portavoz de la Comisión Europea, Virginie Battu-Henriksson, señaló que la propuesta del eurodiputado Smeriglio “puede ser mejor abordada a través de iniciativas específicas”.

Un ejemplo, precisó la funcionaria, es el apoyo y participación de la UE en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara con el objetivo de promover la literatura europea en México. También los ganadores del Premio de Literatura de la UE son invitados a la FIL y dan talleres, se reúnen con editoriales y ofrecen conferencias en escuelas y universidades mexicanas. La portavoz no citó ejemplos en sentido contrario, aunque refirió que nuevos proyectos podrían contemplarse en el futuro.

En cualquier caso, los integrantes del Parlamento Europeo pueden establecer iniciativas propias de colaboración con México, como ocurre con el programa de “hermanamiento” político entre eurodiputados y periodistas mexicanos en riesgo que arrancó en noviembre de 2018 bajo el liderazgo del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea y la oficina mexicana de la organización Artículo 19.

Dicho programa —bautizado como De la mano—, fue presentado en el senado mexicano en febrero del año pasado con la presencia de su principal promotor, el eurodiputado Josep-María Terricabras y, precisamente, de la senadora Citlalli Hernández.

El eurodiputado Smeriglio subrayó a este periodista que su intención es que dicha iniciativa “avance rápidamente y con determinación”, pues, consideró, “es un tema importante y de índole transversal”.

*Periodista especializado en relaciones México - Unión Europea

Lo aquí publicado es responsabilidad del autor y no representa la postura editorial de este medio.

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos