Sicarios de la Nueva Familia Michoacana en su arribo al estado de Guerrero (Foto: Captura de pantalla)
Sicarios de la Nueva Familia Michoacana en su arribo al estado de Guerrero (Foto: Captura de pantalla)

El crimen organizado ha desplazado a las comunidades en Guerrero —especialmente a las indígenas—, mientras, sicarios de la Nueva Familia Michoacana se graban impunes y armados.

En el municipio de Zirándaro, donde el fenómeno del desplazamiento forzado va en aumento, integrantes de dicho cártel, se muestran portando uniformes apócrifos del Ejército mexicano y lanzando amenazas a la célula criminal Los Tequileros, que recientemente anunció una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

El arribo de la Nueva Familia Michoacana en Zirándaro (Video: Twitter/LPueblo2)

En grabaciones de un par de minutos, se aprecia un convoy de la Nueva Familia Michoacana arribar al poblado de San Rafael, zona que se disputa con su acérrimo rival CJNG. “Aquí vamos llegando al puerto de San Rafael, pa’que vean, aquí no hay miedo. Somos la Familia Michoacana”dice uno de los empistolados.

En este mismo poblado, los habitantes denunciaron a través de redes sociales que el cártel de la Nueva Familia Michoacana les cobra una cuota de 1,500 a 2,000 pesos por casa, además por cada cabeza de ganado.

La Nueva Familia Michoacana mató animales en Guerrero (Video: Twitter/LPueblo2)

Según un video que circula en redes sociales, la tarde de ayer, los pobladores de San Rafael, padecieron los disturbios que sicarios del referido grupo delictivo causaron en la comunidad. Las denuncias detallan saqueos a casas y negocios y la agresión contra animales.

Ayer, la Fiscalía General del Estado de Guerrero anunció operativos policiacos en distintos puntos de la entidad como Acapulco, Xaltianguis, Chilpancingo y Chilapa

La lenta agonía de los pobladores de Guerrero

Hace días, varias personas apenas lograron salir con vida, luego del ataque sorpresivo de sicarios pertenecientes al Cártel Jalisco Nueva Generación en el municipio de Zirándaro.

Desde principios de 2012, la ambición por controlar los plantíos y la distribución de amapola y marihuana, llevó a los pistoleros a asesinar y desplazar a las familias que habitaban en la región de la costa grande del estado de Guerrero.

El fin de semana pasado, diez músicos indígenas fueron asesinados en el poblado de Alcozacán, en el municipio Chilapa de Álvarez.

De acuerdo con los reportes, los músicos regresaban de prestar sus servicios al conjunto “Conquistador”, al que le hacía falta equipo para una presentación.

Las víctimas de Chilapa de Álvarez formaban parte del llamado Movimiento de Paz, vinculado a Los Ardillos. (Foto: Cuartoscuro)
Las víctimas de Chilapa de Álvarez formaban parte del llamado Movimiento de Paz, vinculado a Los Ardillos. (Foto: Cuartoscuro)

Justo en la carretera Mexcalzingo-Tlayelpan, los músicos fueron emboscados en un retén de la policía comunitaria “Por la Paz y la Justicia”, presuntamente relacionada con el grupo criminal Los Ardillos.

Un informe reciente del Centro de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón”, indica que unas 6,500 personas han abandonado forzadamente sus casas, a causa de la violencia en el estado.

El fenómeno se registra prácticamente en todas las regiones, pero se concentra en Tierra Caliente y la Sierra de Guerrero.

Los eventos de desplazamiento han sido documentados en Chilapa, Zitlala, Petatlán, Tecpan de Galeana, Acapulco, Leonardo Bravo y Heliodoro Castillo. También en las regiones de Tierra Caliente como San Miguel Totolapan, Ajuchitlán del Progreso, Teloloapan, Coyuca de Catalán y Zirándaro.

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