Omar Trevino Morales, alias “Z-42” (Foto: Cuartoscuro)
Omar Trevino Morales, alias “Z-42” (Foto: Cuartoscuro)

Óscar Omar Treviño Morales, alias Z-422, quien fuera líder de la organización criminal de Los Zetas, fue sentenciado a 18 años de prisión por operaciones con recursos de procedencia ilícita y portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

Treviño fue capturado en 2015 por elementos de la Policía Federal en el municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León. Estaba acusado de delincuencia organizada y portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército. Antes de su detención, la extinta Procuraduría General de la República (PGR) llegó a ofrecer una recompensa de 30 millones de pesos por su captura.

En Estados Unidos contaba con cargos por tráfico de cocaína de México hacia ese país. La Agencia Antidrogas (DEA) ofrecía una recompensa de USD 5 millones por cualquier información que ayudara a dar con su paradero.

Se trataba del líder del segundo grupo criminal más importante en México  después del Cártel de Sinaloa, antiguamente encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

Integrantes de los Zetas asesinaron a 52 personas que se encontraban en un casino (Foto: Cuartoscuro)
Integrantes de los Zetas asesinaron a 52 personas que se encontraban en un casino (Foto: Cuartoscuro)

Nacido en Nuevo Laredo, Tamaulipas, el Z-42 tomó el liderazgo de Los Zetas luego de la detención de su hermano, Miguel Ángel Treviño Morales alias Z-40, el 15 de julio de 2013.

El capo es considerado  autor de una serie de asesinatos y secuestros en la fronteriza ciudad de Nuevo Laredo que se llevaron a cabo entre 2005 y el 2006. También se lo vincula con la masacre de migrantes de San Fernando y con el ataque al Casino Royale en Monterrey.

Aunque la permanencia de Los Zetas como organización criminal no fue muy duradera, la violencia con la que operaban les sirvió para ser considerados como el grupo más violento y sanguinario en México.

Ejemplo de ello es lo ocurrido en Casino Royale, donde 52 personas murieron a causa de un incendio que consumió el local. En esa ocasión, alrededor de una veintena de hombres armados llegó y roció con gasolina la sala de juegos. El incendió consumió todo el lugar; cuando la situación fue controlada por los bomberos, encontraron decenas de cadáveres en el área principal y los baños. El presunto motivo que propició el ataque fue que los dueños del casino se negaron a pagar la cuota mensual que exigían los criminales, unos 130.000 pesos.

Homenaje a un año de la masacre en el Casino Royale (Foto: Cuartoscuro)
Homenaje a un año de la masacre en el Casino Royale (Foto: Cuartoscuro)

Sobre la masacre de los migrantes, fue entre el 22 y 23 de agosto de 2010 cuando Los Zetas mataron a 72 migrantes latinoamericanos luego de que algunos de ellos rechazaran ser reclutados por el cártel y otros simplemente no pudieran pagar la suma para recuperar su libertad. Todos viajaban en dos camiones que fueron secuestrados por integrantes de la organización. Sus cuerpos fueron encontrados por las autoridades en un rancho abandonado.

Como líder del grupo, Z-42 continuó la labor de su hermano y condujo a la organización en actividades como tráfico de estupefacientes, personas y armas, así como extorsión, secuestro y robo de hidrocarburos. A ello se suman las enormes cargas de cocaína que el grupo enviaba a Estados Unidos, por las cuales el capo tuvo una orden de extradición.

Cuando fue detenido en 2015, las autoridades lo describieron como un hombre extremadamente violento y sanguinario. Fue recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano y en octubre de 2016 lo trasladaron al penal de Ocampo, en Guanajuato. Su estancia en este recinto fue corta, pues dos meses después fue regresado al Centro Federal de Readaptación Social del estado de México, donde enfrentaba un proceso por portación de arma de fuego, operaciones financieras con recursos de procedencia ilícita y privación ilegal de la libertad.

Durante todos esos años la orden de extradición contra el capo estuvo en curso, sin embargo, en febrero de este año se dio a conocer que un juez segundo de distrito en materia de amparo y juicios federales en el estado de México le concedió la suspensión de la orden.