Polémica en México: la historia de un diputado electo que generó un debate sobre discriminación

Pedro César Carrizales Becerra tuvo un pasado como pandillero que se difundió en redes sociales y encendió la discusión sobre los prejuicios que enfrentan jóvenes marginales por su solo aspecto

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De pandillero a diputado local: esa es la historia de Pedro César Carrizales (Facebook)
De pandillero a diputado local: esa es la historia de Pedro César Carrizales (Facebook)

Hasta el pasado sábado nadie sabía quién era "El Mijis". Hoy tal vez es uno de los diputados locales de Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) más conocidos en México, luego de que las redes sociales dispersaron su historia hasta levantar una tolvanera sobre prejuicios de clase y discriminación y convertirlo en Trending Topic.

Su historia conocida comenzó el domingo, cuando Pedro César Carrizales Becerra, a quien llaman "El Mijis", ganó la elección en el distrito 8 del estado de San Luis Potosí como diputado local por Morena, el partido que postuló al próximo presidente del país, Andrés Manuel López Obrador.

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Entonces comenzó el primer vendaval en las redes sociales de usuarios que comenzaron a difundir fotos del "Mijis", quien tiene un pasado como pandillero y a quien acusan incluso de haber estado preso 2 meses por disparar contra 4 personas.

"Es falso", dice. "Me acusaron, pero fui absuelto luego de que me hicieron pruebas de pólvora y se demostró que yo no fui".

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También hubo versiones en medios que aseguraron que "El Mijis" tiene antecedentes penales por robo, allanamiento de morada y daños. "Yo nunca he estado preso, aunque la policía sí me detuvo en redadas".

Hay que aclararlo porque estás acusaciones, en realidad, se desplegaron en su contra a partir nada más que de su imagen: el diputado local ganador de San Luis Potosí viste como "cholo", como llaman en México a los jóvenes que usan paliacate en la cabeza, visten playeras sin mangas bajo camisas a cuadros, pantalones de mezclilla muy holgados, tenis y tatuajes en casi todo el cuerpo.

Esta indumentaria identifica sobre todo a "tribus urbanas" de colonias marginales y su moda tiene como origen las pandillas juveniles de comunidades "chicanas" o latinas en Estados Unidos y la frontera.

Por su aspecto, difundido en fotografías que inundaron las redes sociales, muchos usuarios prejuzgaron sus méritos para convertirse en diputado, y aun expresaron su desconfianza al señalarlo como delincuente.

El diputado local ganador de la elección en San Luis Potosí, con “chavos banda”. (Facebook)
El diputado local ganador de la elección en San Luis Potosí, con “chavos banda”. (Facebook)

Poco se sabía de su trabajo social al frente de la organización civil "Un grito de existencia", que apoya a jóvenes en situación de calle y pandilleros, y organiza campañas para revertir la discriminación en su contra por su aspecto.

Con esta organización, hace tres años, organizó con "chavos banda" (jóvenes que integran pandillas o grupos) un recorrido en bicicleta por todo el país para exigir en los congresos locales un alto a la criminalización de los jóvenes por su solo aspecto.

"No voy a negarlo, fui un chavo banda, pero recompuse el camino y he trabajado mucho en contra de la discriminación", explica.

Pedro Carrizales encabeza la organización civil “Un grito de existencia”.
Pedro Carrizales encabeza la organización civil “Un grito de existencia”.

Él lo sabe: por su aspecto, sus tatuajes, su pasado, a estos jóvenes de zonas marginales nadie quiere darles un trabajo, las autoridades los criminalizan por su sola manera de vestir y hay lugares en donde ni siquiera los dejan entrar.

Su percepción no es equivocada. La Encuesta Nacional de Discriminación, elaborada por el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación evidencia que uno de cuatro mexicanos dijo sentirse discriminado por su apariencia física.

"Nos discriminan hasta con la mirada, nos cierran las puertas o nos niegan empleo sin importar nuestras capacidades", dice el diputado ganador Carrizales Becerra.

A la gente, afirma, le conmueve más el maltrato a un perro que el asesinato de un chavo banda. "Cuando los matan sólo piensan que seguro andaban en malos pasos y eso hay que cambiarlo".

"El Mijis" carga con un pasado adverso: violencia familiar, una infancia y adolescencia en barrios pobres de San Luis Potosí y Nuevo León y una juventud en las calles en pandilla.

Pero todo eso quedó atrás. En 2002 se unió a la organización Movimiento Popular Juvenil, desde donde ha emprendido una serie de acciones para reivindicar los derechos de los jóvenes y apoyarlos con capacitación para el autoempleo, entre otras acciones.

Por eso, luego de que circularon las fotografías que lo exhiben como pandillero, él se defendió: "Si llegué hasta aquí es porque me cansé de ver cómo, por ser un chico banda, la ciudadanía discrimina a estos jóvenes", escribió en sus redes sociales.

A partir de ese momento, los apoyos se multiplicaron y hubo acusaciones cruzadas entre usuarios que señalaban el "clasismo" y "la discriminación" detrás de las opiniones en contra de Carrizales Becerra.

El además defiende su propia trayectoria política, pues si bien reconoce el apoyo que significó para su candidatura el nombre de López Obrador, afirma que de todas maneras se iba a lanzar como candidato independiente.

Sobre su trabajo como próximo diputado afirma que seguirá en su camino de defensa de los derechos humanos de los jóvenes y por la no discriminación.

"Mi sueño es que un chavo banda se pueda sentar en un restaurante sin ser discriminado", dijo en una de las muchas entrevistas que ha ofrecido en las últimas 24 horas, desde que México conoció la historia de un diputado que en orgullosamente se hace llamar "El Mijis".

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