Donald Trump (Getty Images)
Donald Trump (Getty Images)

Ante el inminente vencimiento del plazo, ya extendido, para aprobar el presupuesto del gobierno estadounidense, el Partido Republicano había trazado una estrategia para convencer a los legisladores opositores: vincular una ampliación del Programa de Seguro Médico para Niños a una extensión presupuestaria de 30 días. Sin embargo, el presidente Donald Trump echó por tierra la posibilidad.

"CHIP (las siglas del programa) debe ser parte de una solución a largo plazo, no una extensión de 30 días o corto plazo!", escribió el mandatario.

Los líderes republicanos de la Cámara de Representantes habían incluido una renovación de seis años del CHIP -amenazado por la reforma sanitaria- en una ley presupuestaria de corto plazo, intentando convencer a los legisladores demócratas de una nueva extensión de un mes que dé mayor margen de negociación a la reforma migratoria, uno de los temas más álgidos para aprobar el presupuesto 2018, pendiente desde septiembre.

En caso de que no se llegue a un acuerdo antes del viernes a la medianoche, el gobierno federal deberá suspender la prestación de todos los servicios públicos, excepto los considerados como "esenciales", causando millones de dólares en pérdidas.

Senado estadounidense
Senado estadounidense

La última vez que cerró el gobierno fue en 2013, durante la administración de Barack Obama, por 16 días ante el debate por el Obamacare. Sin embargo, si llegase a cerrar este mes, sería la primera vez que ocurre bajo una gestión que tiene mayoría en el Congreso, lo que representaría un duro revés para el liderazgo de Trump.

La propuesta republicana de renovar el programa de salud infantil tenía un lenguaje que evitaba aludir a los inmigrantes, lo que no aseguraba el respaldo de los demócratas, en momentos en que las miradas están puestas en el proyecto de reforma migratoria. Mientras que la oposición quiere una ley exclusivamente dedicada a renovar el programa DACA, que ha beneficiado a cerca de 800 mil "dreamers", los republicanos sujetan su aprobación a la asignación de cerca de 30 mil millones de dólares para la construcción del muro en la frontera con México.

Aún ante estas dificultades, Trump insistió en que se debe hacer todo lo posible para evitar un shutdown. "Un cierre del gobierno sería devastador para nuestros militares… ¡Algo que le importa muy poco a los demócratas!", tuiteó.

La falta de consenso entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo hizo notar cierta molestia entre legisladores republicanos. "No tenemos un socio confiable en la Casa Blanca para negociar", apuntó el senador Lindsey Graham. Paul Ryan, vocero de la Cámara de Representantes, evitó hacer comentarios.

Incluso, una nueva ampliación del presupuesto, que asigna préstamos parciales el gobierno, no es vista por todos con buenos ojos. Según explican expertos en defensa, la falta de fondos totales dificulta al Pentágono la tarea de planeamiento a largo plazo.

En esta incertidumbre, si el Partido Republicano no logra torcer la mano de la oposición y se fija como prioridad evitar el cierre del gobierno, no le quedaría más opción que aprobar la ley migratoria que respalda a los "dreamers" sin asignar fondos para el muro, un texto que ya cuenta con la firma de al menos tres senadores oficialistas.

Sin embargo, eso también iría en contra de lo expresado por Trump, quien horas atrás exclamó: "¡Si no hay muro, no hay acuerdo!".

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