El hombre se lamenta en la estación Juárez de la línea 3 del metro (Foto: Facebook)
El hombre se lamenta en la estación Juárez de la línea 3 del metro (Foto: Facebook)

Nunca faltan las personas que buscan sacar ventaja del dolor ajeno y que toman episodios que han marcado a una sociedad para lucrar de forma ilícita con los sentimientos.

El pasado 18 de enero el ducto que corre de Tuxpan a Tula explotó en el municipio de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, al momento ya se contabilizan 107 muertos, según anunció el gobernador Omar Fayad.

El pasado 21 de enero trascendió en los medios que un sujeto vendado de cara y brazos apareció en el metro (suburbano) y fingía ser víctima de la tragedia para pedir limosna justificando en que tendría que pagar el tratamiento por las quemaduras.

En redes sociales la imagen se hizo viral, el hombre que argumenta que  perdió a toda su familia durante los hechos ocurridos esa tarde en la que cientos de personas acudieron al llamado para obtener bidones de gasolina gratis al haberse creado una fuga.

El portal de noticias de Televisa afirmó que el hombre se encontraba en la línea 3 del metro y durante su trayectoria para pedir dinero gritaba por el supuesto dolor que le causaban los vendajes.

Sin mayor sentimiento de culpa, el hombre pide apoyo ahora que supuestamente ha perdido a toda su familia (Foto: Facebook)
Sin mayor sentimiento de culpa, el hombre pide apoyo ahora que supuestamente ha perdido a toda su familia (Foto: Facebook)

Muchos de los internautas aseguraron que de haber estado presente en el incidente que tomó centenares de vidas, el supuesto quemado no podría haber sido dado de alta tan pronto el hospital donde fue atendido.

Hasta el momento aún se reportan a 40 heridos por el incidente y el presidente Andrés Manuel López Obrador ha externado que seguirá firme en su lucha contra el huachicoleo.

Estafadores del suburbano

En un país en el que el actual mandatario busca eliminar la corrupción y el famoso lema "el que no tranza no avanza" la cantidad de timos y fraudes que se dan en el país son un problema para el proyecto de transformación y desarrollo.

En la ciudad de México existe una red de personas que se dedican a estafar y viven de pedir limosna en el metro, y se les conoce como vagoneros. Muchos de ellos se hacen pasar por personas invidentes para causar "lástima" y así poder sacar algunas monedas al día.

Otros más fingen buscar apoyo para presuntos familiares enfermos y de esta forma sacan dinero para las "medicinas" de sus parientes que normalmente están en condiciones críticas en el hospital.

Algunas de las más comunes son personas que simulan alguna discapacidad, otras que al ser expresidiarios al tener antecedentes penales no han encontrado trabajo o bien otros tantos que fingen ser inmigrantes y que no han tenido oportunidad de ayudar en su familia.