Paola Vitsner, junto a los equipos de rescate de Israel
Paola Vitsner, junto a los equipos de rescate de Israel

Paola Vitsner tiene 21 años. Hace más de siete meses dejó su casa de Cuajimalpa, en el estado de Morelos, en Ciudad de México, para unirse a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), donde comenzó su servicio militar como instructora de rescate. El pasado 7 de septiembre volvió a su país natal para pasar las vacaciones en familia.

Vacaciones que en menos de dos semanas se vieron interrumpidas. El 19 de septiembre un terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Ritcher sacudió México. Justo el mismo día que se cumplían 32 años del sismo más devastador en el país, que en 1985 dejó miles de muertos.  

Ese día, Paola se encontraba sola en su casa. "Normalmente ahí no se sienten los terremotos, pero esta vez sí se sintió", relató en diálogo con Infobae. Morelos fue uno de los sectores más golpeados por el terremoto que ya dejó más de 330 muertos. Sin embargo, la joven aseguró que en su familia "están todos bien".

Pocas horas después de la tragedia, la comunidad internacional ofreció su ayuda al Gobierno y al pueblo mexicano. Uno de los países que se unió a esa causa fue Israel. El "otro país" de Paola, tal como ella lo considera. En menos de 72 horas el Ejército envió una delegación de más de 70 miembros para ayudar en las tareas de rescate.

Paola trabajó en las operaciones de rescate en un edificio de Tlalpan (REUTERS)
Paola trabajó en las operaciones de rescate en un edificio de Tlalpan (REUTERS)

La joven de 21 años nunca había tenido una experiencia "en el campo". Todos los conocimientos que tenía los había adquirido por la práctica. Antes de viajar a Israel, donde actualmente vive con su tía en Karmei Yosef, había realizado cursos especiales de paramédicos en México. Pero la falta de experiencia y la tristeza por lo sucedido no la bloquearon. Paola, quien se considera una persona "muy fuerte", rápidamente se contactó con su comandante para ponerse a disposición en las tareas de rescate y en todo cuanto ella pudiera ser útil.

"Ella me dijo que les gustaría que me uniera, pero no me querían quitar mis vacaciones. Yo les dije que no era quitarme mis vacaciones. Era una oportunidad para mí, entonces decidí unirme en cuanto llegaron", comentó.

Pese a esa fortaleza que lleva en su interior, a Paola le resultó inevitable conmoverse con las primeras imágenes cuando se unió a las unidades de rescate. "Cuando me uní a las tareas, fue muy impactante ver así a México. Fue la primera vez que me subí a un edificio así en la vida real y no en un entrenamiento".

La joven trabajó largas horas durante tres días en el mismo edificio de Tlalpan.

Fue muy impactante ver así a México

"Apoyé tanto en traducción como en actividades de rescate. También realicé las listas de las personas que se encontraban afuera y adentro de los edificios", manifestó Paola, quien en todo momento destacó la fortaleza y solidaridad del pueblo mexicano.

"La población civil también nos ayudó mucho para que nosotros pudiéramos realizar nuestro trabajo como se debía. Lo más conmovedor fue ver cómo estaban todos unidos trabajando. No importaba de dónde vinieras, quién eras… todos estaban trabajando juntos para poder lograr nuestra meta, que era salvar vidas".

"Se encargaron de proveer comida, agua, artículos de protección, aparatos para trabajar… recibían donaciones y nos las entregaban para poder trabajar", agregó.

"Orgullo" fue la otra sensación que esta movilizadora experiencia le dejó a la joven cabo del Ejército israelí. Así se lo expresó su familia cuando les comunicó que se uniría a las tareas de rescate, y también la misma gente que le agradecía a ella y a sus compañeros "por la ayuda y por estar ahí".

Paola Vitsner lleva más de siete meses en el Ejército de Israel
Paola Vitsner lleva más de siete meses en el Ejército de Israel

Paola también remarcó la entereza de los mexicanos, quienes en ningún momento perdieron la fe de encontrar sobrevivientes entre los escombros. Aún cuando sabían que "cada vez eran menos las posibilidades". Pero juntos, civiles y rescatistas, "nunca nos rendimos", aseguró la joven.

El 19 de septiembre quedará para siempre en la memoria de Paola y de todos los mexicanos. En esa misma fecha, pero con un espacio de 32 años, la naturaleza golpeó fuerte al país. La diferencia entre un caso y el otro, según Paola, es que hasta 1985 "no existía la cultura del rescate". "Hoy en día, en cambio, todos saben cómo reaccionar ante estos casos".

En su caso particular, ella no dudó: "Esta experiencia marcó un antes y un después en mi vida profesional y personal (…) A los siete meses de estar en el Ejército, tener la oportunidad de trabajar con las personas más especializadas en este tema; con los ingenieros, y aprender de ellos… todo eso fue muy impactante".

"Haberme puesto el uniforme de mi Ejército en mi país fue algo muy importante", concluyó, conmovida.