Video: Infobae.

Lino Ibañez Barrón es taxista desde hace diez años, escogió esta profesión luego de haber sido despedido de su trabajo.

En exclusiva, Infobae México recorrió a bordo de su taxi la ciudad de México. Lino asegura que lo que más le gusta de su oficio es que puede conocer mucha gente, algunas buenas y otras no tanto.

—¿Qué tienen que saber los pasajeros, en especial los turistas, para viajar seguros?

—Como primera medida, contamos con taxímetros y la gente ve lo que se le está cobrando. Los vehículos deben tener todos sus parabrisas limpios, no deben tener peluches, engomados, ni calcomanías. Lo más importante es la puerta por donde el pasajero aborda, debe estar el tarjetón del conductor. Este tarjetón tiene todos los datos del conductor. Cuando el pasajero se sube hay que tomarse el tiempo para ver que la persona que lo lleva es la persona del tarjetón. Todos los vehículos son concesiones que da el Gobierno, y el número de concesión debe estar a la vista y debe de coincidir con el de las placas. Las tarifas son las siguientes: los taxímetros trabajan en horario de día, de seis de la mañana a once de la noche, y de 23 a 6 AM es tarifa nocturna, con un 20% más (de precio). Todos los hechos de inseguridad y de robo es por no subir a un auto oficial.

Lino tiene una década recorriendo las calles de la capital mexicana
Lino tiene una década recorriendo las calles de la capital mexicana

Según nos explicó Lino, la ficha cambia cada 45 segundos, o cada 200 metros, lo que ocurra primero. También está la tarifa de sitio. En la calle es tarifa libre. Hay otros vehículos, que son radio taxis y cobran un servicio especial.

En una ciudad donde se han disparado los niveles de inseguridad en los últimos años, los taxistas deben enfrentar además las aglomeraciones por el tráfico, accidentes viales y la posibilidad de ser asaltados, por ello Lino aseguró sin dudar:

En México ser taxista es un alto riesgo

A Lino lo asaltaron tres veces, es por eso que a la hora de escoger subir a un pasajero se fija en el aspecto y en la condición de las personas. “Hay muchas personas que parecen una cosa y son otra. No subo a la gente que tiene tatuaje, que traen ropa de rock...”, expresó.

El taxista recomendó verificar que la información del tarjetón en una de las ventanillas coincida con la persona que conduce el automóvil
El taxista recomendó verificar que la información del tarjetón en una de las ventanillas coincida con la persona que conduce el automóvil

Durante el trayecto que hicimos, el taxista nos explicó por qué dejó de subir a gente en estado de ebriedad a su vehículo.

“La inseguridad aumenta porque uno sube a muchas personas. En una ocasión subí a varios chicos, cada uno se fue bajando en el camino, y a lo último, me quedó una chica, que estaba tomada y se durmió, entonces yo no puedo tocar a una persona ni estar molestándola. Por eso, con la experiencia que tengo, paré a un patrulla y le expliqué la situación,. Ellos fueron quienes chequearon en el bolso de la joven la dirección y juntos la llevamos a su casa. Ahí estaban esperándola sus padres enojadísimos, pensando que habían pasado cosas que no. Los padres me querían agredir, porque pensaron que yo era mala persona. Afortunadamente, en esta ocasión la autoridad actuó de manera eficaz y les explicó la situación. Desde ese momento jamás volví a subir a gente en estado de ebriedad”.

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