Majida Issa es una actriz colombiana que saltó a la fama por su papel de "La diabla" en "Sin senos sí hay paraísos", la telenovela que se difunde por Telemundo, en la que sorprendió con un personaje de mala y un aspecto físico que no se asemeja al de su vida real.

Estudió muchos años teatro en su país natal y en México lo que permitió que se destacara y mostrara su versatilidad en cada papel que encaró.

Sin dudas, está en el mejor momento y decidió dar un salto y dedicarse también a su carrera como cantante, rol que fue descubriendo a medida que  hacía teatro musical.

Fue tal la sorpresa de haber recibido la nominación a los Grammys que cuando lo comunicó en sus redes sociales lo hizo a través de dos videos en los que su emoción se nota a flor de piel. Es así, como esta talentosa actriz decidió ir por un nuevo desafío, lo soñó, lo creó y lo concretó.

-Primer álbum y ya nominado a los Grammys Latinos…

-Sí. Entonces estoy que no me la creo. Es como un gran regalo. Con Ricardo Torres mi productor empezamos a trabajar en este disco hace aproximadamente un año y medio, combinándolo con la actuación, con la televisión y con el teatro. No fue fácil coordinar los tiempos y finalmente aquí está. Fue un gran regalo para los dos.

– ¿Cómo haces para dividir el tiempo entre la música, la televisión y el teatro?

-En estos tres años no he tenido mucho tiempo, pero he invertido en lo que me hace feliz que es un regalo para mí. Soy inmensamente feliz cuando estoy actuando y cantando en un escenario, así empecé. Mi acercamiento a la música siempre fue por el teatro musical. Y finalmente decidí abrir ese nuevo camino. Así que aunque no hubo tiempo para muchas cosas en estos últimos tres años  he tenido el privilegio de hacer lo que amo.

-¿Cómo llega la música a tu vida?

-Ya cuando salí del colegio a los 17 años dije: ¿qué voy a hacer? y decidí estudiar teatro. Estudié en Colombia y en México durante siete años. Fueron muchos años de estudiar y teatro musical también. Finalmente estoy decidida a abrir este nuevo camino como cantante.

¿Qué se siente salir de la isla de San Andrés en Colombia y ahora ser reconocida en Latinoamérica y Estados Unidos? 

-Miro hacia atrás y digo: ¿en qué momento pasó todo esto?. Me da mucha emoción porque yo me imaginé cuando era chiquitita, jugando con mis hermanas e imaginando que era cantante, que era bailarina, que era actriz, siempre jugaba a eso. Y verme ahora, para mí es increíble. Puedo decir por experiencia propia que cuando uno estudia mucho y trabaja por s+us sueños, los realizas.

-¿Cómo te llamaron para la novela "Sin senos sí hay paraíso"?

-Me llamaron al casting por medio de mi manager y el director Pablo Rincón. Fui en realidad sin muchas pretensiones, porque ya habían hecho la primera parte de "Sin senos" dos años antes y mi personaje lo había hecho otra actriz que admiro mucho, María Fernanda. Dije voy a hacerlo y de pronto ver qué pasa. Finalmente, me ha permitido acercarme a otro público. No había trabajado tanto tiempo en Telemundo, lo que me abrió las puertas de otra empresa. Y también ese acercamiento con otros países que no había tenido tan cercanos. Ha sido una experiencia muy linda.

-¿Cómo fue preparase para grabar las escenas de sexo?

-Es difícil. Depende mucho de tener un muy buen equipo de trabajo y un buen compañero que te acompañe. Siempre he contado con la suerte de tener buenos aliados y entonces no ha sido tan difícil como podría ser.

¿Ser mala es más cansador que ser buena?

-Sí. Definitivamente. Es desgastante. Como que uno invierte mucha energía todo el día en cosas a las que no está acostumbrado. Me cansa mucho más y es difícil estar con esa energía todo el día. Llegas a la casa como 'por favor, una cama'. Y es un personaje que no tiene tintas medias que eso tampoco pasa mucho. Un actor siempre busca en sus personajes qué tienen de bueno, qué tienen de malo, matices, pero "la diabla" es un personaje extremo. Mala. Muy mala. No tiene sentimientos. Lo único que le importa en su vida es su hija. Entonces, tocar esos puntos límite es complicado y requiere también de una planeación.

-¿Qué tenés de ese personaje "La Diabla"?

-No. Nada. Por favor, en donde yo llegue a tener algo de ese personaje enciérrenme aquí y no me dejen salir. .

-¿Algo que te haya enseñado esta telenovela?

-Creo que aprendí mucho, incluso en el quehacer diario con el equipo de trabajo. Hay muchos aprendizajes pero lo importante y lo que siempre hemos querido resaltar en la serie es la posición de la mujer en una sociedad que ha tenido que vivir la guerra del narcotráfico. En varios países de Latinoamérica hemos tenido que sufrir el conflicto. Es la posición de la mujer quitarnos esos estereotipos y esa historia que yo no quiero repetir. No quiero volver a lo que han vivido otras mujeres en el medio de esta lucha. Si lo llevamos a la profundidad puedo decir muchas cosas que creo de esa posición de nuestros países, pero a lo que va "Sin senos" es a esa estética de narcotráfico. Y por eso la serie se llama así: "Sin senos sí hay paraíso". No tenemos que seguir esos parámetros para lograr lo que nosotros consideraríamos el paraíso.

¿En qué se diferencia esta temporada de la anterior?

-Por el poder. Lo que pretende la serie en esta nueva temporada es mostrar de que no es así, que no es cierto y que esa no es la clave para ser feliz en la vida y para lograr el éxito.

– ¿Te llamó la atención que te eligieran para ese rol?

-Si. De hecho cuando yo leí el perfil del personaje pensé que era raro que me llamaran a mí para hacer casting de este personaje si es una mujer con cirugías y voluptuosa. No doy el perfil pero, bueno, esa es la maravilla de ser actor. Yo no me siento identificada con esa estética pero sí puedo recrearla en cierta manera, armar un personaje y convencer a la gente de que tengo algunas cirugías, o que tengo un cuerpo que tiene que ver con esos parámetros, o que pienso de esa manera, pero yo en mi vida no me considero ni cercana a eso.

-¿Lo más difícil que tuviste que transitar a lo largo de todo este tiempo? 

-Tantas cosas. Cada proyecto ha traído como una historia nueva en mi vida que me ha marcado. He conocido personas maravillosas. Creo que lo que uno hereda en esta carrera no tiene que ver con la fama ni con el prestigio como actor, ni con esa idea de lo que es el mundo del entretenimiento. Lo que queda son los amores y el cariño de la gente. Creo que es lo que me ha cambiado la vida. Aliados en el trabajo, o amigos para toda la vida, y un público generoso y amoroso que me ha acompañado, incluso en mi carrera musical en los conciertos. Yo siento su cariño y creo que eso es lo que ha marcado mi vida realmente.